GUNPEI YOKOI, GENIO Y FIGURA
Hoy quiero hablaros del Genio de Nintendo, así, como lo escribo, en mayúscula. Quizá muchos, tras leer esta frase lo primero que piensen sea "ah, vale, Shigeru Miyamoto, por supuesto."Pues me temo que no. Miyamoto es un genio, desde luego, y probablemente sea el otro Genio de Ninteno (con mayúsuclas de nuevo), pero antes de que él crease a cierto fontanero bigotudo, antes de que revolucionase el mundo de los videojuegos de todas las maneras posibles, el bueno de Gunpei Yokoi ya estaba dando la lata en la compañía de Kyoto.
Miyamoto es conocido por su software, por sus juegos, y sin duda es considerado el mejor creativo de toda la corta historia de los videojuegos. Nos ha regalado clásicos atemporales, ha creado sagas míticas (además de bastante productivas) como Super Mario, Zelda, Pikmin... y aún hoy sigue intentando llevar más y más allá el mercado de los videojuegos con propuestas como la propia Wii, con sus correspondientes WiiSports, WiiFit, WiiMusic o WiiPlay.
Sin embargo, todo eso no habría podido ser posible de no ser por Yokoi. Este hombre es (o fue) el equivalente a Miyamoto en el hardware, en el diseño de consolas (aunque también creo sagas míticas a días de hoy), uno era artista y el otro, ingeniero, pero ambos tenían algo en común: eran los mejores, tenían muy buenas ideas y ambos marcaron un antes y un después, no sólo en Nintento, sino en la historia de los videojuegos.
Nació en 10 de Septiembre de 1941, en Kyoto, como no. Estudió electrónica, ya que su padre, dueño de una compañía farmacéutica, podía permitirse algo así. Así, a los 24 años de edad fue contratado por Nintendo, en el año 1965. Hay que recalcar que por aquellas fechas los videojuegos en sí no existían, así que, y como es lógico, Nintendo no se dedicaba a ello, sino que fabricaba cartas Hanafuda (no son cartas comunes, tienen estampados florales y se utilizan para juegos muy japoneses. Si a alguien le interesa, en el "42 juegos de siempre" de Nintendo DS se puede jugar con dichas cartas, además te explican detalladamente las reglas).
Sin embargo, Yokoi era, ciertamente, como Miyamoto, quería innovar, quería cambiarlo todo. Por eso convenció al entonces presidente de Nintendo, Hiroshi Yamauchi, para crear un juguete que permitiese cosechar ganancias en navidades. ¿Funcionó? Por supuesto. Seguro que a muchos os suena la "Ultra Hand" (al menos el concepto), un brazo extensible que permitía coger objetos lejanos (como curiosidad, decir que aparece en "Wario Ware Touched!"). Por supuesto Yamauchi estaba encantado, ganaron mucho dinero esas fiestas, así que encargó a Yokoi que crease más juguetes. Este diseñó y construyó desde un periscopio hasta el famoso "Love Tester", uno de los conocidos "medidores de amor" para, como no podía ser de otra manera, usar en pareja.
Pero, pese a tantos éxitos, Yokoi quería ir aún más allá, y tenía en el punto de mira a los videojuegos. Tuvo que insistir muchísimo para que le permitiesen fabricar algo, puesto que entonces era una industria considerada estéril y con pocas expectativas de crecimiento. ¡Y qué sorpresa se llevó el presidente cuando la última genialidad de Yokoi se convirtió en un éxito sin precedentes! ¡Nada menos que llevar en nombre de "Nintendo" por todo el mundo en una expansión tan brutal como rápida! Pero, ¿cual fue esa genialidad? Pues... la archifamosa Game & Watch, nada más y nada menos, que cosechó unas ventas millonarias y unos cuantisoso beneficios para la compañía nipona. La maquinita, además de ser un avance técnico nada despreciable, definió el modelo de consola portátil, con lo que es, probablemente, una de las obras más extendidas de Yokoi: la cruceta digital.
Como es lógico, Yamauchi no dejó escapar una oportunidad así, y Yokoi creó su obra maestra definitiva. Nintendo había encargado a Sony (sí, no me miréis así) un informe parasaber hacia donde tenía que ir dirigida su siguiente obra. Pues bien, dicho informa decía que lo mejor sería crear una consola con capacidad para varios juegos, o lo que es lo mismo, que la misma consola tuviese la posibilidad de jugar a diferentes juegos, por medio de algún tipo de dispositivo de almacenamiento de datos. De ese modo, con los datos sobre la mesa y después de semanas de trabajo ininterrumpidas (se dice que Yokoi dormía menos de 6 horas en esa época, para trabajar en su proyecto), surgió la Famicom, más tarde conocida como NES, toda una epopeya de la tecnología de aquellas, acompañada de otra maravilla técnica como fue R.O.B., popular robot que se vendía junto con la consola en norteamérica que servía como competidor (o como compañero, el caso es que era el segundo jugador controlado por la máquina... pero con una agradable forma de robot).
Y sin embargo, Yokoi seguía en activo, con ideas a realizar. Después de crear la NES se puso a trabajar en un proyecto insospechado, que tenía mucho que ver con sus primeras obras (no se trataba de un medidor de amor, me refiero a las primeras obras en el mundo de los videojuegos). Muchos ya sabrán la respuesta, se trataba de la tercera consola más vendida de la historia a día de hoy: La Game Boy, junto con su posterior versión reducida, Game Boy Pocket, cuyas descendientes siguieron vivas hasta la irrupción de la superventas Nintendo DS, primera portátil de Nintendo que no lleva el prefijo Game Boy (exceptuando Game & Watch).
Sin embargo, Yokoi cometió un error gravísimo, una consola quizá demasido moderna para la época, un proyecto que no fue muy bien aceptado, una tecnología que no se propagaría hasta más de una década despuñes: La Virtual Boy. El peor fracaso de Nintendo en toda su historia, la consola que más dolores de cabeza dio, y finalmente hundida en la miseria gracias a el rechazo de los jugadores o a los rumores que decían que tras jugar unas horas te quedabas ciego. Por desgracia para la compañía, ante tal estrepitoso fracaso Yokoi abandonó Nintendo, pese a la insisencia del presidente de que se quedara. Y, ironías de la vida, su ruptura con Nintendo y su ruptura con el éxtio llevaron a su ruptura con la vida.
El 4 de Octubre del año 1997 Yokoi murió en un accidente de tráfico. Lo peor de todo es que sobrevivió al choque contra el otro vehículo, y con apenas unas pocas lesiones se bajó para ayudar a los heridos más graves, cuando otro coché le pasó por encima. Un hombre que, finalmente, dio todo por los demás, sus ideas, su trabajo... hasta su vida.
Era un Genio, con todas las letras. Mantuvo buenas relaciones con Miyamoto, lo que quizá produjo que empezase a diseñar también videojuegos, no solo consolas. Suyas son la saga Metroid y la saga Kid Icarus, pese aque haya quien las achaque a Miyamoto, y suyo es también el Gunpey, un juego del género puzzle que no llegó a crear, pero sí a diseñar. De hecho, Q Entertainment llevó a cabo hace poco su idea, podéis leer el análisis de Meristation
aquí.
Un saludo a tan eminente figura en el mundillo, a veces injustamente olvidada, ya que se suele recordar más a quien diseña los videojuegos, no a quien hace posible que los juguemos. Mis más sinceros respetos, y ojalá algún día veamos un hombre tan genial, con tantas ideas, tan positivo y tan trabajador comoél.
Saludos.
4 Comentarios:
La verdad que un informe muy
3 de Febrero de 2009 • 12:47 — nicodd (invitado)DIOS existe T_T
3 de Febrero de 2009 • 17:43 — Darkamlight (invitado)No tenía ni idea de que
3 de Febrero de 2009 • 17:48 — 666jorge666 (invitado)Bueno, he tenido la suerte
3 de Febrero de 2009 • 22:44 — thewazaaBueno, he tenido la suerte de jugar a la Virtual Boy y puedo decir que es un verdadero fiasco. En teoria a de transmitir una ensacion 3D pero... bueno, supongo que depende del ojo de quien lo mire, a mi me mareo, y no precisamente poco. No creo que nadie aguante muchas horas jugando a esa consolita.
En cuanto a lo otro, no tenia ni idea.