17 de Diciembre de 2017

Compartir

Desde esta página puedes compartir Rayman Legends: más diversión y más locura con otros usuarios en internet a través de los siguientes servicios.
Compartir página en...
Oct
22

Rayman Legends: más diversión y más locura

Ya hace un tiempo os traje el análisis de uno de los plataformas más importantes de los últimos años, al menos para mí, Rayman Origins. Un par de años más tarde de su salida, ya en el 2013, salió su secuela Rayman Legends. En principio para Wii U aunque más adelante ha salido para todas las consolas habidas y por haber, incluso la reciente versión de Nintendo Switch. Dada su nueva actualidad aprovecho para traeros un nuevo análisis donde podremos descubrir qué es Legends y si es un digno sucesor de su magistral predecesor.

 

 

 

Rayman Origins era un juego de plataformas en 2D, de la vieja escuela, de Ubisoft, creado por Michel Ancel, con gráficos totalmente de dibujos animados y con un control muy sencillo, que no básico. Salto, golpe y carrera, muy poco más. Varios personajes llenos de personalidad, aunque de control clónico y un infernal y magnífico diseño de niveles llenos de vida, diversion y, por supuesto, locura. Para ir más allá el multijugador local estallaba en nuestras pantallas en una sucesión de decenas y decenas de horas de piques, apoyos y, al final, puro entretenimiento, aún más en compañía.

 

Aunque aquí hemos venido a hablar de Rayman Legends, pero para resumir lo que tenemos en nuestras manos es la misma base de Origins, renovada. Si te encantó Origins, te encantará Legends, un gran juego de plataformas en puras 2D (aunque hay algunos fondos en 3D, pero es algo meramente estético), con un control sencillo, endemoniado diseño de niveles y pura diversión aún más en multijugador local.

 

 

 

Empecemos analizando sus gráficos. Nuevamente el motor de juego UbiArt, que se creó para Origins, vuelve a lucir de escándalo. Los gráficos, personaje y acción, se mueven en unas magníficas 2D representadas como una auténtica película de animación, aunque en este Legends parte de los escenarios y algunos enemigos finales poseen un tratamiento 3D que sirve para complementar la profundidad y el movimiento, aunque toda, toda la acción transcurrirá siempre en dos dimensiones.

 

 

 

Legends es más grande, posee más escenarios y fases, a la vez que más personajes, eso sí, derrochando el mismo descaro y alegría que ya vimos en Origins. De hecho todos los personajes de Origins repiten con la inclusión de otra tanda de nuevos personajes y versiones de los antiguos. Pero es que igual pasa con las fases, tendremos toneladas de nuevas fases pero además se nos incluirán muchas de las fases que ya pudimos disfrutar en Origins, pasadas a versión Legends.

 

¿Por qué digo pasadas? Porque Origins posee una estética muy cartoon, muy de dibujo básico con una paleta muy colorida y de contrastes. Legends, con una base de ¿historia? como de cuento medieval posee una paleta de colores con muchos más matices, llenos de más detalles, sombras y tonos, con una paleta de colores algo más oscura y, sobre todo, más pastel. Todo es más suave, y aunque por supuesto tendremos un entorno lleno de movimiento y color, los contrastes son menores.

 

Evidentemente esos gráficos son superiores técnicamente a los originales, por complejidad y calidad, pero no creo que ayude a la imagen final del juego. Menos es Más según Mies Van der Rohe y en este caso creo que también es así. No es algo fundamental en el juego, estamos hablando de matices, pero el cambio de imagen es evidente, y aunque puede ser también cuestión de gustos, creo que aunque es meritorio el cambio y evolución de imagen, no es necesariamente mejor.

 

Todo lo demás se mantiene a un nivel excepcional, diseño de producción, animaciones, movimiento, todo es fantástico gráficamente, aunque con una perspectiva continuista, sin marcar un golpe sobre la mesa como supuso Origins. Eso sí, si no conoces Origins, Legends te dejará encantado con todo lo que te ofrece, en cualquiera de las plataformas.

 

En el apartado sonoro la calidad vuelve a resaltar. Sin voces (inteligibles) pero con una sonoridad característica, una colección de fanfarrias y efectos y una música que envuelve todo el juego Rayman Legends se muestra como una experiencia audiovisual complete. Al igual que pasaba con Origins jugar a Legends sin sonido es jugar a otro juego. Aún más, si en Origins estaban las fases de los tesoros con una música muy especial, en Legends tenemos fases musicales, donde debemos saltar y golpear en la típica fase runner al ritmo coordinado de la música. Por supuesto lo puedes jugar en silencio, pero con música las fases cobran sentido, además hay una fase de este tipo en cada “mundo” siendo, si no las mejores del juego, probablemente las más divertidas, nuevamente aún más en compañía.

 

 

 

Los gráficos son estupendos, la música envuelve de forma sobresaliente al juego completo, con melodías infernales para el recuerdo, ahora toca hablar de la jugabilidad. Como hemos dicho la jugabilidad base es un plataformas donde podemos saltar y golpear. En Origins se utilizaba esta base con los diseños de escenarios para recrear fases muy divertidas y satisfactorias ya no solo de completer, sino de jugar una y otra vez. Con variaciones como el cambio de tamaño, o las fases tipo naves espaciales en scroll lateral, la jugabilidad estallaba en tu pantalla.

 

 

 

Todo esto no sólo se repite, se le da una vuelta de tuerca con aún más variaciones y aún más cambios y modificaciones de la base de salto y golpe. Las ya mencionadas fases musicales, fases donde al pulsar un botón interactuamos con el escenario para avanzar, con la presencia de Murphy. Esta fue la novedad para Wii U, ya que podia ser utilizado con su pantalla táctil, pero para el resto de la versions se implementa con la pulsación de un botón. Es una variable más en el complejo puzzle de saltos, carreras, golpes, movimientos, disparos y enemigos que cada fase recrea. Aún más en multijugador, con cuatro personajes dando saltos a la vez en pantalla el pobre Murphy se volverá loco interactuando con cuatro órdenes a la vez, algo caótico, pero muy divertido.

 

 

 

La estructura de desbloqueo de niveles en Origins era muy clara y lineal, en Legends son mundos con cuadros que se van desbloqueando mucho más libremente (y confusamente) hasta alcanzar las 80 fases originales y 40 remasterizadas de Origins, esto aderezado con retos semanales on line, mini juegos de fútbol, colección de criaturas y, en resumen, todo un mundo por descubrir.

 

 

 

La jugabilidad posee una curva de dificultad muy estudiada, pero la libertad a la hora de desbloquear fases, su desbordante número y la cantidad y profundidad de algunas fases hace que completer el juego al cien por cien sea un auténtico desafío. Sin embargo ese desafío, dada la cantidad de cosas que hacer, es más monótono que satisfactorio. Claro que, ¿es necesario acabarlo todo? En absoluto, puedes gastarte 150 horas jugando sin tener que barrer todas las fases, sólo jugando para divertirte y, como ya sabéis, mucho mejor en compañía.

Y es que a pesar de la aún más compleja jugabilidad el juego no es mejor que Origins. De nuevo hay que reconocer el mérito de hacer crecer el juego con novedades en vez de repetir y repetir, pero eso aunque no lo ha hecho mejor, al menos sí lo ha hecho algo distinto. En Legends, al final, lo mejor es jugarlo en compañía donde se puede aprovechar el caldo que supone el juego en sí, da igual qué fase, para interactuar con tus amigos o familia e hijos (como es mi caso) sin importar que tengas 5 años o 40 ya que no se trata de competir, que puedes hacerlo si quieres, sino de interactuar, picarte y reir.

 

Que no es poco para un juego.

 

La historia, ummm… Bueno la verdad es que para saber de qué va la historia del juego lo he tenido que mirar en la Wikipedia, después de más de 100 horas, por lo que alguna excusa hay por ahí, y ni falta que hace. ¿Tenía historia Space Invaders? ¿Y Tetris? Rayman Legends tampoco porque se trata de un JUEGO así, con mayúsculas. 

 

 

 

Resumamos. Rayman Legends es un juego fantástico, genial y divertido. Aconsejable en cualquier plataforma, en cualquier momento, solo o en compañía. Un juego absolutamente sobresaliente en todos sus apartados, en lo técnico visual y sonoro, así como en la dirección artística lleno de carisma y locura. Su jugabilidad es endiablada y un espejo donde mirarse el resto de plataformas. Lo único que podría achacársele, si eso es una pega, es que no es la obra maestra que fue su antecesor Rayman Origins. Es más grande, más complejo, con un toque artístico y jugable un poco distinto, pero claro, no tan original ni sorprendente. Eso sí igual, igual de divertido, que es lo que importa.

 

Compradlo, que estará tirado de precio en cualquier parte, el mayor gasto: el de comprar tres mandos más para poder jugar a 4, donde radica su auténtica locura. Seguro que no os arrepentís.

 

 

 

0