8 de Octubre de 2008
Jul
2

Cuando a uno le insultan por escribir

Categorías: ,

Pues eso mismo me ha estado pasando, y sí lo digo en un pasado perfecto contínuo, reconozco que no soy ningún virtuoso de la pluma, no sé redactar ¿vale? Lo admito muy bien, pero de ahí a que continuamente se me esté tachando de pretencioso, por ahí no paso. He recibido demasiada presión ultimamente en un mundo donde todo parece de maravilla al principio pero que luego se convierte en un infierno después si quieres escapar un poco de unos canones preestablecidos a los que a pies juntillas tienes que pasar, y no me refiero a la forma de redactar y escribir precisamente. Leer a otros autores, hacer la pelota, asistir a eventos públicos como una agenda "obligada" para "hacerte un hueco" en este mundo es algo que verdaderamente escapa y mucho a mis verdaderas pretensiones no ya como escritor, sino como un contador de cuentos, alguien que quiere exponer su historia ¿¡Pero qué leches!? Me han llamado pretencioso porque según dicen escribo con un lenguaje para enseñorearme cuando ni sé redactar, me han llamado pretencioso porque he pretendido que me lean sin yo querer leer (cosa que no es cierto porque yo no fui y dije, oye leeme, a nadie le he puesto un puñal en el pecho para que me lea), me han llamado pretencioso porque dicen que he cobrado caros mis libros cuando los he puesto en mi web a LIBRE DISTRIBUCIÓN completamente GRATIS en PDF. No sé porqué se ha extraído eso de mí, pero está claro que yo estoy muy lejos de ser una persona pretenciosa, y como no lo soy pues dejo en suspenso la serie de Arkadhia, sí voy a estar un tiempo sin escribirla y veremos a ver si la retomo. Y si es que la retomo será a modo particular, exponiendo como mucho mis escritos en mi web personal o en este blog que nos ocupa. No voy a volver a publicar un libro, al menos no por mi propia iniciativa. Se acabó. En la vida, desgraciadamente, hay cuentos con final abrupto, este parece ser uno de ellos.

Por mi propia persona, por mis valores, porque no me da la gana en definitiva de seguir unos canones preestablecidos es por lo que yo hoy renuncio a ser escritor, para a partir de ahora ser un contador de cuentos. Me da igual que la redacción sea una mierda, que los párrafos mezclen tiempos, que si falta profundidad, que si aquí una coma, que si el libro es de 200 páginas o de 400, me da igual, a partir de ahora voy a hacer lo que siempre debería de haber hecho: Contar mi historia como me dé la gana, puesto que para eso es mía, y así la voy a volver a contar a partir de ahora ¿Que revisión ni que historias? Arkadhia en estado puro, el que quiera que la lea y el que no pues que pase, como yo paso de otras historias que no me da la gana de leer. Así que por lo menos una cosa será Arkadhia, una historia auténtica sin canones ni limitaciones ni mas historias que su propia historia. Tal y como la soñé así os la transmitiré. A todos los que la seguís o la habéis seguido gracias por estar ahí, y los que queráis saber como es pues siempre seréis bienvenidos. No tengo más pretensión que esta: que me dejen contar mi historia en paz, coño.

Ya esta que a gusto me he quedado. Tenía que desahogarme. Si has leído hasta aquí, macho te felicito, lo tuyo ya es ganas de leer ¿eh? Porque menudo tochazo que me acabo de marcar. Bueno lo dicho. Arreando que hay gerundio.

Saludos arkadhianos.

5
Valoración media: 5 (1 voto)