14 de Diciembre de 2018
Oct
13

RunMan Race Around The World - Sonic se nos ha vuelto amarillo...¡y no ha recogido todas las esmeraldas!



Después de varios años trabajando (y un hype generalizado; ¿qué creíais?, ¿que esas cosas no pasaban en el mundillo independiente? ¡Ilusos!), Tom sennett y Matt Thorson han terminado Runman Race Around the World. Es probable que ambos os suenen tanto como los misterios de la fusión nuclear fría, así que os haré una pequeña reseña:

Matt Thorson es el autor del juego mejor valorado de este blog: An Untitled Story. Aunque sin duda se trata de su mejor creación, es más conocido por la saga Jumper, una serie de plataformas de dificultad extrema protagonizados por un desecho biológico llamado Ogmo. Tiene un estilo inconfundible que ha evolucionado desde el píxel más humilde (echad un ojo al primer Jumper) hasta un minimalismo la mar de resultón. Es un amante de los “Time Trials”, y en casi todos sus proyectos existen pruebas de contrarreloj.

Tom Sennett tiene en su haber un buen número de juegos que han logrado cierta repercusión entre la comunidad de desarrolladores “andergraun”. A mí no me gustan demasiado, pero siempre consigue arrancarme una sonrisa. Comparte cierto estilo gráfico con Matt (aunque más simplista si cabe), y sea cual sea la opinión que os merezca (seguro que ninguna), pongo la mano en el fuego: todo lo que hace os resultará original. El personaje de Runman es suyo; de hecho, tiene varios juegos con la estrellita corredora como protagonista.



Dicho esto, ¿qué es Runman Race Around the World (RRATW) y por qué debería interesaros? Muy simple: RRATW es uno de los mejores plataformas que han salido en los últimos años, a la altura de las recientes glorias de la gran N (¿todavía me puedo referir a la compañía del fontanero bigotudo de esa forma?) y los lanzamientos más sonados del panorama independiente. Una mezcla del espíritu de Sonic y la tendecia “speed run” que causa furor entre los jugones más “jarcor”.

Así pues, encarnamos a Runman, un bichejo amarillo con forma de estrella cuya habilidad más destacable es la de correr como si no hubiera un mañana. Tal y como narra la introducción, en el universo del protagonista tiene lugar una carrera por todo el mundo, a la que se presenta un montón de corredores variopintos. Pero las esperanzas de todos ellos se van al traste cuando ven aparecer a Runman... conscientes de que nada tienen que hacer contra el corredor amarillo, abandonan antes de comenzar. Runman se ha quedado sin competidores, pero aun así se mantiene firme; aunque tenga que correr solo, dará la vuelta al mundo.



De este modo tan simple como tontorrón empieza RRATW. Sin pretensiones, con escenas estáticas acompañadas de la banda sonora más esnob que hayáis oído jamás. En resumen, un preludio de lo que nos espera: jugabilidad y diversión por encima de todo. Cualquiera que espere guiones elaborados o dramas de lágrima fácil, será mejor que eche una partida a IJI. Entendido en su contexto, el argumento de RRATW tiene todo lo que debería; una buena presentación, un tono desenfadado y una buena dosis de buen rollo.

La mano de Tom Sennett se notará desde el primer momento. Todos sus juegos tienen lo que ha dado en llamarse “gráficos paint”, y RRATW no es una excepción. Una buena forma de describirlos sería decir que son feos de narices… pero como personas sensatas y medianamente críticas, diremos que se parecen a los de An Untitled Story pero más estilizados. Y sí, por estilizados quiero decir más exagerados.



Trazados torpes, colores planos, diseños infantiles… si el otro día dije que Bulletsss parecía concebido por un crío de siete años, RRATW podría ser obra de su primo de seis. ¿Es esto algo malo? Pues no. En absoluto. No cabe duda de que la falta de técnica es palpable, que hay otros muchos desarrolladores que se toman más en serio la calidad de sus píxeles, pero una falta –deliberada o no– de pulso técnico no es sinónimo de falta de calidad. Es más, me atrevo a decir que más allá de las apariencias, RRATW tiene un gran trabajo gráfico detrás: aunque el estilo es infantil, está plagado de detalles y en ningún momento muestra los típicos rasgos de una presentación cutre. A mi modo de ver, no es más que un estilo gráfico como otro cualquiera.

Ahora bien, estoy seguro de que muchos huiréis al ver los pantallazos. O al verlo en movimiento, tanto da. Y al hacerlo os estaréis perdiendo un plataformas redondo, de esos que ya apenas se encuentran en el mercado. Insisto: si eres un viejo amante de las plataformas dieciseisbiteras… ¡no huyas! Dale una oportunidad.



Los gráficos, sin embargo, no son el punto más polémico del peculiar entramado técnico. Antes lo he dejado caer… la música es, a falta de un adjetivo más ocurrente, rarita como ella sola. Una selección de temas en formato “ogg” que ni la infame radio de Fallout 3 se atrevería a poner en antena. Como no soy ningún experto en música, tuve que pedir consejo y tratar de entender lo que mis oídos escuchaban ojipláticos (mis oídos pueden estar ojipláticos, es una técnica tibetana). Son canciones de libre distribución que van desde el bluegrass al country más añejo. Que yo recuerde, es la primera vez que me encuentro algo así.

Mis primeras partidas las jugué rechinando los dientes. No aguantaba las melodías. A pesar de ello reconocía que pegaban bastante con el aspecto del juego. Al cabo de una semana las llevaba en el MP3. Y es que con la música suele ocurrir lo mismo que con las personas, empiezan a gustarte cuando aprendes a soportarlas. O como decía un amigo mío… basta con repetir lo suficiente una actividad hasta el punto de que ya no le prestes atención, para que en el momento en el que desaparezca lloremos su pérdida. Y ya me callo –muy a mi pesar–. Cuando bajéis el juego o veáis el tráiler entenderéis por qué me he detenido tanto tiempo con la música.



Donde todo este batiburrillo de rarezas brilla con luz propia, como ya os estaréis imaginando –listos que sois–, es en la jugabilidad. La primera palabra que me viene a la cabeza cuando recorro los mundos de RRATW es nutria, pero eso es un problema que he de solucionar en breve; en realidad quería decir que la primera palabra que pienso es “Sonic”. Si el erizo de Sega hubiese evolucionado de forma sensata, seguramente tendría un esquema jugable muy parecido al de Runman.

Aunque se pueda etiquetar de plataformas, en realidad se trata de una especie de juego de carreras. Cada nivel es un recorrido con todo tipo de obstáculos que tendremos que superar de formas cada vez más imaginativas. Golpear enemigos, calcular saltos, destruir bloques, volar con ala deltas... las eventualidades que nos saldrán al paso tienen decenas de formas diferentes. Todas ellas forman un conjunto cada vez más malévolo que a pesar de su simpático aspecto, nos hará jurar en diversos idiomas abisales.



Nuestro objetivo principal es sencillo: correr, llegar lo antes posible al final del escenario acumulando la mayor puntuación posible. Cuanto más rápido corra Runman, mejor será el premio que obtendremos al cruzar algún “checkpoint”; una barra en el extremo izquierdo de la pantalla se llenará a medida que mantengamos una velocidad constante. Cuando esté al máximo, la recompensa será astronómica. Y esa es la idea.

Por supuesto, habrá otros muchos factores que nos darán los ansiados puntos: enemigos de ascendente mala leche, globos de colores, trampas en sitios inoportunos, y un sinfín de objetos que nos veremos obligados a comprender.



Una de las habilidades más significativas de nuestro amarillento corredor es el “zoom”, que se activará al pulsar la tecla “Z”. Mientras estemos en ese estado, los enemigos sensibles saldrán por los aires, acumularemos velocidad más rápidamente y rebotaremos por las paredes cual Samus con el mejor de los “upgrades”. Pero al mismo tiempo, nos frenaremos si chocamos contra determinados seres, como los dormilones o las babosas. Los más de 35 niveles repartidos en seis mundos temáticos diferentes, mezclarán de formas insospechadas estos obstáculos, y cada vez será más importante que reaccionemos con rapidez y precisión milimétrica.

En RRATW es imposible morir –hay unas cuantas excepciones… ¡aunque será mejor que las descubráis vosotros–, pero eso no significa que sea un juego fácil. Más bien todo lo contrario. Cada escenario tiene tres medallas desbloqueables dependiendo de la cantidad de puntos acumulada –bronce a los 500, plata a los 750 y oro a partir de los 1000–. Conseguir algunas de ellas saca a relucir esa clase de mala leche que sólo juegos como Jumper o IWBTG puede provocar. Afortunadamente, tales retos son completamente opcionales en este caso. Pero vaya si son gratificantes.



Así que… ¿qué más puedo decir? La sensación de correr como el viento por mundos absurdamente dibujados, al ritmo de una música inimitable es, simple y llanamente, impagable. Cada uno pondrá el trabajo que quiera en superar sus niveles, pero seguro que nadie se aburrirá. El sistema de impedimentos y de velocidad acumulada funciona perfectamente, y picarse para desbloquear todas las medallas es tan fácil como dejarse seducir por las peleas de espadas con insultos.

De todas formas hay unas cuantas cosas mejorables. La primera es un extraño bug que no he logrado reparar –una pantalla de error cada vez que cargo la partida, aunque no tiene ninguna consecuencia aparente–, pero que a nadie que conozca le ha aparecido. Después está el tema del control, que en ocasiones juega malas pasadas. En los niveles especialmente complejos hay que tener unos reflejos brutales, y debido al efecto rebote del “zoom”, muchas veces acabaremos yendo en dirección contraria.



¿Que no tiene gráficos espectaculares? No, y no los necesita. ¿Que la música es rara por el placer de serlo? Seguramente. Pero dudo que cualquier amante del mundillo no se sienta arrastrado por su sólida jugabilidad. Matt Thorson y Tom Sennett han logrado crear un clásico instantáneo, con la inevitable dosis de polémica. No os dejéis llevar por las apariencias, RRATW es diversión en estado puro…



Y de regalo, tráiler del juego:
Para ver este video es necesario tener JavaScript activado y el plugin Flash instalado en el navegador.



5
Valoración media: 5 (5 votos)

9 Comentarios:

Genial...

como para estar descargandomelo ahora mismito :)

¡Tiene una pintaza que pa que XD!

Encuanto a lo de que si a la gran "N" se la puede seguir llamando asi... Pues va a ser que si, ya que juego que tocan ellos sale una p... maravilla XD

EDITADO: Voy por el 4º mundo y el juego es la caña XD

¡Nos vemos!

Jugabilidad al poder

Todo lo que he leído me ha gustado. Todo. Reflejos rápidos, creativos buenos detrás del proyecto, música bizarra (en cierto modo, lo que he oído me recuerda al Yoshi's Island xD)

Para ver este video es necesario tener JavaScript activado y el plugin Flash instalado en el navegador.

Lo estoy descargando y esta noche le daré un par de partidas. De momento, primera impresión muy buena ^^

Un saludo ^^

Adictivo..

Un excelente juego, sin duda que es lo que todo fan del veloz Sonic estaba esperando, la música es algo rara, pero habrá que acostumbrarse, saludos :)

Uuuuuu!!!!

Tiene una pinta guapísima!!!

La verdad es que me encanta ver los juegos que comentas, sencillos pero increiblemente complejos de alguna manera.

No se si has leído mi última entrada, en ella te agradezco los consejos que me diste para ponerme a hacer mi propio juego, me descargué el Game Maker  estoy trabajando con él, con resultados que me estan satisfaciendo mucho. Por si acaso no lo has leido, te agradezco aqui también, que no se diga.

 

Un saludazo y nos vemos en

 

 

 

No tiene mala pinta la verdad

Y es que las bizarradas me molan. Lástima que tenga tanto juego al que sacar jugo (Tras haber sufrido el puto bug del Jefferson Memorial en caso 50 horas de juego, y tener que empezar una partida de 0, hoy me he acabado la historia principal de Fallout 3 ^^) Ahora a por las secundarias.

¡Buen artículo!

Jooooooeeeeee te me has

Jooooooeeeeee te me has adelantado... para un juego indilongo que quería comentar... Hace unos días aterricé casualmente en el video yutubero que has enlazado y me interesé por este juego. Aún no había tenido oportunidad de probarlo, aunque tiene una pinta tremenda... y ya lo has analizado?? ya te vale tio.

Bromas aparte, gran análisis, la verdad es que sin haberlo jugado todavía, estoy seguro de que compartiré cada palabra de lo que dices. A mí los gráficos no me parecen tan malos... de hecho, creo que funcionan al 100% y cuadran perfectamente con la acción. Simple no significa malo, lo que pasa es que vivimos inmersos en una era ultraefectista... qué le vamos a hacer...Y aunque sean infinitamente más simples, me recuerdan a los de Yoshi's Island. Por cierto, el Scroll es brutal... ya lo quisieran juegos 2D mucho más complejos gráficamente...

 

No me sentia asi desde el

No me sentia asi desde el Super Mario Bros 3 o el Sonic the Hedgehog...

 Este juego me enamoro nuevamente de las plataformas.

¡Buah!

¡Pues vaya meirda de juego!

Me voy a jugar al Sonic...

¿Bluegrass? ¿Y te lo creiste? ¿No ves que es techno-salsa-acid-house-pop-in-the-night? Very Happy Quien sería tu asesor musical...

OK

Me has convencido (vale, es un intento descarado de plagiar tu comentario en mi articulo de Code Geass, pero es que me parecio lo mas apropiado XD).

Sobre el juego, tiene muchas cosas que me atraen: Jugabilidad rapida y "no-stop", personaje principal simpatico y diseño grafico llamativo e interesante. Agredgado a la lista de descargas. otro excelente articulo, mil aplausos y 5 estrellas ( solo espero que no se ponga a correr por todos lados XD).

P.D.:  Jumpman, Runman...¿Que sera lo siguiente que haga Thorson? ¿Shootman?,¿Swinman?,¿Sitman?...