7 de Octubre de 2008

Compartir

Desde esta página puedes compartir Silent Hill Origins PS2 -Impresiones- con otros usuarios en internet a través de los siguientes servicios.
Compartir página en...
Mayo
16

Silent Hill Origins PS2 -Impresiones-

Categorías: , ,
SILENT HILL ORIGINS - PS2



Pues ya está aquí, otro port más de un juego de PSP, y sorprendentemente, llega más pronto de lo previsto. Hay algunos a los que el lanzamiento de este juego les parecerá un insulto de cara a todos los usuarios que en PSP ven un mundo de "exclusividades"; otros, sin embargo, considerarán que cuantas más posibilidades existan de probar X título, mejor, algo extensible al siempre cansino mundo de las exclusividades en la actual generación de consolas. Ambas partes tienen su parte -valga la redundancia- de razón, pero el caso es que Silent Hill Origins ya se puede jugar en Play Station 2, y encima, a un precio muy atractivo: 30 euros, 10 euros menos que su versión para PSP.


Resident evil Zer...perdón: Silent Hill Origins

Precuela de Resident Evil, precuela de Metal Gear Solid, precuela de Final Fantasy 7...una más que posible precuela de Bioshock. Supongo que el recurso de no saber qué camino seguir se soluciona mirando hacia atrás y volviendo el principio, explicando el origen de todo, el alpha de una trama cuyo omega se estira hasta el infinito. Difícilmente vamos a contemplar el final "a secas" de todas estas sagas, la gallina de los huevos de oro debe vivir, y los Zero, Origins y demás precuelas son la prueba evidente de ello.

Silent Hill no se escapa de esa premisa, y recibe su ración "punto de partida" para deleite de sus seguidores. El problema es que, pretender explicar de un plumazo la más que críptica historia de esta saga, es casi imposible, de hecho, Origins plantea más preguntas aún de las que se atreve a responder, como si fuese un filósofo existencialista.

No es necesariamente malo, pero Silent Hill es de esas sagas donde se podría volver, de forma continuada, a un teórico inicio de todo, un "Origins" del "Origns" del "Origins", y seguiríamos igual. Es el gran atractivo y el gran talón de aquiles de esta saga, cuyos guionistas se han encerrado, sin haberlo deseado, en un mundo de simbologías donde nada tiene necesariamente que cuadrar. Las piezas del puzzle o no encajan...o no existen.

Si queréis conocer más sobre esta saga, os invito a visitar un especial que hice en su día, donde podréis conocer la historia de todas las entregas, y que se encuentra en este mismo blog. Ahora sí, hablemos de este Origins.


Un port decente

Partimos de la base de que este juego procede de una consola portátil, algo que juega en su contra al ser trasladado a una máquina de sobremesa, por muy veterana que esta sea. No vamos a discutir ahora si los juegos para portátiles deben ser más cortos que el resto, o menos complejos, o más directos...parece que hay gente que concibe a las portátiles como máquinas para jugar en la parada del bus, algo que no cuadra mucho con este juego, que está en un término medio entre la diversión futil y la satisfacción que alimenta el alma.

Sí, graficamente Climax ha hecho un trabajo estupendo, estupendo dentro del maravilloso mundo de los ports claro. Origins no se acerca a los niveles de perfección gráfica de la segunda, tercera y cuarta entrega, aunque le falta poco, digamos que es una versión light de todos ellos.

Lo que más llama la atención es la caracterización de los personajes, que en psp era bastante humilde; ahora veremos modelos con más políginos, más detallados en general, y con un notable trabajo en el tratamiento de las expresiones faciales: sólo hace falta ver a Travis parado sin hacer absolutamente nada, su ojos se moverán de un lado a otro con cierto nerviosismo, sin olvidarse de pardadear claro. Un detalle que puede llegar a pasar desapercibido pero que, una vez visto, deja a las claras que Climax se ha molestado en trasladar el juego de forma decente.

Los escenarios también muestran un mayor nivel de detalle, aunque no llegan a presentar cambios tan evidentes como en la caracterización de los personajes. No son tan ricos en variedad y tamaño como en anteriores Silent Hill, y el reto que supone superarlos tampoco es tan "desafiante" como en otras ocasiones. Es el daño colateral del paso de PSP a Play Station 2; siendo el primer Silent Hill en la consola portátil de Sony, la experiencia no habría podido ser mejor, pero en el caso de Play Station 2, los muchos antecedentes de esta saga pueden jugarnos malas pasadas, lo que convierte a este Origins en el menos bueno de toda la saga vista en Play Station 2.

Los únicos puntos realmente achacables a esta entrega a nivel gráfico es la caracterización de las sombras que proyecta nuestra linterna: defectos de flickering y "parpadeo" que no eran tan evidentes en otras entregas; y por otro lado, encontraremos jaggies por doquier tanto en personajes como en escenarios.

Por lo tanto, se puede hablar de un trabajo decente a nivel técnico en el trabajo de portear el título a los circuitos de Play Station 2, sin llegar al nivel de excelencia de otras entregas, algo perfectamente comprensible si tenemos en cuenta la máquina de la que proviene este juego originalmente.


Jugabilidad

Origins es una mezcla de lo mejor de la casa. En el fondo, estamos ante una entrega que apuesta por lo clásico, pero que no se olvida de tomar prestadas ideas de aquel de aquella vanguardista entrega de la saga: Silent Hill 4: The room, y aportado ideas propias.

El desarrollo es siempre igual: nos moveremos por Silent Hill superando ciertos escenarios, tales como hospitales, psiquiátricos o teatros. En cada uno de ellos deberemos hacer frente a un respetable número de monstruos y a puzzles de dificultad media, que proporcionarán un respiro entre tanto susto.

La linterna y la radio volverán a hacer acto de presencia; la primera servirá para guiarnos por los casi siempre oscuros escenarios (aunque también llamará la atención de los enemigos), mientras que la segunda nos avisará de la presencia de los enemigos. La lucha cuerpo a cuerpo es casi la misma que vimos en The room: podremos dar golpes de distinta intensidad para acabar más fácilmente con nuestros enemigos, y la forma de acceder a las armas es en tiempo real, a través de la cruceta, evitando tener que recurrir continuamente al inventario, lo que da continuidad a la acción. La variedad de armas cuerpo a cuerpo es apabullante: desde un tablón de madera con puntas, hasta una máquina de escribir vieja. Todas ellas se gastan con el uso, e incluso hay armas de un único uso, las cuales se arrojan al cuerpo de los enemigos. Por supuesto, también habrá lugar para las armas de fuego.

El desarrollo tendrá como principal novedad el uso de los espejos. Sí, las superficies reflectantes de Silent Hill son la llave entre nuestro mundo y el mundo de pesadilla, lo que aparte de trastocarnos bastante la cordura, dará mucho de cara a resolver ciertos puzzles: es posible que en el mundo "real" una puerta no se pueda abrir, pero una vez estemos en el mundo de pesadilla, esa misma puerta cerrada antaño esté ahora accesible. Es una inclusión francamente interesante, ya que debemos estar pendientes siempre de los dos planos de realidad presentes en Silent Hill.

También habrá novedades en los combates, novedades "relativas", ya que aunque es la primera vez que aparecen en la saga, se están repitiendo hasta la saciedad en otros muchos juegos: hablamos de los Quick Time Events, que se activarán cuando algún enemigo nos atrape, lo que nos obligará a pulsar de la forma más rapida posible una sucesión de botones. Si fallamos, Travis perderá una cantidad respetable de vida.

En esencia esto es Origins en su plano jugable: antiguo y clásico; acción y puzzles; terror y tensión. Recupera las buenas costumbres de antes, sin olvidar dar su toque personal. Muy bueno. Aunque eso sí, como dije antes, el juego es más cortito que anteriores entregas. Pongamos unas 8/10 horas de juego.


capturas


















CONCLUSIÓN

Siempre es grato tener la posibilidad de jugar a una nueva entrega de Silent Hill, aunque sea un port de una consola portátil. El aporte que Origins hace al conjunto de la saga es realmente grande, sobre todo a lo que a trama se refiere. Travis Grady tiene mucho Harry Mason y de James Sunderland, bien por el instinto paternal del primero, bien por el matiz oscuro e inexplicable del segundo.

Sus limitaciones son principalmente un aspecto gráfico que no llega al nivel de las anteriores entregas, y una duración un tanto decepcionante. A su favor el excelente precio y la posibilidad de visitar de nuevo las calles de Silent Hill, que siempre es un olacer, sobre todo si Akira Yamaoka nos deleita con su música.

Si eres fan de la saga y no tienes la entrega de PSP: compra obligatoria; si nunca te ha interesado un Silent Hill y tiene curiosidad por probar: dale una oportunidad, su precio lo merece; y si tienes la entrega de PSP y eres muy fan de la saga: bueno, depende de tu nivel de friquismo.

Lo dicho. Port decente.


5
Valoración media: 5 (1 voto)