The Traveller
Memorias de un viajero en el mundo de la imaginación, para evadirse de la realidad, esperando no volver a ella jamas.
Sábado Noche,
Arrastrado por la atracción que siento hacia una amiga salimos por una discoteca a la que la gente de este lugar suele frecuentar muy a menudo. No sé realmente lo que me voy a encontrar, ya que llevo demasiado tiempo, por no decir toda la vida, saliendo por discotecas de música electrónica por lo que esto es una nueva experiencia para mí.
Llegamos al parking, está a reventar, la manera de vestir de los clientes de aquel establecimiento es totalmente diferente a lo que me encuentro yo en "mis" discotecas. Bajo de mi coche y me dirijo al de mi colega, la gente haciendo botellón, pero algo echaba en falta, música, la gente que la tenia subida de volumen no era para escucharla, si no para crear algo de ambiente, me quedo exhausto de este detalle, la gente habla y habla sobre temas que me son irrelevantes, siempre me han dicho que soy raro, pero por más que miro a mi alrededor no entiendo nada de aquella situación. El colega que me acompaña me ve la cara y decide poner un CD de la música electrónica que me gusta para que me anime un poco...
Al instante todas las conversaciones de la gente q me rodean se interrumpen, parecía que había asesinado a alguien, frases como "¿para qué pones eso?" "¿tú estás loco?" martillean a mi colega el cual me mira y se encoje de hombros como que no queda otra solución que volver al estado inicial de la situación.
Me bebo el cubata rápido para que me suba el alcohol lo antes posible, pero parece que antes de llegar al estomago el liquido se evapore en el esófago.
Harto de estar en el parking miro a mi amiga y le digo de ir dentro de la discoteca un rato... No me responde, le vuelvo a repetir la pregunta... No hay respuesta. Entonces entendí el porqué, estaba hablando con un chico y si ella pasaba de mi solo había una razón para que lo hiciera, quería "tema" con el mal nacido ese con pelo engominado y con una cara de capullo que no puede con ella.
Cabizbajo dejo a mis compañeros que continúen con el botellón sin comunicarle a nadie que iba a entrar en la discoteca. Estaba hasta los cojones de aquello. Pago la entrada, un poco cara pero no me importaba, necesitaba entrar, cuando abro las puertas me quedo perplejo, cientos de personas llenaban la pista, estaban tan juntos unos de otros que la situación me recordó a una lata de boquerones, lo cual me hizo gracia. Trato de hacerme sitio entre los presentes hasta llegar a la barra para pedirme algo, tardo casi 15 minutos en recorrer apenas 30 metros, otros 10 en que me sirvan, una vez tengo mi cubata me vuelvo y presto atención a la música...
Lo que me faltaba, todo era un popurrí de canciones que llevo harto de escuchar en el curro en "los 40 siempre iguales", pero me doy cuenta q la mayoría de temas tienen ya años, apenas hay alguna novedad y es que dicha emisora deje de escucharla años atrás ya que no puedo con la música de masas, me pone nervioso. La gente no baila, bueno, las chicas si, las más atrevidas hacen movimientos sensuales para calentar al personal y otras simplemente hacen un movimiento de vaivén que me resulta gracioso, sin embargo los hombres, ninguno se mueve permanecen estáticos cogiendo su vaso de tubo como si fuera una parte de su cuerpo y miran alrededor suyo (como buenamente pueden ya que hay demasiada gente) buscando a alguna chica que le haya echado el ojo... Y claro está, parejas desgastándose los morros espaciadas por toda la sala...
Trato de encontrar la salida, pero con toda la gente que hay aquello parece un laberinto. Entonces diviso un arco que parece que da a otra sala. Me acerco a ver que es.
Al llegar me doy cuenta de que hay mucha menos gente, aquí se puede estar, hay mas metros cuadrados por persona. La música es la que cataloga la gente como "remember". Busco un lugar en el que me sienta cómodo y sigo bebiendo el cubata que me pedí tranquilamente. Pero entonces recuerdo a la chica q estaba en el botellón. Me empiezo a agobiar, no tiene sentido seguir aquí, estoy huyendo de algo sin abandonar el campo de batalla.
El móvil empieza a vibrar. Miro la pantalla para ver de quien se trataba, era ella. Alzo la mirada y veo la salida a pocos metros de mí. El portero me pone el sello de salida pero cuando llego al exterior la llamada se había cortado.
Intento llamarla.
Me lo coge al segundo tono.
- ¿Donde estas? - me pregunta
- En la salida de la sala remember - respondo
- ¿Qué te pasa que estás perdido toda la puta noche?- dice enojada
- Nada - prefiero no dar explicaciones
- ¿Como que nada? Nos vemos en tu coche -
Como un gilipollas, porque eso es lo que fui en esos instantes, me dirigí al coche y me puse algo de música electrónica para tratar de entender si alguien tenía algo en contra mía para hacerme todo esto aquella noche.
A los pocos minutos la chica llega. Iba acompañada por el "capullo engominado". Ella entra, y al verme la cara entendió lo que pasaba, con lo que le dijo al chico q la esperara lejos del coche. Miro por el retrovisor y me percato de que se coloca en un lugar desde el que puede divisar el coche "por lo que pueda pasar".
- ¿Qué te pasa? - me vuelve a preguntar ella.
No podía aguantarlo más, necesitaba soltarlo, y sin pensármelo le dije que me gustaba demasiado como para ver cosas que no podía soportar. Una lagrima se deslizo por mi mejilla. Ella me mira sorprendida y me dice la frase que más odio en este mundo "te quiero mucho, pero yo te veo como un amigo"
Aquello fue el detonante, no podía aguantar más la situación, le pedí que se marchara, me iba a ir. Ella me pregunto que "como coño iban a volver ellos ya que no cabían todos en el coche de mi colega" le dije que se las apañara, ahora me importaba una mierda todo, necesitaba irme de aquel lugar. Ni pintaba nada allí, ni me hacia la pizca de gracia como para seguir estando.
Creo que lo entendió, porque se despidió y me dejo marchar sin más. No hizo más hincapié en que me quedara. O bien lo hizo para quitarse esa noche un peso de encima.
Arranque mi coche y me dirigí a mi discoteca favorita a altas horas de la madrugada sin mirar atrás. Necesitaba escuchar la música q me gustaba para tratar de olvidar aquellas horas de pesadilla...
Aquella fue la ultima noche que volvi a verla.
Memorias de un viajero en el mundo de la imaginación, para evadirse de la realidad, esperando no volver a ella jamas.

1 Comentario:
Pues
25 de Enero de 2011 • 03:48 — thouyEste siempre es un tema delicado y bueno, creo que tarde o temprano a todos nos pasa, y lamentablemente no queda más que seguir adelante.
Saludos y 5*!