19 de Noviembre de 2008

cómic, trabajo

Feb
9

El fin de los días

No odio mi trabajo. Estoy relativamente contento con él: es generalmente tranquilo, con una paga bastante decente. Pero el horario es decididamente horrendo.

Llevo ya doce días consecutivos trabajando ocho horas cada uno de 23:00 a 7:00, exceptuando los fines de semana, en los que hago guardia de doce horas de 19:00 a 7:00. Teóricamente, al trabajar un fin de semana libro la siguiente entera, pero hice un cambio de cuadrante con un compañero y no fui previsor. Y bueno, puedo no odiar mi trabajo, pero pasar catorce días bajo tierra yendo de casa al trabajo y del trabajo a casa termina por erosionar los ánimos de uno. Un poquito.

Ameniza mis idas y venidas la música que metí en mi MP3. Hay un poco de todo, como Orchid de los tambien suecos Opeth, Maô Taiten de la banda japonesa Onmyôza o Fun with Knives, de los americanos Velvet Acid Christ. Recientemente mis gustos musicales están bastante heterodoxos.