Revisar los comentarios de
nuestras entradas antiguas se convierte hoy más que nunca en una
necesidad, ya no sólo por evitar el molesto SPAM, sino porque
ha nacido un nuevo engaño en la red que se aprovecha de ciertos vacios
legales y el cual deberían tener especialmente en cuenta aquellos
bloggeros cuyo trabajo recibe un gran número de visitas.
Quien hizo la ley, hizo la trampa.
A estas alturas de la película no creo que sea nada nuevo para nosotros que exista gente capaz de buscarle las mañas a todo con el único fin de obtener algún tipo de beneficio propio, no teniendo ningún reparo a la hora de aprovecharse de todo aquel que se ponga por delante.