22 de Mayo de 2013
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Mainstream conjugeishion condemor

No es una idea que me haya rondado lo que se dice pocas veces:  Conjugar todo, resolver el gran misterio, encontrar el santo grial: aunar lo mejor (y lo peor ni que sea por puro morbo) de cada época, de cada corriente.

Sería la ostia, en serio: pensad en la característica esquizofrenia que inundó videos de música y cine comercial con presupuesto de serie b durante la segunda mitad de los ochenta. En los filtracos azules, los sintetizadores y los chisporroteos eléctricos. En las entrañables lagunas argumentales como pozos petroleros (en los Inmortales solo podía quedar uno…porque solo podía quedar uno, ¡con un par!) y el estereotipo más puro y genuino que hoy por hoy solo podemos intuir ligeramente en depende que cosas. Lo grande del mainstream, de altercados en prostíbulos futuristas de dudosa reputación en los que (ya, ahora, sí, todos nos hemos acordado de las tres tetas de desafío total, sigamos…) todo acaba manga por hombro no se sabe muy bien porqué. El caos hecho diversión.

Pensad también en la acidez de los setenta, incentivada si cabe por la resaca de los sesenta: La explosión gonzo, la subjetividad, una visión totalmente subjetiva de todo (o psicotrópica, depende) crítica, visceral y con muy, muy mala ostia. Una generación condenada al fracaso, a una espiral autodestructiva, la verdadera generación x pero veinte años antes. Y ya se sabe lo que dicen: quien brilla la mitad de tiempo lo hace con el doble de intensidad, ni que sea entre vómitos, navajazos, mugre o las tres cosas a la vez.

A caballo entre los noventa (que no dejaban de ser un intento fallido de aunar las dos filosofías anteriores) y la actualidad quizás tengamos la otra mención importante: Una generación cafre, temeraria y de poco talento pero que (muy inteligentemente) decidía no tomarse en serio a si misma. El resultado eran risas aseguradas.

La generación mtv responde a la exageración pura y dura: Si ves a alguien mascar tornillos no te sorprenderá porque desde tu ordenador lo habrás visto mil veces. Por ello la única respuesta posible es la exageración pura y dura del mito: Ahora te comes una hamburguesa de tornillos con salsa barbacoa mientras te lanzas desde un carrito de la compra por una de las calles más empinadas y transitadas de tu ciudad. Y con una careta de ancianita. Es lo que mola.

Con unos mimbres más solidos que hace veinte años y las garantías que da el prueba y error la probabilidad del milagro, honestamente, existe. Otra cosa, mangurrianes, es que escuchéis Pitbull como cosacos y vayáis a ver la ultima del Harry Petas ese como si os fuera la vida en ello.

Luego no lloréis.

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4 Comentarios:

A esto lo llamo yo "vómito

A esto lo llamo yo "vómito de ideas". Dices muchas cosas, pero resulta difícil saber dónde nos quieres llevar. 

Todas las épocas tienen cosas raras carentes de sensatez, pero siempre hay algo de eso presente y es lo que nos permite seguir adelante y que nuestra raza no implosione en sus idas de olla. 

...

Estoy con aníbal. Macho, te haces la picha un lío. No sé a dónde quieres ir a parar, eh.

@ anibalsmith y maxslug: es

@ anibalsmith y maxslug: es bastante sencillo, vamos, que sin ánimo de ofender tampoco hay que hacerse un máster. Tenemos una serie de estereotipos por épocas que funcionan muy bien y que de juntárse en una mega producción darían mucho de sí. 

Punto. 

Nah

No lo entendeis. Es el efecto de tragarse el maratón de Jersey Shore de la MTV LMAO (Si la juventud americana es así, me pido tiquet para el próximo vuelo espacial a un agujero negro).