Combate, aventura, humor y estrategia, una brutal sinfonía heavy de destrucción.
Tim
Schafer y los chicos de Double Fine resucitan el Heavy Metal para
devolverlo a una primera plana de la actualidad que nunca debió
abandonar. Brütal Legend no sólo es simpático, humorístico y
sofisticado, sino que a la vez ofrece una de las más divertidas y
originales mixturas de acción, aventuras, estrategia y Hack and Slash
que hemos visto este año.
Un hacha y una Gibson Flying V para combatir contra el mal. El sueño de todo metalero de pro. Eddie Riggs –Jack Black- se embarca en un gigantesco y demoníaco periplo a través del infierno en una de las reinvenciones de concepto Hack and Slash más originales y potentes de los últimos años.
El
habitual averno clásico del género se convierte en un lugar plagado de
estrellas de la música y de arquetipos tratados de una forma muy
divertida. Un universo, en definitiva, que camina a constante caballo
entre el homenaje y la parodia de una imaginería visual tan susceptible
de ambas cosas como es la del heavy metal.
Double Fine
logra un videojuego que no sólo es sólido, compacto y muy divertido;
sino que mezcla con muchísima habilidad géneros tan dispares como el de
la estrategia o el Hack and Slash, componiendo una experiencia algo corta pero tremendamente divertida e intensa.
Cowboys from Hell –Eddie Riggs-
En Brütal Legend seremos Eddie Riggs, un “pipa” de una importante y popular banda de nuevo-metal.
Nuestro héroe es un heavy chapado a la antigua, y las mezclas de rap
guitarrero con estribillos pegadizos destinados a quinceañeras que
lleva a cabo el grupo al que acompaña de gira le enervan.
Las
“nenas” metaleras no podían faltar en una aventura como esta, y la
subtrama romántica tendrá un peso importante en la aventura.
El comienzo del videojuego es fantástico en este
sentido. La cuidada cinemática que lo abre hace un esfuerzo por
presentarnos con unas pocas pinceladas el carácter de nuestro
personaje, un hombre probablemente nacido en el siglo equivocado y que
vive como puede en un mundo al que ya no pertenece, y que ni tan
siquiera entiende.
En un momento determinado de la actuación del grupo, Eddie
resulta gravemente herido tras intentar salvar al líder de la banda de
una caída. Cuando nuestro protagonista despierta se encuentra muy lejos
del escenario, tan lejos que en realidad ocupa ahora un lugar
improvisado en un mundo demoníaco y fantasiosamente imposible.
Este
universo podría formar parte de la imaginería visual de cualquier banda
de heavy ochentero, y es el particular homenaje que desde Double Fine
se hace a los grupos de la época que colaboraron a crear este tipo de
mitología. Sin embargo el homenaje va mucho más allá e incluye también
las voces, en versión original, de estrellas tan importantes del género como Ozzy Osbourne, Rob Halford o Lemmy.
A pesar de que el videojuego no se toma a sí mismo nada en serio, lo cierto es que sí trabaja duramente aspectos como el guión,
para convertirlo en motor de la experiencia. Hay giros de guión, épica
incuestionable, subtrama romántica, y héroes y villanos carismáticos…
Todo lo que necesita una historia de estas características.
La
exploración es ciertamente divertida, y encontraremos lugares y
desbloqueables francamente interesantes. Sin embargo se echa en falta
la opción de saltar para superar algunos obstáculos.
Lo
nuevo de Double Fine y al contrario que su predecesor, Psychonauts,
opta por un estilo simpático y divertido, pero marcado por una
violencia y unas cantidades de gore en ocasiones impactantes. Todo
tiene un toque marcadamente cómic, pero las palabras malsonantes y los desmembramientos
son tónica habitual. Hay, de todas formas, la opción de desactivar
estos dos tipos de contenidos para adultos, pero si tenemos la edad es
francamente recomendable disfrutar de ellos puesto que son parte
ineludible de la experiencia Brütal Legend.
El
título en su faceta más puramente jugable, contrariamente a lo que
podría pensarse, es algo más clásico y arquetípico de lo que se
esperaba. Brütal Legend se divide en tres partes bien diferenciadas que
se alternan con facilidad y que describiremos más adelante. De este
modo el juego reedita la fórmula Psychonauts, ofreciendo aspectos
jugables muy dispares que ayudan a mejorar considerablemente la
diversidad de su propuesta. Es precisamente este uno de los grandes
triunfos del título, puede que a largo plazo y en su recta final se
haga algo monótono, sin embargo su aceptable duración y la calidad de
la propuesta son los principales responsables de un aceptable número de
horas realmente divertidas.
El
hacha será nuestro más habitual compañero en Brutal Legend, pero
también contaremos con los acordes de nuestra guitarra, con los que
disparar toda la magia y brujería del metal.
Ride the Lightning –En Pie de Guerra-
El primordial estilo del que disfrutaremos en Brütal Legend es algo
más aventurero que el resto, y se encuentra marcado por el cumplimiento
de misiones en un mundo bastante abierto, donde deberemos combatir a criaturas de pesadilla y conocer a diferentes héroes de este mundo a los que deberemos reunir para hacer frente al mal.
Por
otra parte el videojuego también tiene un serio componente estratégico,
y es que el objetivo primordial de Eddie es el de reunir un ejército
con el que combatir el mal. Muchas de las misiones son de corte
táctico, en las que deberemos liderar el paso de nuestras tropas en el
campo de batalla enfrentándonos contra hordas de demonios. Suena poco
apropiado para el estilo del juego, ¿no? No lo es tanto si aclaramos
que en cualquier momento podemos abandonar el mapa táctico para saltar nosotros mismos a la contienda, y pelear por nuestra propia cuenta en mitad del fragor de la batalla.
El combate es básicamente lo que se podría esperar de Brütal Legend, un Hack and Slash
sin muchas complicaciones que nos permite combinar ataques con armas
cuerpo a cuerpo con los clásicos hechizos. El hacha es el instrumento
de destrucción favorito para el rango corto, mientras que nuestra
Flying-V será la que disparará la magia con un minijuego al más puro
estilo Guitar Hero.
El título de Double Fine hace todo lo que puede para
evitar ser repetitivo en los combates, y ciertamente lo consigue. El
empleo del hacha no va mucho más lejos de lo que se ha visto
una y mil veces en títulos de estas características, con el clásico
procedimiento del golpeo ligero y el golpeo fuerte –esta vez pulsando
rápidamente un botón o dejándolo apretado en función de lo deseado-;
sin embargo el empleo de la guitarra sí es algo más arriesgado.
Aquí se nos propone no sólo un sistema idéntico, apretar-dejar pulsado,
sino también la superación de una serie de pruebas siempre relacionadas
con el apretar los botones en combinaciones correctas para poder
liberar los más devastadores y, a la vez, divertidos ataques o para
resolver algunos puzles. El resto de controles empleados para
las luchas pasan por el clásico del bloqueo, botón derecho del pad, y
por el botón superior que sirve para accionar ataques cooperativos con
algún compañero dirigido por la IA.
El
tercer elemento que falta por abordar es el de los estadios jugables
accesorios. Aquí encontraremos retales de shooter o de fases de conducción,
todos ellos bien resueltos, y ayudando a crear un efecto de variedad
que, sin embargo, no logra combatir una sensación que nos invadirá en
el tramo final del videojuego por la que sentiremos que hemos estado
haciendo las mismas tres cosas durante toda la experiencia jugable.
Pese
a que no se ha publicitado demasiado, lo cierto es que en Brütal Legend
hay un importante componente estratégico. Daremos órdenes a nuestras
tropas para que arrasen las instalaciones enemigas como si de un
ejército de fans se trataran.
Sin
embargo todo esto se palia con un sistema de misiones principales y
secundarias muy divertido y entretenido, y un método de progresión que
no detallaremos en demasía para dejar en manos del usuario su
descubrimiento. Sí diremos, sin embargo, que las mejoras
tendrán que ver tanto con el personaje como con otros elementos como,
por ejemplo, el vehículo, y accederemos a todas ellas mediante el
cumplimiento de misiones principalmente secundarias.
La
campaña dura unas ocho horas, una cifra que se mueve dentro de los
estándares habituales del género. Sin embargo cuando la acabemos
podemos seguir explorando el mundo de Brütal Legend y continuar
cumpliendo encargos de todo tipo hasta lograr el 100% de juego
completado, lo que hace que la duración aumente considerablemente si
tenemos afán de perfeccionismo puesto que en esencia repetiremos las
mismas acciones una y otra vez.
No obstante el verdadero atractivo al margen del Modo Historia es el del multijugador,
lugar donde a buen seguro invertiremos mucho tiempo. Aquí ocho personas
pueden enfrentarse en dos equipos de cuatro usuarios en siete mapas
diferentes con el objetivo de destruir la base enemiga –un escenario de
concierto-. En la faceta on-line podemos escoger el liderar una de las
tres facciones disponibles, y disfrutar de este factor obviamente
orientado hacia la estrategia en tiempo real. Todo el sistema
es tan sencillo como lo es el corte táctico del Modo Historia, y con
apenas un par de pulsaciones de botón o cruceta podremos reclutar
tropas o darles la orden de atacar al enemigo.
No
sólo nos enfrentaremos a unidades de infantería, también tendremos que
lidiar con formidables bestias. Todo ello con diseños tan imaginativos
como los de pantalla.
Legacy of Brutality –Gráficos y Tecnología-
Gráficamente Brütal Legend es un videojuego maravilloso. Puede que
no tenga la iluminación más realista, y puede que tampoco tenga las
mejores texturas que hemos visto nunca; sin embargo su labor artística
es impactante y la luz que cubre con su manto los escenarios en función
del momento del día cuenta con un trabajo a sus espaldas fantástico en
todos los sentidos, tanto estilísticos como técnicos.
Su mundo es un tributo maravilloso y divertidísimo al Heavy Metal, con todos los clásicos clichés del género introducidos dentro de sí mismo. Por si fuera poco el modelado de los personajes es impecable, y sus animaciones de un realismo y simpatía fantásticos.
En la faceta tecnológica poco que destacar. El videojuego se mueve
con tremenda fluidez a pesar de acusar algunos problemas de popping,
además el universo del título acusa una cierta desertización y la
interacción con el entorno es escasa; sin embargo la libertad que
reporta y el tamaño de los decorados bastan para justificar un notable
alto en esta parte.
Hay
tres facciones en Brütal Legend, los Iron Heade, los Drowning Doom y
los Tainted Coil, todos ellos son modelos muy obvios de diferentes
expresiones de ropa y maquillaje del Rock, el Heavy y el Metal.
En lo que respecta al audio la gigantesca banda sonora de temas licenciados puede ser consultada por el aficionado desde este enlace,
y contempla algunos de los más legendarios y brillantes trabajos de
muchas bandas del Metal, Heavy o el Thrash. Los efectos de sonido hacen
su trabajo con espectacularidad, y el videojuego llega a nuestro país
con un potente y meritorio doblaje a nuestro idioma encabezado
por Santiago Segura en la piel de Eddie Riggs. El nivel no alcanza el
del original donde un brillante Jack Black se enfunda el chaleco
metalero del protagonista como nadie, pero eso no quita que la
localización al español compacte un trabajo francamente notable pese a
que no todas las voces estén a la misma altura.
Esto Desde : 3djuegos.com
1 Comentario:
El juego pinta bueno,
18 de Octubre de 2009 • 19:06 — solid_caimEl juego pinta bueno, pasada segura
semper fi
SC