Ya has sido un espía del gobierno americano, un piloto de carreras y un paladín nivel épico; has capitaneado ejércitos, iniciado guerras y destronado reyes, pero seguro que nunca te habías enfrentado a... ¡el diseño y gestión de un hospital! Curioso, ¿verdad? Pues este es el singular planteamiento de Theme Hospital, uno de los mejores y más divertidos simuladores económicos que puedes encontrar. En Theme Hospital, el jugador asume el papel de director de un hospital y debe comprar el terreno sobre el que se construirá, diseñar la distribución de las salas, contratar al personal, negociar con el banco y hasta tomar decisiones de trascendencia en la cura de pacientes. Nunca antes fue tan divertido ocupar un puesto administrativo.
Una de las principales lacras de la nueva generación de consolas es que aún no existe una línea sólida de juegos a precio reducido. Así, el jugador que no esté dispuesto a gastarse los 69,95€ de rigor que hay que pagar para disfrutar de las últimas novedades, debe recurrir irremediablemente al mercado de segunda mano.
Especialmente sangrante es el caso de Nintendo DS, de la que aún se encuentran juegos de lanzamiento a 39,95€, y es por ello objeto de críticas más que justificadas por parte de los usuarios. Las ediciones de juegos a precio reducido son algo tremendamente importante que contribuyen a estabilizar el catálogo de una consola y que denotan una cierta preocupación de la compañía por los usuarios.
Pero ese no es el tema. Lo que querría plantear hoy es la maquiavélica fijación por destrozar las carátulas y discos en las ediciones a precio reducido... ¿no sería mejor simplemente indicarlo en el precinto? Por algún motivo, parece necesario eliminar la serigrafía del disco y redimensionar el boxart del juego para encajar un marco o bandas horrorosos.
¿Qué opináis de las ediciones a precio reducido que eliminan la serigrafía del disco y ponen un marco o bandas en la carátula?
Lo siento. Mi honradez me obliga a decir que, en un burdo intento por ganar visitas, he mentido en el título de la entrada. La familia a la que me refiero no es otra que la saga Metal Gear Solid, pero sólo estará completa el 12 de Junio, es decir, con la llegada del increíble, genial y nunca bien ponderado Metal Gear Solid 4 Guns of the Patriots.
Soy de esos que disfrutan con la profundidad de los juegos. De esos que se deleitan cuando, tras decenas de horas de práctica, consigue dominar plenamente una jugabilidad diabólicamente compleja y adquiere un control milimétrico sobre el juego en cuestión. Pero a veces uno busca diversión rápida y sin complicaciones, echar unas partiditas para pasar el rato sin preocuparse de seguir un intrincado argumento o prestar atención a múltiples elementos simultáneamente. De esto es un perfecto ejemplo el juego sobre el que hablaré hoy.
Esta sección ha sido creada personalmente para ti, jugador, que por poseer cierto grado de virtuosismo en un juego crees ser mejor que nadie. Para ti, que humillas sin piedad a todo rival -o máquina en nivel Ultra Hard- que osa medirse contigo. Para ti, que te jactas de ser campeón indiscutible en las partidas online. Si confías en tus habilidades y no temes la derrota, sigue leyendo...
Renovarse o morir. Capcom ha seguido esta premisa a pies juntillas a la hora de desarrollar la cuarta entrega de su saga de terror más conocida. Resident Evil 4 supone un punto de inflexión en el género de los survival horror, abogando por la acción directa más que por la exploración, los puzzles o el terror psicológico. Esta nueva fórmula fascina a algunos jugadores, pero los más conservadores se quejan de los cambios. Sea de una forma o de otra, la calidad del producto final es indiscutible.
A pesar de lo que pueda parecer por el título, esta entrada trata sobre videojuegos y no sobre anime. Ya he expuesto cómo me gustaría que fueran los análisis, pero hubo algo que se quedó en el tintero. En efecto, me refiero a la nota, esa cifra onmipresente que separa los juegos "altamente satisfactorios" de los "muy divertidos", o los "mediocres" de los "insuficientes"; eclipsando a veces el análisis en sí mismo.
Una de las principales lacras de la nueva generación de consolas es que aún no existe una línea sólida de juegos a precio reducido. Así, el jugador que no esté dispuesto a gastarse los 69,95€ de rigor que hay que pagar para disfrutar de las últimas novedades, debe recurrir irremediablemente al mercado de segunda mano.
Especialmente sangrante es el caso de Nintendo DS, de la que aún se encuentran juegos de lanzamiento a 39,95€, y es por ello objeto de críticas más que justificadas por parte de los usuarios. Las ediciones de juegos a precio reducido son algo tremendamente importante que contribuyen a estabilizar el catálogo de una consola y que denotan una cierta preocupación de la compañía por los usuarios.
Pero ese no es el tema. Lo que querría plantear hoy es la maquiavélica fijación por destrozar las carátulas y discos en las ediciones a precio reducido... ¿no sería mejor simplemente indicarlo en el precinto? Por algún motivo, parece necesario eliminar la serigrafía del disco y redimensionar el boxart del juego para encajar un marco o bandas horrorosos.
¿Qué opináis de las ediciones a precio reducido que eliminan la serigrafía del disco y ponen un marco o bandas en la carátula?
