Jueves...hoy toca analizar una obra maestra un buen juego. Aunque no estéis muy al
día en lo que a videojuegos independientes se refiere, es muy probable
que conozcáis los nombres "Knytt" y "Nifflas". El primero es el título
de la que probablemente sea la serie de juegos indi más famosa de la
red, los archiconocidos Knytt y Knytt Stories , que han recibido multitud de premios y alabanzas a lo largo y ancho de este horrible e hipócrita
maravilloso mundo en el que vivimos. Algún día, en la ciudad olvidada
les daremos el repaso que se merecen. Antes, sin embargo, quiero que
conozcáis a su "precuela": Within a deep forest.
Un fondo azulado, de tonos suaves y melodía relajante, nos da la bienvenida al bosque
He mencionado otro nombre: "Nifflas". Es el nick del desarrolador de estos juegos -la serie Knytt y WADF (Within
A Depp Forest)-, y goza de una reputación bastante importante entre su
particular gremio. La influencia de sus tres juegos ha sido notable:
hasta el mismísimo creador de I Wanna Be The Guy
elogia su trabajo. Aunque no es ni por asomo una opinión unánime, es
fácil encontrar listas (top tens, para entendernos) de juegos
alternativos que colocan a Knytt y su secuela como las dos mejores
contribuciones a nivel mundial. Aunque no estoy de acuerdo, ya que creo que existe un juego que los supera -An Untitled Story-,
sí que es cierto que sus tres creaciones principales son de una calidad
indiscutible. Para mí, ocupan el tercer puesto (¿que de qué estoy
hablando? de mi TOP 6 personal de juegos indi; está en el lateral, al
fondo
). Pero antes de la "Knytt-manía", Nifflas desarrolló un juego que
también llamó la atención de muchos. Un juego que ya muestra las cartas
de su creador: un estilo minimalista y detallado que pone por encima de
todo la belleza y armonía de su presentación. Pero vayamos paso a
paso...
En el tutorial se encuentra el motivo por el que comúnmente se considera a WADF una precuela del primer Knytt
WADF es,
sintetizando, una aventura que hace hincapié en los reflejos y la
habilidad del jugador para moverse por plataformas cada vez más
complejas. Controlamos a una pequeña bola azul capaz de dirigir su
movimiento y fuerza de salto.
Como todos los juegos de Nifflas, WADF
tiene una pequeña historia, en forma de cuento futurista -pero
igualmente sencillo y pueril- . La pelotilla saltarina que manejamos es
producto de un experimento fallido que buscaba construir una bomba que
congelara todo el planeta. Pero el malvado científico no se rindió y
siguió con sus maquinaciones. Nosostros, por supuesto, tendremos que
hacer algo al respecto. Durante nuestro viaje, encontraremos otros
seres extravagantes -una de las marcas distintivas de los mundos de
Nifflas- que nos darán pistas para avanzar y nos contarán en pocas
líneas algunos acontecimientos relevantes que dan algo más de
"sustancia" al porqué de la aventura.
Un pseudo-armadillo nos da una pista sumamente trivial
Al
igual que todos los aspectos del juego, se trata de un argumento simple
pero agradable. Aunque no sea más que una excusa, concuerda a la
perfección con el espíritu general de la "obra". Sin embargo, lo que le
hizo famoso fue su jugabilidad, sencilla, exigente y bastante
gratificante.
En principio, sólo podremos controlar a una bola
azul, pero a medida que vayamos encontrando aliados, nos darán poderes
que cambiarán las habilidades de nuestro "personaje". Cada nuevo poder
no es otra cosa que un material nuevo que cambia la configuración de la
pelota, permitiéndonos saltar más alto, destruir barreras, ser inmunes
a ciertos ataques o movernos a mayor velocidad. La contrapartida de
esto es que cuanto mejores sean las habilidades del material, más
difícil resultará controlarlo. El primer poder que conseguimos, por
ejemplo, permite saltar mucho más alto a cambio de una descompensación
en la velocidad de movimiento; podremos acceder a más lugares, pero si
queremos hacerlo con seguridad, tendremos que cogerle el truco al
comportamiento de la nueva pelota. Y así con 10 materiales distintos.
Gracias
a la variedad que aporta el cambio de materiales, la jugabilidad
aumenta muchos enteros. Por los niveles hay repartidos numerosos puntos
de control que actúan a modo de entrada y a los que podremos volver en
cualquier momento pulsando espacio. Como las vidas son infinitas, el
juego invita a experimentar con cada nuevo material adquirido. Como
ocurre con Knytt, el mundo de WADF es completamente abierto.
Aunque dividido por zonas, podemos explorarlo a nuestro ritmo, probando
los diferentes poderes para acceder a nuevas zonas. Pero no os dejéis
engañar por su simplicidad inicial: cuanto más avancemos, superar los
niveles se hará cada vez más complicado. En esencia, estamos ante un
plataformas puro y duro, en el que tendremos que manejar con paciencia
y habilidad un diminuto ser saltarín. Salvo excepciones, estamos
indefensos ante los enemigos y trampas del entorno. La mayor parte de
las veces hay que echar imaginación para esquivarlos.
¿Una nave espacial dentro de una nave espacial? ¿Y qué serán esas flechas?
Lo
cierto es que algunas partes son bastante complicadas. Y no sólo por el
diseño de los niveles. La mayor dificultad viene por el control. Desde
la más sencilla hasta la más poderosa, las bolas protagonistas se
mueven con torpeza, cada una con su particular cadencia de aceleración
y fuerza de salto. Al principio puede ser bastante frustrante, pero os
aseguro que una vez se le coge el truco, es muy satisfactorio. Antes de
que os deis cuenta, estaréis maniobrando por el aire como dulces dragoncillos masticahumanos paseando por las flores.
Pero no es oro todo lo que reluce. Hay un par de puntos negros en su
dinámica (¿no es "dinámica" una palabra que se utiliza cuando quieres
parecer muy inteligente y leído? la respuesta aquí ) bastante gordos. El primero, la necesidad de pasar siempre por
el mismo nivel para encontrar las diferentes zonas del mundo. Veréis,
tras completar el tutorial, accederemos desde el menú a un lugar
llamado "Pinewood Heights" -quizá el bosque que da nombre al juego-,
desde el que se tiene que pasar necesariamente para ir a los
demás lugares del juego. El diseño de este sitio es, además, bastante
rebuscado, por lo que explorar puede sacar de quicio con facilidad. No
es que sea algo muy grave, pero cuando llevas un tiempo jugando no
puedes dejar de preguntarte si no hubiera sido más acertado buscar otro
método de selección de niveles. La otra pega es la innecesaria cantidad
de zonas secundarias. El problema no es que estén, sino que no sirven
para absolutamente nada. Algunos de los niveles más complicados sólo
tienen como premio una pista que muy probablemente no te sirva para
nada. Y eso cabrea bastante. A pesar de todo, estamos ante un concepto
jugable muy trabajado y original. En líneas generales está realizado
con maestría .Sus errores se subsanarán, desafortunadamente, en la
serie Knytt.
Cada vez que empezamos una zona nueva, podemos elegir entre los materiales que hayamos desbloqueado
Si hay algo que haga destacar a los juegos de Nifflas, sin embargo, es su diseño. Minimalismo te
vendrá a la cabeza aunque no tengas ni idea de lo que significa.
Colores simples, tonos suaves, líneas rectas, figuras primitivas pero
funcionales... WASF tiene el privilegio de ser un juego que entra por los sentidos. Es relajante -aunque
su jugabilidad pueda conducir a enajenación mental transitoria-; la
ambientación conseguida es sublime. No miento cuando digo que no hay ni
un solo juego indi en la red que tenga una ambientación tan marcada,
propia -y perfectamente realizada-. Bastan unos segundos para darse
cuenta. Y ni siquiera An Untitled Story consigue esto.
A mi me
parece que gran parte de la culpa la tiene la música. Mientras que la
mayoría de los desarrolladores optan por el formato midi -o incluso la
ausencia total de música- , Nifflas siempre se saca de la manga un
montón de temas de muy buena calidad. Y es que se rodea de gente con
cierto talento.
La mezcla de sus peculiares mundos con la música
suave dan como resultado algo genuino, que brilla con luz propia. Podrá
gustar más o menos, pero salta a la vista que está muy por encima de la
media. Muy por encima incluso de muchos juegos comerciales. Aunque no
son santos de mi devoción Shadow of the colossus e Ico son
los únicos juegos que conozco que han conseguido transmitirme algo
parecido a lo que me transmiten los juegos de su "excelencia" Nifflas.
Probad Within a deep forest y no podréis dejar de darme la razón.
Sólo
me resta decir que ya estáis tardando en bajaros esta joya de la
corona. Si aún no conocías a Nifflas y sus creaciones, empezar con WADF
es una idea excelente. Apartado técnico sobresaliente, jugabilidad
notable...¿qué haces jugando al FIFA? ¡Entra en lo más profundo del
bosque!
Mi valoración personal: 8'5
PÁGINA DE WITHIN A DEEP FOREST (descarga a la derecha, sí, sí, donde pone "Download")
PÁGINA PRINCIPAL DE NIFFLAS
5 Comentarios:
No, este no es el juego de
3 de Octubre de 2008 • 01:55 — Ellolo17No, este no es el juego de personaje azul que soluciona puzzles..
Yo tampoco lo he encontrado todavia... Creo que desaparecio con la pagina Gamehippo, que es donde lo encontré. Un saludo.
Ya, ya...
3 de Octubre de 2008 • 15:10 — Zerael...sé que no es éste, pero al estar rebuscando por la red, me reencontré con WADF y sentí la "necesidad" de ponerlo en el blog. En su día me dio muy buenos momentos.
Seguiré buscando...
Coño con los juegos Indi.
3 de Octubre de 2008 • 16:12 — LoganKellerCoño con los juegos Indi. Fíajte tú que este me gusta. Me gustan los retos comprensibles (Esto es, di NO a IWBTG xD) En cuanto me pase el Painkiller (Este fin de semana seguro) le doy caña a los 5 juegos que tengo pendientes ;)
¡Saludos!
Vaya...
19 de Octubre de 2008 • 04:02 — FranchuzasEste se me había pasado. Menos mal que me lo recordaste en el otro comentario y así lo he buscado :)
Y sí, directo al podio (aunque en los primeros momentos casi no era capaz de saltar y me sentía tonto xD).
Saludos!
Can I remember...
28 de Febrero de 2009 • 23:33 — chouza... esta entrada que me hizo descubrir un juego de plataformas con mucho estilo y bastante desorientación?
Definitivamente sí. Así que aquí estoy para darte una más que merecida medalla JUMP!, de las que llevas unas cuantas. ^^ Sin más dilación:
Bonica y esplendorosa, a parte de ser la primera que entrego. ^^
Saludos.