20 de Agosto de 2008

opinión, universidad

Se acerca el mes de junio y, con él, la llamada al deber para los alumnos-infiltrados, esos que no vienen nunca a clase pero están matriculados. Puede que en los últimos días de mayo, poco antes del final del curso, aparezca ante ti una persona a quien no has visto prácticamente por clase, para pedirte que le dejes todos tus apuntes de tal o cual materia.

"Antiguamente" (no hace tanto de esto) se prestaban los apuntes para fotocopiar, pero ahora la gente se ha vuelto más exigente, y circulan los apuntes en formato electrónico, ya sea Word o PDF. Ya hasta te miran mal si no los pasas a ordenador Very Happy

Todos hemos necesitado ayuda alguna vez por perdernos una clase, o varias, por el motivo que sea, pero la cuestión que me planteo es ésta: ¿Es ético ayudar a una persona que no ha pisado la clase en todo el cuatrimestre?