Nos subimos a los vehículos más potentes de los juegos de conducción de este año.
Competiciones reales, tuning, conducción salvaje...
Este 2008 ha sido un año clave en el género de la conducción en todas
sus vertientes. Hemos tenido ocasión de subirnos a la moto de Valentino
en el campeonato de MotoGP, conducir realistas turismos en GTA5
Prologue, los siempre frenéticos karts de Mario y compañía, el
paradisíaco mundo abierto de Burnout o dar increíbles saltos con Pure.
Han sido muchos y es indudable que muchos de ellos han dejado una
profunda huella entre sus seguidores, pero esta gran riqueza conlleva
una importante pregunta asociada: ¿qué juego de conducción es el idóneo para ti?
Básicamente "todos ellos", cualquiera de los juegos que verás en este
especial cuentan con una calidad excelente y te depararán un inmenso
entretenimiento vuelta tras vuelta, competición tras competición.
Lamentablemente,
la compra de todos estos juegos no es necesariamente una opción
económica viable para nadie. Obviamente cada uno de ellos tiene grandes
virtudes, algún punto flaco y diferencias sobre el resto. ¿Cuál es el
más entretenido, desafiante y perfecto para tu estilo de conducción?
Esa es la cuestión que vamos a abordar aquí en nuestro especial "Motor 2008".
Con la sobresaliente y mítica saga TOCA en sus genes,
Race Driver: Grid
se conduce como una versión corregida, aumentada y bajo una perspectiva
mucho más arcade y directa de lo esperado teniendo en cuenta sus
"simuladores" credenciales. Ofrece una visión similar en términos
generales a la de sus predecesores, pero muy diferente en su manejo y
control. Conducción directa y accesible, maniobras imposibles, modos de
juego directos y sin complicaciones, un apartado tecnológico y visual
irrefutable y un sistema de colisiones y daño de los vehículos
impecable hacen que el juego entre por los ojos desde el primer momento.
Su mayor potencial: Diversión directa, visualmente impactante, gran motor de colisiones.
Bajas revoluciones: Modo multijugador muy simple, propuesta jugable bastante convencional.
Espectacularidad sobre ruedas y destrucción, esas eran las premisas que la serie
Burnout
debía ofrecer con su primera incursión en Xbox 360 y PS3 (pronto en
PC). Lejos de no conseguirlo, lo superó con creces añadiendo a la
mezcla un apartado técnico brillante, un tratamiento de colisiones y
daños como pocas veces se han visto y, lo mejor de todo, un desarrollo
abierto que funciona de lujo tanto en su faceta de exploración como en
su vertiente más tangible de espectaculares y vertiginosas pruebas.
Espectacular,
aparatoso y sobrecogedor, Burnout Paradise es un cúmulo de emociones y
todas funcionan como un gigantesco estallido de adrenalina.
Su mayor potencial: El sistema de colisiones y daño, contar con un mundo abierto, múltiples actualizaciones.
Bajas revoluciones: Los coches no llevan conductor, el doblaje no acaba de cuajar.
El
Motorstorm original marcó los patrones para convertirse
en una saga: conducción arcade, agresiva y sin complejos, en unos
recorridos donde los rivales son tanto otros pilotos como una abrupta
naturaleza. Esta segunda entrega los ha retomado al pie de la letra, ha
cambiado su localización, aumentado los modos de juego y calibrado
mejor la dificultad disparando la vida útil del videojuego.
Su mayor potencial: Su desatada sensación de poder mecánico.
Bajas revoluciones: En ocasiones el motor de físicas es impredecible en las colisiones cambiando en un santiaménén el transcurso de la carrera.
El incombustible
Mario Kart es un viejo conocido en la
consolas de Nintendo y con esta versión el fontanero y compañía
debutaron en Wii. La fórmula utilizada por el juego es de sobra
conocida y efectiva: intensidad, poderes en carrera capaces de cambiar
su transcurso en segundos, gráficos resultones y variados circuitos que
memorizar para exprimir al máximo nuestros bólidos. Las novedades del
equipo mecánico: el juego incluye un control adaptado al Wiimote junto
al volante Wiiwheel, motos y la esperada vertiente online para disputar
carreras con otros jugadores o comparar ránkings.
Su mayor potencial: Su exquisita jugabilidad a prueba de bombas y poder jugar online.
Bajas revoluciones: Visual y jugablemente es muy parecido a la versión anterior de Gamecube. El multijugador podría dar mucho más de sí.
Con Milestone como único estudio de desarrollo de todas sus
versiones y Capcom como distribuidora con licencia oficial del
campeonato,
MotoGP 08 llegó a consolas y compatibles dispuesto
a ofrecer una "réplica" exacta de esta espectacular competición. El
resultado, si bien no es perfecto, ha sido muy satisfactorio. Tenemos
todos los circuitos, pilotos y cilindradas, gráficos resultones, una
gran sensación de velocidad y modos de juego adicionales al campeonato.
Su mayor potencial: La licencia oficial. Están todos los pilotos, circuitos y cilindradas.
Bajas revoluciones: El control es poco realista en ocasiones, el juego on-line es tremendamente simple, sólo carreras rápidas.
Ambientado en una hipotética y bastante real ciudad de Los Angeles,
Midnight Club LA
presenta una propuesta de conducción abierta y totalmente arcade con
mucho ritmo. Pruebas y desafíos muy variados, gran sensación de
velocidad, abundantes opciones de tuneo, modo multijugador y un gran
control de los vehículos cierran un título que se rige por el dinero y
nuestra reputación al volante, las dos vías para ir desbloqueando
nuevas pruebas. Su conducción es bastante exigente y peliculera.
Su mayor potencial: Muy desafiante, sensación de velocidad muy lograda, manejo de vehículos ajustado y competente.
Bajas revoluciones: Escasa interacción entre colisiones y escenario, gestión de daños mejorable, conducción exigente.
Corto pero espectacular. Con estos dos calificativos puede
definirse sin temor a equivocarse la propuesta de Polyphony Digital y
este apetitoso aperitivo de lo que será el esperado
Gran Turismo 5.
Seis escenarios, 30 eventos de carrera, pruebas contrarreloj y de
derrape, el canal Gran Turismo TV, sencillas carreras online para 16
jugadores, 1080p de resolución y una tasa estable de 60 imágenes por
segundo completan un soberbio trabajo visual con los vehículos y la
iluminación que, por su naturaleza de "prólogo", se queda a medio
camino en ofrecer alternativas jugables de calado.
Su mayor potencial: Soberbio visualmente, estable como una roca.
Bajas revoluciones: Corto, muy corto.
Por sorpresa, así entró Pure en los embarrados circuitos de
consolas y pc. Por sorpresa y rompiendo la imagen tradicional de su
compañía, Disney, gracias a su corte gamberro y desenfado. ¿El
resultado?
Pure es un poderoso título de conducción con un
apartado gráfico de altura, sencilla pero efectiva jugabilidad propia
de un buen arcade de conducción, y unos vertiginosos y acrobáticos
quads que desafían las normas de la gravedad con sus imposibles
maniobras. Una combinación letal que hace saltar todo por los aires.
Su mayor potencial: Los súper saltos, visualmente espectacular.
Bajas revoluciones: Física un tanto exagerada, escenarios muy similares.
fuente: 3djuegos....