Cap. V: Duelo de Patronus (Patronus Duel)
Cuando el Expreso de Hogwarts arribó en la estación de Hogsmeade, la enorme silueta de Hagrid apareció a contraluz desde el final del andén, abriéndose paso entre la niebla espesa que cubría el lugar. Corría un viento gélido, anunciando que quizá este sería el invierno más crudo que esa región de Inglaterra hubiera sufrido jamás. Hagrid, fuertemente asido a su abrigo de pieles, saludó a Harry con la mano y gritó que se acercara.
- ¿Qué tal tu verano, Harry? – carraspeó, quitándose el pelo de la cara con una mano, y con la otra palmoteando a Harry en la mejilla.
- No tan mal – respondió, y luego divisó un grupo de niños, asustados y con mucho frío, intentando protegerse entre ellos – Hagrid, creo que deberías ir ya con los de primero. Parecen aterrados.
- Ah... sí – dijo, mirando sobre el hombro de Harry – Ya veo. Bien, me voy – concluyó, pero no se movió ni un centímetro. Daba la sensación de que buscaba a alguien entre la multitud.