Gran A'Tuin, la Tortuga Cósmica, en
todo su esplendor
Damas (que supongo que alguna habrá por aquí) y Caballeros: les presento
a Gran A'Tuin, la Tortuga Gigante Cósmica. Sobre su lomo están Gran
T'Phon, Tubul, Berilia y Jerakeen, cuatro pacientes elefantes. Sobre
ellos descansa el disco del mundo¡: Discworld.
En el centro Cori Celesti, hogar de los dioses y los gigantes de hielo,
peleando constantemente por el volumen de la música. Y por ahí están
Espadarta y Efebia, el Continente Contrapeso, Klatch (¡Salud!),
Ubberwald, Lancre, Djelibeibi, Omnia, Sto Lat, Sto Helit, XXXX y la
gloriosa y orgánica Ankh-Morpork.
Discworld es la obra de la vida de Terry Pratchet, uno de los autores
de fantasía más influyentes de los últimos años, cuyo éxito y
talento es una constante a lo largo de su dilatada obra. Hay casi
cuarenta novelas ambientadas en Discworld, a las que hay que sumar
obras de teatro, videojuegos y películas de dibujos animados. No
obstante, Discworld es una saga que tiene una característica fundamental
que la diferencia del resto de libros de fantasía: el humor.
Un humor refinado y sarcástico, crítico con los convencionalismos
sociales. Nada es tomado en serio ni se libra de los agudos comentarios
de Pratchet. A veces sencillamente es una comparación descacharrante,
una confusión de palabras o simplemente el absurdo que corresponde a un
mundo que se sostiene sobre una tortuga gigante, pero muchas otras es el
humor crítico e incisivo, que desvela las contrariedades de nuestra
propia sociedad, que nos planta en toda la cara una reflexión que te
deja completamente anonadado.
Pero lo que siempre harás con Discworld es reír, reír y seguir riendo.
A veces esbozaréis una sonrisa socarrona, pero otras veces,
directamente, os dará un ataque de risa. Recuerdo ahora mismo una
revisión del Enigma de la Esfinge, en el libro Pirómides (Pyramids) que
considero una pequeña obra maestra de la literatura. Un humor
blanquísimo que retuerce uno de los mitos clásicos más antiguos hasta el
absurdo más inglés y se convierte en un verdadero gag de los Monthy
Pyton. Del mismo libro, una discusión de filósofos en el que hay que
destacar las parodias a los ejercicios lógicos en los que se basa
nuestra cultura (el de la Paradoja de Zenón con la tortuga y las flecha
es antológica).
Las novelas son independientes entre sí, pero es cierto que algunas de
ellas forman ciclos argumentales.
Rincewind y el Equipaje. Siento
lástima por las mariposas
Tenemos así al pobre Rincewind, un mago completamente inútil
incapaz de lanzar hechizos. Si existe equilibrio en el universo y
existe el campeón eterno... él es el que contrapesa la balanza: el
cobarde eterno. Su única ilusión es tener una vida tranquila y aburrida
en la Universidad Invisible, ayudando al bibliotecario (que por cosas de
la vida es un orangután). Sin embargo, sus aventuras le llevan de un
lugar a otro sin descanso, visitando continentes extraños, incluso a
través del tiempo. A Rincewind siempre le acompaña el Equipaje.
Un baúl hecho a partir de madera de peral sabio, que hace que siempre
acompañe a su dueño, vaya donde vaya, a fin de tener siempre a mano una
muda limpia. Cabe destacar que este equipaje tiene un remalazo homicida
de lo más siniestro (y útil, si haces turismo).
En serio, es un tío majo. Sonríe y tiene un gatito
El personaje más universal de toda la saga es LA MUERTE. La
parca, un esqueleto encapuchado, armado con una guadaña, CON UNA VOZ
GRAVE, COMO DE TUMBAS AL CAER. Y su pequeña ayudante, la Muerte de las
Ratas (IIIICK). Desde sustituciones de Papá Puerco (Santa Claus), hasta
la búsqueda de un ayudante o el pasar por una crisis existencial y
necesitar de vacaciones. Además de sus propias novelas, hace cameos en
todas las novelas haciendo su trabajo (cuando le dejan).
El grupo original. El segundo es un enano. Luego se les unen
trolls, hombres lobo, zombis...
La Guardia de la Ciudad son otro grupo curioso. A través de ellos
se nos retrata la ciudad de Ankh-Morpork con sus alegrías y sus
miserias. Un grupo disparatados, que recuerda en sus comienzos a las
mejores novelas negras pero acaba siendo una saga bastante coral en el
que todos los personajes tienen su peso. Al final acaba recordando a una
de estas series de policías que están tan de moda, eso sí, con unas
historias que van desde la aparición de un Dragon Verdadero, misteriosos
asesinatos relacionados con los golems, los problemas de lidiar con las
minorías étnicas (sobre todo los enanos, de ahí lo de minorías) y,
sobre todo, las relaciones diplomáticas y la política. Las
conversaciones entre Lord Vetinari (el Patricio de la ciudad) y el
Comandante Vimes son absolutamente para enmarcar.
Cabezología y mala leche
Las Tres Brujas, en especial Yaya Ceravieja, también tienen su
puñadín de novelas. Particularmente me resultan las novelas más pesadas
de todas, a pesar de la cabezología de Yaya y las completas idas de olla
de Tata Ogg. Son un aquellarre al más puro estilo Shakespeare y siempre
se enfrentan a misterios antiguos y a profecias, no con magia, sino con
lógica y cabeza (irónicamente a veces con efectos realmente mágicos).
Basan su actuación en el hecho de que son brujas y, por tanto, pueden
hacer lo que quieran porque se merecen un respeto.
Me dejo muchísimas cosas en el tintero, pero es que no se puede hablar
de tantas cosas en tan poco espacio. Sólo espero que os haya entrado a
alguno las ganas de leeros algo de esta grandísima saga.
PD: En otro orden de cosas. Estoy enganchado al Monster Hunter Tri cosa
mala. Si a alguno le pasa lo mismo... ¡Veniros
a la comunidad en la que estoy! Mataremos Rathalos y seremos
engullidos por Lagiacrus.
5 Comentarios:
Con lo que me gusta el
4 de Mayo de 2010 • 15:11 — KiovichCon lo que me gusta el humor subrealista y acido creo que le daré una oportunidad, ¿algún libro en concreto con el que me recomiendes empezar?
Saludos
Yo comenzaría por El Color
4 de Mayo de 2010 • 16:02 — tildomYo comenzaría por El Color de la Magia, el primero de la saga. No tanto por la línea argumental, sino por ser el que más notas a pie de página tiene y el que te explica más cosas.
Más adelante, Pratchet da por sentado que si estás leyendo el libro 15 no hace falta explicar ciertos elementos.
Ire a por él, muchas
4 de Mayo de 2010 • 20:25 — KiovichMis preferidas son las
4 de Mayo de 2010 • 20:45 — FalsworthPara mi ¡Guardias Guardias!
5 de Mayo de 2010 • 11:08 — waskalas