La Torre Oscura
“Hay más mundos aparte de este”
La Llamada
El Árbol
Gris, retorcido y nudoso, se alzaba el árbol en aquella región yerma y marchita. Sus brazos quebrados en ángulos imposibles eran una perfecta analogía del dolor y la tristeza. Sus anchas raíces se incrustaban en la tierra que parecía gemir. La vena hinchada que era su tronco transportaba savia ocre y sucia hacÌa las ramas más altas, aún así, ninguna flor crecía, sino que el árbol se hinchaba más y más. En su conjunto aquel ser conjuraba un desasosiego en el espíritu del que lo contemplase parecido al de la muerte de las personas queridas.
A su alrededor, se expandía varios metros una circunferencia de desolación. La tierra estaba pelada, seca . Solo deambulaban por su superficie sobrealimentados escarabajos que se enterraban para devorar gusanos albinos y ciegos que parecían nunca mermar.
No era extraño encontrase alguna alimaña o pájaro empalado en una de sus ramas regando su corteza con sangre.
Hoy voy a hablar de un escritor que genera sentimientos contradictorios. Algunos “devoran” todo lo que escribe y otros no pueden evitar sentir nauseas al leer una de sus novelas. Me refiero nada más y nada menos que a Stephen Edwin King, o más conocido como Stephen King.
Yo pertenecía al segundo grupo de lectores, simplemente no soportaba leer ningún escrito de este hombre. Bueno siendo sincero antes de leer nada de su autoría ya lo rechazaba, por el simple hecho de su comercialidad. Es una autor que publicó más de 40 novelas (la mayoría best-seller) y cientos de cuentos. Yo lo tenía como un vendedor de chorizos literarios y además se movía en el género del terror y la ciencia-ficción, considerados por los escritores y críticos “serios” y la comunidad literaria en general como subgéneros o géneros “menores”. Además King define sus libros como "el equivalente literario de un Big Mac con su porción grande de papas fritas", afirmación que lo único que lograba era alimentar el “rechazo” que sentía hacía sus novelas.
Hoy voy a hablar de un disco que escuché hace poco y ahora lo considero como un imprescindible sobre todo si os gusta el Heavy Metal (se que sois muchos) De todas formas lo puede escuchar cualquiera, aunque para los Metaleros será más facil de “digerir”
El disco en cuestión se llama Scenes from a Memory ( Metropolis part II), los autores de esta Obra Maestra son la banda americana Dream Theater.
Para quienes no los conozcan Dream Theater es una banda de Progresive Metal, que llevan tocando desde 1985, lo más destacable de esta banda es el elevado nivel técnico de cada uno de los músicos. El que quizás se lleve la “peor” parte es el vocalista James Labrie, no porque cante mal, sino por que el timbre de voz que posee es más típico del pop melódico que del Rock. Aun así esto va en cuestión de gustos.
Una imagen vale más que mil palabras…
Hoy voy a hablar de la saga que me marcó y cambió mi forma de ver las cosas ( y ademas me inspiró a crear este blog
). Es simplemente un pequeño (pequeñísimo) análisis de La Torre Oscura. No voy a desvelar nada sobre el argumento ya que la magia se rompería, simplemente voy acomentar mis impresiones y a dar datos de interés que de una u otra forma influyeron en el argumento de la saga.

El hombre paseaba la mirada por aquella plaza desierta. Observó su reloj y frunció el ceño, levanto los hombros en un gesto de desinterés y siguió caminando. Hacía más de veinte minutos que deambulaba por aquel pueblecito y no había visto a nadie. Ni un perro, ni un gato, es más ahora que lo pensaba ni siquiera escuchaba el incesante parlotear de los pájaros tan habitual a aquellas horas de la tarde. Su asombro se tornó poco a poco en inquietud. El pueblo dormía profundamente, un velo de tranquilidad lo cubría. Pero a Elías aquella calma le recordaba a un cementerio .Era el silencio de los muertos.
- Será mejor que vuelva al coche- dijo y el sonido de su voz lo sobresalto.
¿Quieres abrir esta puerta?
El Visitante
Se levantó sin emitir ningún sonido.
Caminó en la oscuridad.
Saltó la verja de metal y salió a la calle.
Llovía.
***
Abrío la puerta lentamente para no alertar a nadie.
Atravesó el pasillo, y entró en la habitación de Raymond. Lo observó hasta que la noche se fue quebrando en anaranjados fragmentos.
“Hay más mundos aparte de este”
