30 de Septiembre de 2014

Compartir

Desde esta página puedes compartir Artículo: 3DS: Año Uno con otros usuarios en internet a través de los siguientes servicios.
Compartir página en...
Dic
16

Artículo: 3DS: Año Uno

Categorías: , ,

Corría el verano del año 2010, cuando en el E3 celebrado en Los Ángeles Nintendo presentó un sistema nuevo, destinado a suceder a Nintendo DS, la consola portátil más exitosa de la historia. El reto era cuanto menos para considerar, pero la compañía guardaba algunos ases bajo la manga. Así fue como se anunció Nintendo 3DS, una portátil que sería pionera en mostrar imágenes 3D sin gafas. Dos letras que hicieron en el pasado al gigante nipón temblar con Virtual Boy.Pero ahora era distinto.

El sistema presentado era estéticamente muy similar a Nintendo DS, con la diferencia de un stick de control y algunos cambios menores más. Su potencia se podría situar por encima de la consola Sony PSP y cercana a lo que podría ofrecer una Gamecube o Wii. El sistema se pondría a la venta el año siguiente, 2011, en todos los territorios, con algunas promesas, como Mario Kart o un remake del mejor Zelda de la historia, Ocarina of Time, acompañaban las expectivas hacia la máquina.

Sin embargo, no todo saldría bien para Nintendo en los meses sucesivos. El sistema fue anunciado para salir a un precio recomendado de 249.99€, 100 euros más de lo que costó NDS en su salida. Igualmente, el parque de juegos disponible el día del lanzamiento sería muy limitado, siendo los baluartes un Street Fighter IV reducido, el Pilotwings o el Nintendogs+Cats. El sistema, tras el buen empuje inicial, comenzó a tener unas ventas más frías.

Parte de la culpa la tuvo el anuncio de la antes conocida como NGP, y ahora llamada por todos PS Vita, la cual será lanzada mañana mismo en Japón. Desde sus primeras etapas se evidenció que su potencia estaría bastante por delante de la de 3DS, pero, además, se vería lanzada por el mismo precio de lanzamiento que su competidora en su versión sencilla con Wifi. Dos sistemas al mismo precio, uno más potente que el otro, y con un panorama ciertamente triste en software por aquel momento. Nintendo no estaba en la mejor situación posible, y los accionistas así lo evidenciaron.

Llegó el E3 de 2011 para tratar de arreglar la situación, presentando una batería de títulos, como Luigi´s Mansion 2, Kid Icarus Uprising, Animal Crossing o el futurible Mario Kart 7, así como Starfox 64 3D. Por aquel entonces, Nintendo ya había lanzado el remake de Zelda Ocarina of Time 3D, por lo que la máquina ya tenía su pequeño juego estrella. Un Super Mario plataformero sería lanzado igualmente. Pero la máquina seguía estando desnutrida de títulos, y sus ventas no conseguían mejorar.

Todo esto llevó a Nintendo a rebajar el precio del sistema de 250€ a unos 170-180€, y teniendo que apostar bastante más de lo que probablemente hubieran esperado para volver hoy en día a la senda de las buenas ventas. Tal vez Nintendo pensó que solo su éxito anterior les serviría para arrasar, como bien pensó Sony cuando se veía superior a todo competidor cuando lanzó su Playstation 3 a 600€. La situación se vio claramente.

Tres han sido los problemas de Nintendo 3DS. El primero, el precio, hoy en día recortado adecuadamente y competitivo para enfrentarse a PS Vita. El segundo, su sequía de software, en parte solventada gracias a Super Mario 3D Land, Starfox 64 3D o Mario Kart 7, así como algunas apuestas third como Shinobi, Cave Story 3D o DoA Dimensions. Y el tercero, su excesivo parecido con Nintendo DS. Y es que la exitosa portátil ha sido quizá el peor enemigo de la consola esteroscópica de la gran N.

Para los entendidos en el mundillo es evidente que 3DS y DS no son lo mismo. Sin embargo, Nintendo no lo dejó lo suficientemente claro, y eso provocó cierta confusión en los consumidores, que no sabían si era un nuevo modelo de DS o una consola nueva. El 3D también echaba para atrás a muchos, por sus posibles efectos dañinos o no estar recomendado para menores de 7 años. La decisión extraña de dejarla incluso más barata que Nintendo DSi XL podría incluso llevar a pensar que es peor.

Lo cierto es que la portátil, poco a poco, se ha ido completando y hoy ha conseguido un catálogo que progresivamente ha ido nutriéndose. Pero había pequeños detalles que arreglar. Su rápida bajada de precio, a veces comparada con la de la primera Xbox, enfadó bastante a los primeros compradores, por lo que Nintendo inventó un programa llamado de Embajadores para compensar a los usuarios, regalándoles 10 juegos de NES y otros 10 de GBA, hoy en día todos ya disponibles. Lo cierto es que una bajada de precio así enseña dos cosas: los sistemas de salida requieren de cierta espera para ver su evolución, y que Nintendo se equivocó claramente en su enfoque inicial.

Su plataforma digital, llamada Nintendo Eshop, también presenta cierto problema. Es de sobra conocido el continuo debate sobre si los smartphones son una competencia seria para las consolas o no, pero lo cierto es que en la faceta digital Nintendo no compite bien. Los precios de los juegos de su Consola Virtual, para juegos de Game Boy y similares, son a todas luces elevados, con hasta 6€ por dichos juegos cuando hay juegos en otras plataformas por 1€. Si bien el control es mejor, el precio y el tiempo que tienen cabría esperar cierta "manga ancha" al respecto.

Su catálogo de juegos propios, no obstante, está bastante completo, nutriéndose de los juegos de la anterior DSiWare y propuestas propias como Freakyforms y similares, de gran originalidad. También permite hacerse una buena idea de lo que hay en las tiendas del sistema, con valoraciones (un poco simples) y vídeos de gameplay. Se han prometido demos de juegos e incluso contenido descargable (espero y deseo que en su mayoría gratuíto).

El sistema también posee una serie de funciones hoy como grabar y reproducir vídeos en 3D, crear pequeños cortes musicales, o jugar a pequeños juegos con Mii. Sus funcionalidades de conectividad también son más que suficientes para disfrutar, y posee un Navegador de Internet y unas anotaciones muy útiles mientras juegas. Pero nos olvidamos de lo fundamental. ¿Cómo es su efecto 3D?

Seré franco. Yo no compré Nintendo 3DS por el 3D, sino por sus juegos. Cuando lo activo, es muy puntualmente, y está claro que hay compañías que pueden tomárselo más en serio que otras y puede provocar opiniones negativas. No puedes juzgar el Wiimote por un mal juego casual de todo a 100. Aquí pasa igual. Te puede maravillar en Super Mario 3D Land o o decepcionarte en un juego tipo Dual Pen Sports. Es cuestión se saber elegir. Pero lo cierto es que no es algo que sea prioritario para mi.

Su duración es bastante adecuada, si bien esas infinitas horas de Game Boy ya no son alcanzables. 5 horas es el tope en 3D al máximo, pero puede durarte más según tu configuración, con varios niveles de brillo. También puede reproducir juegos de Nintendo DS, si bien no alcanza, paradójicamente, el nivel de su antecesora para ello, posiblemente por su tamaño de pantalla, superior al de ésta.

En cuanto al software, el Año Uno del sistema ha estado bastante desangelado durante muchos meses. Escasos juegos de lanzamiento, estrenos a cuentagotas y todo un derroche de talento de Nintendo en las etapas finales del año. Solo dos juegos por sí solos justificarían el comparla, y ambos llevan el nombre de cierto fontanero.

Me refiero, obviamente a Super Mario 3D Land y Mario Kart 7. El primero es un juego en toda regla, de los que debe haber. Jugabilidad pura y dura, medida, sencilla en su primera parte, un reto a la altura en la segunda. Todo lo que posee el juego se nota que ha estado estrechamente trabajado y mimado, ya que no se deja nada al azar. Es un juego que consigue enganchar al jugador, logrará que el que no es asiduo de los Mario 3D lo acabe, y el que busca algo más, lo encuentre en su modo difícil y la búsqueda de estrellas. Es un juego que se debe jugar sí o sí en el sistema.

Luego tenemos a Mario Kart 7. El juego de carreras de Nintendo tiene todo lo que se puede esperar de él. Jugablemente funciona tan bien como siempre aunque no llegue a la alta cota del juego anterior. Sin embargo, viene a paliar el problema, en parte, de las listas de amigos del sistema, hasta ahora de adorno pero que gracias a la función de compartir partidas y el futuro chat de mensajería, va a conseguir un buen nivel. Su online es realmente lo que lo hace destacar por encima de otras entregas, pues posee muchas posibilidades, una gran fluidez y un sistema de progresión decente para el jugador. Depende mucho del azar, pero sentirás que tu habilidad termina importando.

Han aparecido otros juegos destacables de la propia Nintendo del pasado, ambos venidos de N64, los cuales son Zelda Ocarina of Time 3D y Starfox 64 3D. Del primero poco puedo decir que no se sepa ya y no dijera en el recopilatorio musical de Zelda. Es justamente lo que fue en su día con pequeños añadidos (el Master Quest), un remozado apartado visual y un sistema de pistas  para el jugador menos avezado. Por otro lado, Starfox es un juego arcade al 100%, cortísimo pero muy rejugable y con una jugabilidad de naves muy bien planteada, que supondrá un reto al que quiera buscarlo en sus dos modos de juego.

Otro gran destacable es Tales of The Abyss, a pesar del movimiento de Namco Bandai de traerlo en total inglés, con una tirada muy corta y sin casi atención. Parece que no se toman en serio su saga, cuando este juego es uno de esos JRPG que no nos llegó (procede de PS2) y bien pueden pasar años y mantenerse como uno de los mejores del sistema. Ágil, con una historia interesante y compleja, unos buenos personajes y un genial sistema de combate, es una propuesta que todo aficionado al JRPG disfrutará. Es una lástima que no lleguen más, pues es una saga muy interesante.

La lucha ha tenido dos representantes de lujo, si bien me quiero quedar con el supuesto "patito feo" de los dos, como es Dead or Alive Dimensions. Su cantidad de modos de juego y su balanceada curva de dificultad lo hacen para mi una mejor propuesta que el Street Fighter IV, con añadidos simplificados y la sensación de ser una versión Lite de algo mayor. Éste DoA se ve como un homenaje a toda la saga, con la jugabilidad que disfruté en DoA 2 de PS2 y una gran atención por parte de su equipo desarrollador, con retos semanales que lo alargan infinitamente.

Algunos otros juegos han desfilado por el sistema, como pueden ser un errático Shinobi, un notable Cave Story o una completa edición de Tetris a precio reducido. La sensación actual es que el catálogo del sistema ya está bien nutrido y que puede desenvolverse bien en el mercado, pues posee ya algunos de esos juegos que se suelen desear, y algunas promesas, como pueden ser Kingdom Hearts 3D, Resident Evil Revelations, Monster Hunter 3G y la exclusiva cuarta entrega (más en Japón que aquí). Del lado de Nintendo vemos muchos nombres (Paper Mario, Kid Icarus, Animal Crossing, Luigi´s Mansion 2...) que evidencian una gran atención a su nueva máquina. 

Mi sensación es que 3DS se precipitó. Quiso abarcar con poco, y terminó Nintendo recibiendo una valiosa lección que les ha hecho replantear hasta su futurible sistema de sobremesa, Wii U. Que haya anuncios para distinguirla de DS, su recorte de precio, o hasta su enorme aporte de software, lo evidencian. Encontramos también el anuncio de un segundo stick que hace pensar si su diseño no fue precipitado o si de verdad necesitan ese control extra. Lo cierto es que mi consideración es que cualquiera que haya adquirido un sistema 3DS, antes o después, debería estar mayoritariamente satisfecho. Si lo adquirió antes de la rebaja tal vez quede esa espina de haber pagado más por ella, pero los posteriores compradores han encontrado una buena oferta de juegos, con un par de imprescindibles y muchas promesas para 2012. Solo ese segundo stick y la sombra de una revisión que muchos pregonan (y que terminará saliendo, con stick o sin él), o quizá no poder reproducir juegos de importación, aparta a algunos de su compra.

El Año Uno de 3DS ha sido como la trayectoria de Gran Turismo 5. Apareció con muchas cosas por pulir, poco a poco las fue puliendo, y aportó mucho para construírse adecuadamente, caminando a no parecerse en mucho a ese producto que fue en principio. 2012 deparará a 3DS su confirmación como sistema superventas o su pelea con PS Vita, que también ofrecerá su propuesta, diferenciada como en su día fue la de PSP. Traerá vicios de ésta generación, como el DLC, así como las demos o nuevas posibilidades gratuítas. Tal vez ver Youtube en 3D, probablemente chat de texto. Lo cierto es que se puede esperar bastante del sistema, una lucha bonita con sus competidores, y muchas alegrías jugables para sus poseedores.

Gracias por tu tiempo, y por leer este artículo, que probablemente sea el último del año, aunque no descarto alguno más si consigo la inspiración.

Un saludo.

5
Valoración media: 5 (2 votos)