Quien te iba a decir, Mario, que ibas a llegar hasta donde has llegado. Quien te iba a decir que tu esfuerzo por rescatar a Pauline iniciaría tu carrera como héroe. Quien podría creer, que con la fama de "bueno" que tienes, pasaras de ser "Jumpman" a "Mario" a raíz del Donkey Kong Jr., el único juego en el que has sido villano. ¿Te pudiste creer desde antes de que yo naciera que acabarías siendo el "Papa" de los videojuegos?
¿Que?
Revolucionaste el mundo de los videojuegos con un plataformas llamado Super Mario Bros. Nadie te tosió durante tu reinado. Fuiste el mejor. Y en tu afan de mejora distes el mejor broche de oro que jamás se le pudo dar a una consola. El Super Mario Bros 3 llego, y por la piedra a los demás se paso.
Y si no fuera por un erizo de color azul, de 15 años que corre a la velocidad del sonido tu reinado hubiera sido absoluto. Pero no te rendiste. Dominaste en las portátiles (ahí lo tuviste fácil eh jodido). Y reconociste a ese Sonic como un rival. Y la bienvenida que le distes a los 16 bits fue sonado. Te arreglaste los bigotes con unos cuantos píxeles mas, te reuniste con tu amigo Yoshi (algún día me explicaras como te hiciste amigo de un dinosaurio...) cogiste tu capa y Super Mario World mejoro todo lo anterior.
Y aunque tus inicios sean un poco dudosos... entendemos como un fontanero llego a enamorar a una princesa. La gran Peach. Famosa por ser expulsada de la asociación "las rubias no son tontas". Y que tiene como hobby ser secuestrada por una tortuga de las Galápagos alterada genéticamente con un toro que quiere zumbársela ( como diría nuestro enanito favorito) ( un beso para los enanitos).
Por eso no hay que extrañarse que fomentara el torneo entre karts llamado Mario Kart. Un torneo en el que por fin podía hacer lo que le viniera en gana y disfrutar de las carreras sin necesidad de ser el héroe.
ARRGGGHHH
Aunque ya sabemos Mario, que lo llevas en los genes. Aunque tu altruismo no tiene limites. Y por el bien de la justicia y de la igualdad has sido multitud de veces el arbitro en un evento deportivo. Si es que eres un ejemplo. Incluso en tu tiempo libre eres haces de doctor. Eres de verdad un modelo a seguir por las generaciones venideras.
No importan las modas. Tu sigues con tu bigote. Y aunque se viera venir que la época de los cartuchos ya paso. Con un buen par de estrellas Super Mario 64 represento la revolución. Tu no te rindes ante los problemas. Recolectas estrellas. Monedas. Volamos contigo. Y rescatas (otra vez) a Peach, y por fin vemos como te da una buena recompensa. Te hornea un pastel. Ella te lo había prometido. Y a mi me parece poco. Pero tu, Mario, eres grande. Con eso estas feliz. Por un pastel eres capaz de machacar a un Bowser pasado de esteroides y hormonas de crecimiento. Por eso eres el mejor.
¡Volvemos a vernos!
Pero tu mundo se te hace pequeño. Yo lo se. Por eso surgió el Super Smash Bros. Tu lo que querías era cascarle otra vez un barrilazo a Donkey Kong. Dejar claro quien es el verdadero Rey de Nintendo. Y otra vez... volviste a triunfar.
Siempre fuiste un paso por delante de todos. En cambio, tus rivales... Ojala se apiaden de ellos. De mal en peor. Solo tu has sido capaz de sobrevivir durante tanto tiempo. Incluso nos enseñaste que limpiar también mola en Super Mario Sunshine. Juego en el que... si... otra vez Peach era raptada.
Yo la verdad es que no se, si realmente montas torneos del Smash Bros para vencer a rivales que no suelen estar a tu disposición, o para buscarte una novia espabilada que sepa luchar. Desde aquí ya te digo que eres muy bajito para Samus Aran.
Has demostrado un interés muy alto en los deportes. Tenis, fútbol, Basebol... Nunca te cansas. Incluso has aparecido en las olimpiadas. Compitiendo por fin contra Sonic. Aunque su verdadero merecido se lo darás en el Super Smash Bros Brawl, debes saber que tiene sed de venganza. Esto será como en la cúpula del trueno (Mad Max 3). Entran dos, sale uno.
¡Por fin nos vemos las caras!
Pronto te acompañare en el Super Mario Galaxy. Volaremos por la galaxia. Y cuando eso pase, te volveré a escribir. Y cuando quieras volver a sorprendernos. Recuerda que ahí estaré otra vez.
¡Nunca Pares! ¡Nunca te rindas Mario!