7 de Septiembre de 2008
Jun
14

HoYgAn HaMijOs BíBá Lá hOrtOjRáfIaH i El EsPanYoL

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La siguiente mierda reflexión fue escrita para la revista de mi colegio, donde se supone que saldrá publicada (¡y ligeramente censurada!) a finales de este trimestre. A ver si adivináis cuál fue la parte censurada, sin incluir ni las fotos ni sus comentarios Very Surprised

 

Creedme, este título me duele más a mí que a vosotros, que para algo lo voy a estar viendo hasta que consiga escribir el resto del artículo. Vale, es una patada al diccionario cuyo tamaño es inversamente proporcional al talento del noventa y nueve coma nueve periódico por ciento de los concursantes de Operación Triunfo; he escrito “ortografía” de una forma impronunciable, y sé que es la típica broma para quejarse de cómo escriben los demás, pero... no puedo evitarlo, soy así de “inserta-el-adjetivo-que-te-dé-la-gana”. Y total, tampoco creo que mucha gente vaya a leer esto, ya que en la revista hay... err... cosas... interesantes... uh... a la par que... originales. Aunque, por otra parte, ser más interesante que lo que yo escribo tampoco es muy difícil.
Como os podéis imaginar, la intención de este artículo, por llamarlo de alguna forma, es criticar esa curiosa forma de escribir que tienen algunos por efecto de las tribus urbanas (vamos, los canis); el creer que adaptar palabras inglesas, o de cualquier otro idioma, al español de la forma más cutre, rápida y basta posible queda bien, o vete tú a saber qué; y a los que se creen que ahorran muxo tmpo skrivndo azi. Y, por qué no, también voy a hablar de los nuevos palabros que quieren crear algunas personas por conseguir la igualdad (?).
Pero vayamos por partes, como cuentan que dijo Jack el Destripador. Los canis. ¿Qué decir de ellos aparte de... “los canis”? No entraré en mi opinión personal sobre ellos, ya que no me gustaría pasarme un buen rato escribiendo para que al final no publiquen esto por tener contenidos que no son apropiados para la revista; pero sí opinaré sobre su increíble forma de escribir, que se ha ganado el privilegio —o algo así— de inspirarme para hacer un título: maniiaNah pa'veeLah,,Qèeh Gaanas Qèeh temgOh,, auumQèeh mii mOther nOh m Deeja Lah caamaRa...


HoLa :* :* :* ShOy éL KaNí mAsH BiShTo dE InTéRnEt y éShKrÍbO AsHi a tOdAsH MiSh aMiGaSh jEnNySh rEsHuLoNas

La frase es completamente verídica y no he cambiado ni una letra; no tengo una mente tan perversa y sádica como para escribir semejante tortura (¡pero casi!). Jo... digo, Dios... no, recórcholis —es que no se puede ni decir palabrotas ni nombrar a Dios en vano, que es pecado. Y menos si dices “Dios” en una revista de un colegio católico... lo que no sé es por qué no puedo nombrar a Dios, no es como si se fuera a enfadar porque yo diga “Dios”, con lo bueno que Dios es... Dios, ¿por dónde iba?— ni en la Segunda Guerra Mundial había sistemas así para cifrar mensajes. Por cierto, veo grandes influencias de la lengua anglosajona en ese “ maniiaNah”, ¡es justo como un inglés pronunciaría esa palabra! Y también se aprecian ese “ mOther”, porque no hay persona que probablemente no sepa casi nada de este idioma que evite la tentación de soltar alguna palabra suya de vez en cuando... Oh, the irony...
Y ahora toca uno de mis desastres lingüísticos favoritos: los intentos de anglicismos o directamente el uso de una palabra inglesa. Y ahora “smudgea”. Gracias “men”. Olé. Supongo que el del primer ejemplo no sabrá ni cómo es “smudge” en la versión española de Photoshop y el del segundo, que “men” es plural (ni que los vocativos se separan con comas). Como en el caso anterior, tampoco tienen mucha idea de inglés, y algunos son hasta capaces de adaptar el significado de palabras inglesas a otras españolas con una forma parecida, algo que pasa con “bizarre” (“raro”) y “bizarro” (“valiente”). La cara que se me queda al ver cosas como ¿Qué es lo más bizarro que os ha pasado? es fácilmente imaginable.
A causa de los móviles y del ahorro surge el tercer grupo, por llamarlo de alguna forma. No voy a negar que, cuando uso un móvil, no escribo de la forma más correcta posible. La verdad es que, hasta ciento punto, tampoco me importa verlo en el Messenger; pero en otro lugar, como en un foro... ahorran tiempo, dicen. Y el resto de la gente lo pierde, intentando descifrar lo que dicen. Y otro apunte es que, digan lo que digan en sus mensajes, pierden seriedad escribiendo así.

El último grupo del que voy a hablar, el de palabros creados en busca de la igualdad (?), es, sin duda alguna, el favorito de Pérez-Reverte, quien ya le ha dedicado unos cuantos artículos —que, evidentemente, son infinitamente mejores y más viscerales que el mío— a este tema.


Voto a Dios que usar esas palabras es de talibanes de género y génera.

Pero todos y todas sabemos y estamos seguros y seguras de que eso de no usar el plural y esta tarea de torear así el plural neutro es tan tediosa y tedioso como absurda y absurdo. Además, esos femeninos a la fuerza que quieren hacer llegan a resultar hasta cacofónicos. Y cacofónicas. Porque una cosa es el género de las palabras y otra las personas a las que se refieran: ¿o acaso habría que usar palabros como astronauto, dentisto o víctimo?
Y esto nos recuerda a todos la famosa intervención de la Ministra de Igualdad, Bibiana Aido, esa en la que dijo “miembras y miembros”. Y se excusa diciendo que palabras como “guay” o “fistro” no tuvieron tantísimos problemas para entrar en el Diccionario. Bueno, creo que la segunda tuvo algunos... tantos que ni siquiera está.

¡jaaaaaaaaaarl!

Finalmente, me queda terminar, algo que haré poniéndome seria y olvidándome de mis chistes sin gracia; con esta curiosa analogía de Sven Birkets, un ensayista estadounidense que no conocía hasta hace tan sólo unos minutos: El lenguaje es la capa de ozono del alma, y su adelgazamiento nos pone en peligro. Porque el lenguaje forma parte de nuestra cultura y también de nuestra educación, algo mucho más importante que otros famosos elementos culturales españoles que no hacen más que crear estereotipos entre los extranjeros, poco relacionados con nuestro idioma, que es, a mi parecer, mucho más rico y hermoso que el, por ejemplo, denominado idioma de l'amour, el francés, o el omnipresente inglés —aunque pienso que por bastante poco—. Por tanto: BIBA LA HORTOJRAFIA I EL ESPANYOL!!!!


¡BIBA! (Gracias por la idea, Sangtrait Very Surprised)

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4 Comentarios:

Se ha tratado este tema un

Se ha tratado este tema un par de veces en el blog, pero tú lo has hecho de una manera magistral. solo esepro que no te censuren el artículo en la revista a la que lo cedes.

¡5 estrellazas! 

Ya iba a poner yo el escudo

Ya iba a poner yo el escudo en el comentario, pero queda mejor así Innocent Ya te dije que me gustó bastante el texto 8O

Muchas gracias por tu

Muchas gracias por tu comentario ;). Desgraciadamente, ya sé que me censurarán esta parte: "Jo... digo, Dios... no, recórcholis —es que no se puede ni decir palabrotas ni nombrar a Dios en vano, que es pecado. Y menos si dices “Dios” en una revista de un colegio católico... lo que no sé es por qué no puedo nombrar a Dios, no es como si se fuera a enfadar porque yo diga “Dios”, con lo bueno que Dios es... Dios, ¿por dónde iba?—" porque va a salir publicada en una revista de un colegio católico. En fin, cosas de mi profesora Laughing

The a kdd reshulon men

A mi me fastidia sobretodo el, como yo lo denomino, el "s pra aorar timpo" o Sms. En los moviles lo entiendo, una letra mas y te dejas el saldo, pero en el messenger y en los foros, que? Quizas se ahorre tiempo, pero cuanto? 0,0009 segundos (dramatizado)?

 

Muy bueno, desde luego.