10 de Diciembre de 2018
Ago
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El Artista. Capitulo 1. Primera parte

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Entró en un oscuro callejón corriendo, miraba nerviosamente hacia atrás, estaba casi segura de que alguien la seguía. Cada vez que miraba hacia atrás veía una sombra moverse tras ella, iban tan rápido que le hacía acelerar el ritmo hasta el punto en que miró hacia atrás y cuando quiso darse cuenta se golpeó la cabeza contra la pared final del callejón, se levantó rápidamente mirando a su alrededor y pudo comprobar que no tenia salida, a su derecha solo podía contemplar una pared con unas tenues luces que se abrían camino entre las ventanas mugrientas del polvo que se llevaba depositando durante décadas, a su izquierda solo quedaba otra pared con algunos ladrillos sueltos y que el agujero que dejaban lo tapaban unos cuantos cubos llenos de basura hasta arriba y a su espalda se le quedaba la mugrienta pared de ladrillos resquebrajados, con la que se golpeó la cabeza, le impedía seguir su camino de huida de aquella sombra que tanto pánico le causaba, delante suyo solo quedaba la calle mojada por la suave lluvia que había caído aquella tarde y que daba al callejón un aspecto de más claridad por el reflejo de los pocos faroles que quedaban funcionando en las paredes, la sombrase veía reflejada en la pared y que cada vez se hacía más pequeña se acercaba hacia ella pero esta vez con más cuidado y lentitud, mientras ella empezaba a sudar muy nerviosa.

-Miauuu-Se hoyó proveniente de la sombra.

-Puf-Pensó aliviada con una mano en el pecho- Era solo un gato, y el susto que me ha dado.

El gato saltó a uno de los cubos de basura para emprender la búsqueda de su cena, al pasar la chica por su lado el gato la miro maullándole para ver si le daba algo para comer, se apresuró a salir de ese callejón que debía de tener más de cien años, se tocó la dolorida frente y pudo comprobar que no tenía nada más que un golpe. Ella no tenia coche, por lo que tuvo que ir hasta su casa andando, no quedaba muy lejos pero esas oscuras calles eran muy peligrosas para que una chica tan guapa fuera sola y de noche, no sabía porque pero la sensación de que algo no iba bien la seguía en su cabeza. Cuando llegó al portal de su casa abrió la puerta que tenía un enorme cristal la cerro a su espalda y se giró para comprobar que estaba bien cerrada y así podría mirar a través del cristal para asegurarse que no la seguía nadie, subió por las estrechas escaleras hasta el piso donde ella vivía antes de meter la llave vio en el suelo huellas embarradas y que se dirigían hacia el interior de su casa, abrió la puerta y pulsó el interruptor que se encontraba a su izquierda, y pudo comprobar que las huellas seguían por todo su salón hasta llegar a la puerta de su habitación, siguió la curva que hacia la pared y pudo ver que la puerta de su habitación estaba cerrada.

-Qué raro-Pensó- Cuando me fui a la mañana no deje ninguna huella de barro, y nunca cierro la puerta del cuarto, igual Rox se ha vuelto a escapar por la escalera de incendios.

Se acercó hasta tocar el pomo de la puerta, cuando fue a girarlo vio que por debajo de la puerta asomaba un liquido espeso de un color rojo muy oscuro. Se agachó para tocarlo y pudo comprobar que estaba caliente, le vino un olor metalizado, y se dio cuenta rápidamente de lo que era.

-¡Es sangre!-Grito asustada- ¿Rox estas bien?

 Se acerco a la puerta y la abrió lentamente, lo que vio la dejó horrorizada y asustada, un mareo inundó su cuerpo y sintió que caía hacia delante pero antes de que su cuerpo golpeara contra el suelo alguien la agarró y la llevó lentamente hacia la cama, la cabeza le daba vueltas a causa del mareo, pero podía ver como alguien la desnudaba y la ataba a su cama.

Cuando despertó tenía un pequeño dolor de cabeza a causa del mareo y lo veía todo un poco borroso, una figura negra se acercó a ella y empezó a hablarle.

-Hola guapa, ¿ya te has despertado?-Le dijo una voz muy dulce pero a la vez oscura.

-¿Qui…quien eres?-Dijo ella casi sin poder hablar.

-Soy un artista, hago obras de arte pero mi material es un poco peculiar y un tanto ilegal pero sigue siendo arte y además todo el mundo lo ve por las noticias, ¡soy famoso! ¿No estás contenta de poder ser parte de una obra de un artista tan famoso como yo?

Ya estaba totalmente despejada cuando pudo comprobar que lo que había visto borroso era cierto, estaba tendida encima de la cama y totalmente desnuda. Toda la cama estaba teñida de rojo. El olor metálico era más intenso que antes, miro hacia la izquierda y después hacia la derecha, la imagen de su querido perro, Rox, colgado de las patas traseras, chorreando mucha sangre la atemorizó.

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