Y el fin de semana, Il Palazzo concedió un permiso de dos
días a sus acólitos. Excel, que a pesar de estar cansada, no quería perder un
minuto, decidió que sus propios discípulos dedicaran los fines de semana a
menesteres ajenos a los habituales; y así, los fines de semana, La Ciudad
Olvidada se vuelca sobre Las tareas fatuas y trascendentaloides por
antonomasia: Cine y literatura.
Quedáis avisados.
Para estrenar este cambio de tercio, una perla de sabiduría.
Citas y más citas. Es probable que acabéis viendo muchas por aquí.
“Por otra parte, ¿no cabe acaso
imaginar que sea esta nuestra vida terrena respecto a la otra como es aquí el
sueño para con la vigilia? ¿No será ensueño nuestra vida toda, y la muerte un
despertar? ¿Pero despertar a qué? ¿Y si todo esto no fuese sino un ensueño de
Dios, y Dios despertara un día? ¿Recordará su sueño?”
Miguel de Unamuno en Del sentimiento trágico de la
vida
Supongo que todo el
mundo ha deseado alguna vez “estar soñando”; “esto no puede estar pasando”, “es
un sueño”. Las experiencias demasiado buenas o demasiado malas, se identifican
fácilmente -casi diría instintivamente- con un sueño. Cuando la cadena de
sucesos se hilvana de forma que el sentido absurdo de las cosas se diluye, nos
negamos a creer que pueda estar pasando -o sólo lo deseamos, lo que casi viene
a ser lo mismo.
Un grado superior de esto sería pensar que
otro nos sueña. Es como quitarse cualquier atisbo de culpa, cualquier rastro de
voluntad. A fin de cuentas, cuando uno sueña, sueña por algo. Algo “le pasa”
cuando sueña. En la vida real sigue existiendo lo que nos atormenta o bendice.
Tarde o temprano, al despertar, habrá que encontrarse con ello. Pero si otra
persona nos soñara… el sinsentido volvería a su sitio a la perfección. Ni
siquiera tenemos una vida real en la que rendir cuentas. Todo ha sido un sueño.
Uno y no nuestro.
2 Comentarios:
Supongo que pensar que somos
9 de Octubre de 2008 • 14:16 — Shaiyia@Shaiyia
9 de Octubre de 2008 • 16:44 — ZeraelMuchas gracias por comentar en las entradas de literatura y rayada mental ^^
Y sí, tienes razón. Dejar de soñar despierto es en cierta forma madurar. Lo que pasa es que a veces soñamos sin darnos cuenta. O eso creo yo, al menos.
Un saludete ^^