Ahora que ya las viudas -entiéndase Toshiba, Warner y demás- ya han dejado el luto por la muerte de HD-DVD, mi consejo para Microsoft es que no deje pasar ni un minuto más sin ofrecer Xbox 360 con Blu-Ray incorporado.
Ni a Toshiba ni a Dreamworks, ni nadie que haya dado soporte a HD-DVD hasta hace escasas semanas, tendrá ningún reparo en cambiarse la chaqueta y empezar a fabricar dispositivos Blu-Ray o a editar sus títulos en el formato de Sony. Microsoft ha reaccionado rápido al dejar de fabricar este periférico y quitarse el remanente de encima a 50 dólares. Pero ahora le queda otro paso que puede ser decisivo en la guerra entre PS3 y 360: incorporar Blu-Ray de serie.