Después de una serie de entradas poco serías, ya tocaba tratar en este blog un tema más propio del entorno de Gamefilia. El tema escogido no es otro que la relación de amor-odio que provoca este juego entre los fans, para muchos una obra maestra y para otros una auténtica bazofia: el Final Fantasy XII.
Nos encontramos frente al primer juego de Square-Enix con una historía completamente original y sin la supervisión de Sakaguchi, y eso se nota. La historía, que comienza bastante bien, acaba por diluirse poco a poco, y es uno de los puntos débiles del juego, junto a algunos personajes, siendo su principal baza su modo de juego, que supone una innovación única en un Final Fantasy, una experiencia completamente nueva, que sin embargo acaba jugando en su contra. Vayamos por partes.
Lo peor: su trama