Quizá por el propio carácter de Daniel –que en más de una ocasión ha asegurado que la creación de juegos nunca será para él nada más allá de un
hobby
1–, esta falta de repercusión nunca ha terminado de levantar el vuelo. Tanto da, en realidad, puesto que muchos de sus juegos tienen una buena legión de admiradores, independientemente de que sepan o no de su creador.
Herocore, el juego que hoy nos ocupa, es la continuación del que fuera, con toda probabilidad, su primer proyecto con entidad –
“Hero” a secas–. Quizá la abultada gama de colores de los pantallazos que acompañan a esta entrada os asusten un poco, pero no os dejéis engañar. Herocore aúna lo mejor del minimalismo retro con la profundidad jugable de las aventuras dieciseisbiteras.
Como no podía ser de otra forma, encarnaremos de nuevo a “Flip Hero”, el minúsculo héroe de la primera parte. Su archienemigo, “Cruiser Tetron” (Crucerito para los amigos), se ha reconstruido de nuevo en un asteroide lejano. Al parecer, su destrucción completa es una utopía.
A diferencia de la primera aventura, el argumento está relativamente desarrollado. Y lo que es más importante,
esconde unos cuantos secretos cuyo descubrimiento es enteramente opcional. De hecho, en líneas generales, podría decirse que Herocore ofrece aquello que el jugador esté dispuesto a realizar; o lo que es lo mismo, es una experiencia abierta para cualquier tipo de jugador,
desde el que busca simple diversión sin complicaciones, hasta el amante de la dificultad extrema y los retos absurdamente difíciles.
La posibilidad de desentrañar el misterio tras la existencia de Tetron (y la del propio Hero), y poder contemplar algo parecido a un final
auténtico, no hace sino aumentar el valor jugable de un modo desconocido para la mayoría de títulos de inspiración retro. Por otra parte, no se trata más que de un aliciente secundario: el argumento en sí no es nada del otro jueves.
La jugabilidad también se contagia de la libertad reinante. Planteado como una aventura de acción simplista, unos cuantos minutos con Herocore servirán para echar por tierra tal apreciación. Lo cierto es que esta segunda parte posee multitud de matices y posibilidades difícilmente visibles en una primera aproximación. Quizá lo más llamativo sea que de entrada, podremos activar dos modos de dificultad, que no se limitan tan solo a aumentar o apaciguar la mala leche de los enemigos, sino que
cambian drásticamente la forma del escenario y la posición de los objetos.
Sin embargo, en este sentido, el detalle que más me ha gustado es la enormidad del escenario. Y no solo por las implicaciones jugables obvias, también porque es decisión del jugador recorrerlo o no.
Desde el primer momento, tendremos la opción de enfrentarnos al último nivel y al jefe final de turno. Uno de esos desafíos que cualquier “old school lover” apreciará con una sonrisa malévola en el
rostro
2.
Todo esto, por supuesto, puede orientarse de un modo más asequible. Una partida normal, recorriendo el mapa entero y haciéndonos con todas las mejoras, es altamente disfrutable. Y de paso, facilita enormemente las cosas.
El modo de dificultad normal, jugado de esta forma, proporciona varias horas de diversión considerable. Quizá se echen en falta más mejoras y armas, pero recordemos que la premisa de la “saga” es la sencillez jugable.
Es una lástima que el aspecto monocromático pueda echar para atrás al grueso de potenciales jugadores. Muchas veces, en el desarrollo independiente, el minimalismo no es más que una excusa para ocultar la falta de talento (y no digo esto con mala intención; cada uno se las ingenia como puede para lidiar con sus carencias), pero en este caso,
Herocore tan solo trata de mantenerse fiel a su planteamiento retro3.
Los enormes bloques blancos sobre fondos negros pueden no ser el epítome del diseño videojueguil, pero
facilitan una ambientación sobria y en ocasiones incluso tenebrosa. Además, los múltiples diseños de objetos y enemigos, así como sus muchos comportamientos, ponen de manifiesto el gran trabajo que llevó a cabo Daniel. Quizá no esté al nivel de otros grandes “indi devs” como
Konjak, pero son igualmente resultones. La banda sonora sigue los mismos principios, y se adecua a la perfección con el resto de elementos técnicos –de hecho, algunos temas son especialmente pegadizos, como la melodía de los jefes finales–.
En cierta ocasión, Daniel afirmó que no volvería a embarcarse en un proyecto tan ambicioso como IJI. Creo que Herocore se contradice con aquella declaración: aunque probablemente no se trate de una aventura tan redonda, no se queda muy atrás. Las múltiples posibilidades a la hora de orientar la partida, así como su sorprendente valor rejugable, lo sitúan como
una de las aventuras de acción más divertidas y sólidas del panorama independiente. En vuestras manos está comprobarlo.
Por cierto, si alguno de vosotros tiene problemas con el inglés, que no se preocupe: Gracias al estupendo trabajo de
Jeshua Morbus,
tenemos Herocore completamente en español.
.
12 Comentarios:
¡Que pintaza Zerealito!
1 de Septiembre de 2010 • 14:46 — ErikAdamsYa sabes loq ue me gustan las ambientaciones retro, y esta es la hostia... En un rato me lo descargo sin duda :)
¡Nos vemos!
Al habla el traductor
1 de Septiembre de 2010 • 15:17 — Jeshua_Morbus (invitado)No tiene para nada mala pinta
2 de Septiembre de 2010 • 13:53 — LoganKellerPuede que acabe dándole un tiento, que estos días de cuando en cuando estoy jugando a juegos con aire retro (Incluído el minijuego de Hawx 2 gratis en el navegador que pone el juego si hubiese sido publicado hace un par de años buenos xD)
¡Buena entrada, y welcome back!
@ *
4 de Septiembre de 2010 • 12:50 — Zerael@ Erik: Pues espero que te guste Erik. Me alegro de ver que sigues por aquí ;) Herocore es mucho más de lo que aparenta: si le dedicas tiempo no te arrepentirás.
@ Jeshua: Pues yo creo que hiciste un gran trabajo ^^ Es cierto que de vez en cuando hay alguna errata, pero son las menos (por otra parte, el modo difícil y el aniquilador los tengo a la mitad). Es una pena que un juego como Herocore pase desapercibido por su aspecto. Como la vida misma, vaya ;)
@ Logan: Creo que podría llegar a gustarte. A fin de cuentas es un juego de acción, aunque retro de cojones ^^ Aunque tampoco sé si te va mucho la aventura rollo metroid, así que a saber ;)
¡Gracias a todos por los comentarios y las estrellas! ;)
Genial jueguillo monocromo.
4 de Septiembre de 2010 • 22:58 — Chocobito (invitado)@ Chocobito
5 de Septiembre de 2010 • 15:40 — ZeraelMuchas gracias ^^
Pensaba que habias dejado el blog otra vez :D Veo que no ^^ Gracias po el comentario, también.
La verdad es que Herocore es una maravilla. Por momentos me recuerda a metroid... pero con unos jefes mucho más inspirados.
Me ha parecido un juego
5 de Septiembre de 2010 • 16:36 — FalsworthYa que le estás cogiendo afición a los juegos retro, ¿has pensado en analizar algo de la potente pero desconocida retroscene española? Gente como Retroworks y su reciente Nelo & Quqo, que analicé para el mundo del Spectrum hace poco, los Mojon twins o Relevo games, y su esperado último juego de técnica filmation. Están desarrollando desde hace tiempo una labor más que importante.
Otro juego indi que dejo en
6 de Septiembre de 2010 • 17:25 — FranchuzasOtro juego indi que dejo en el ordenador para darle algún día de estos. Aunque lo cierto es que si bien lo retro me encanta, los juegos en blanco y negro no tanto. Por algo a día de hoy me resultan mucho más agradables a la vista los juegos de NES que los de la GameBoy, aunque algunos de ellos estén mucho más detallados.
Pero vamos, tampoco es que sea algo que me impida disfrutar de un juego, ni mucho menos. Y este parece que tiene sustancia suficiente como para que la monocromía pase a un segundo plano.
Fantástico análisis ^^
@ *
6 de Septiembre de 2010 • 21:11 — Zerael@ Falsworth: Sin duda, todo el entramado técnico es ochobitero -es más, a mí me ha recordado, al menos gráficamente, a los enormes píxeles monocromáticos atarienses-. Con lo de dieciseisbitero me refería más bien a la jugabilidad. La complejidad de Herocore no es propia de la época anterior (bajo mi punto de vista, claro) ^^ Y gracias por las recomendaciones. No estoy puesto en el tema y seguro que disfruto como un enano ^^ Le echaré un ojo y ya te comentaré. Y gracias, por cierto ^^
@ Franchuzas: Te diré lo mismo que te he dicho otras veces: cuando tengas tiempo, pruébalo ^^ Su aspecto tira para atrás, es cierto. Pero jugablemente es una maravilla. Aunque para mi gusto le falta algo más de complejidad, el desarrollo y la ambientación son geniales. Muchas gracias ^^
No me creo que pueda llegar
7 de Septiembre de 2010 • 16:32 — Ñbrevu (invitado)Hero
19 de Septiembre de 2010 • 11:41 — primus rainstarAunque no estoy familiarizado con el primer Hero, lo estoy con el Iji (gracias a ti por supuesto), y se lo que el autor tiene para ofrecer. Tiene dos cosas que me gustan: pinta retro conseguida y jugabilidad abierta. Toca descargarlo.
Mil aplausos y 5 estrellas.
re
19 de Julio de 2011 • 03:16 — loan (invitado)