Hoy, pese a la perezaza que me inunda, aquí me tienen, dispuesto a contarles mi plan de anoche, y de paso, darles el consejo de la aguela sobre los asiáticos. Si encima se me quejarán...
Después del ya legendario potaje de garbanzos que me metí ayer entre pecho y espalda (y ustedes mismos sufrieron las consecuencias en este blog) y de la siesta de 2:30 horas, me acordé de que a mi madre la habían ascendido en el trabajo, y que hoy iban a celebrarlo con cine+cena, y me dije "como les voy a hacer el feo a mi familia" y así de paso, comía gratis, que no me apetecía ponerme a los fogones xD
Primero fuimos a los cines a ver "Seda", (la película más bellamente plomiza que he visto en mi vida), decidimos por unanimidad ir a un asiático que puebla la planta de arriba de este centro comercial. Y, tras la experiencia, que menos que darles mis opiniones;
1- La comida asiática si que es pesada. Tras engullir 3 bandejas de sushi, con el arrozaco ese que cae como una bomba (ahhh.... ya entiendo lo del "arroz bomba"), uno sale como si se hubiera metido un cocido castellano.
2- Al final sale más económico pedir a la carta y evitar los menús. Verás tu cuerpo desfallecer cuando empiezen a llegar los terceros platos. Ver tanta comida llena más que el menú en sí.
3- Evita el vino. No habéis probado vino más cabezón que el de los asiáticos. Ni siquiera el Don Simón, hoygan.
4- El té es bueno, pero cuidado con las jarras que lo llevan. Que se lo pregunten a un servidor, que se pasó toda la noche en vela, meándome continuamente, por meterme al cuerpo 2 litros de té en una noche.
5- ¡¡Cuidado con el sake!! Lo suelen llevar todos los menús de postrecito, pero en realidad el sake existe para que te gastes más dinero en té. Sólo digo eso.