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El Barón Negro. Capítulo VII: Tormenta Infernal - Relato de Ciencia Ficción Épica17 de Abril de 2008 • 20:13 — Lester KnightCategorías: amor, cazas, ciencia ficción, enardel, lealtad, literatura, mundo destierro, odio, venganza Mientras el hombre que amaba se alejaba hacia la muerte, ríos de lágrimas traicionaron el rostro indiferente de Lilith. En lo más profundo de su corazón, supo que jamás volvería a verlo con vida. Tras limpiarse las lágrimas y recuperar la compostura, con un nudo en el estomago, Lilith llamó al comandante de la nave de transporte. El verdugo no tardó en aparecer holográficamente frente a ella, con un gesto frío y enojado. Esperó a que ella hablara. - Tenemos un problema – Dijo Lilith mirándole a sus ojos negros con firmeza, resistiendo el asco y odio que le daban-. Uno de mis pilotos ha perdido razón, ha desertado y se dirige hacía su nave para atacarla. - Entonces el problema es suyo – Dejo pasar unos segundos antes de contestarla. Entonces, endureció los labios sin la menor sonrisa, ausente del menor sentimiento-. Ha estallado una tormenta solar. En unos minutos se nos echara encima a ambos, y ese pobre diablo se freirá ahí fuera. Cuando lleguen para escoltarnos vuelva a llamarnos, y por favor, no vuelva a molestarme más.
No tuvo que volver a encender la radio para saber lo que querían decirle. Los sensores del caza se habían vuelto locos por la tormenta solar. Una ola de fuego y radiación que pronto le alcanzaría. La alarma de amenazas advirtió del lanzamiento de misiles. La escuadra que le perseguía había disparado una lluvia de misiles caza – caza contra él, que le iban a alcanzar en poco más de un minuto. Querían forzarlo a rendirse para que desarmaran los misiles. Accedió al ordenador de abordo, entró en los protocolos de seguridad, y desconectó los límites de aceleración ante el riesgo de muerte del piloto. Lentamente fue moviendo milímetro a milímetro la palanca del acelerador. El primero de los tanques de combustible adicional se soltó vacío. Los misiles empezaron a recortarle la distancia más despacio. El corazón le latía a un ritmo frenético, tenía que emplear todas sus fuerzas para mover la palanca del acelerador. Cada segundo era una lucha por mantener el conocimiento y la vida a pesar de las drogas. La visión del sol desapareció oculto por la colosal ola de la tormenta solar a la que se dirigía. En el crucero estelar Lilith hacía los preparativos para resistir el impacto de la tormenta solar. Las escuadras de cazas regresaban, y todas las oberturas exteriores eran selladas por gruesas capas de blindaje, mientras se concentraba gran parte de la energía en el escudo protector. Cerrando las compuertas de los hangares, una nave de abastecimiento para cinco cazas salió en el último momento. La pilotaba Sandra, que agotado el generador del cañón, aprovechando el caos generado por Enardel, escapó de los soldados por los conductos de aire. No llegaron a establecer un canal para advertirle de la tormenta solar, Sandra salto con la nave de abastecimiento a un lugar indeterminado fuera del alcance de los sensores. A punto de colisionar con la tormenta solar, Enardel expulso los tanques de combustible adicional ya gastados. Apagó los motores y todos los sistemas de la nave, incluido el soporte vital, transfiriendo toda la energía al escudo frontal. El impacto contra la tormenta desató un terrible infierno. Una corriente de energía traspasó la nave, produciendo un gran número de cortocircuitos, aún con los sistemas apagados. El escudo por más fuerte que fuera no filtró todo el calor ni la radiación. El blindaje exterior comenzó a fundirse capa a capa, el líquido que le envolvía se torno abrasivo y tuvo que contener la respiración para no quemarse. El escudo del traje se volvió a activar, tratando de protegerlo, pero el líquido de la burbuja prácticamente hervía. La fuerza de la tormenta luchaba con la inercia del caza para arrastrarlo consigo. Sin más opciones, aún a riesgo de explotar encendió el motor principal de energía, fijando rumbo al centro del infierno… Continúa en...El Barón Negro. El Deselance: Duelo en las estrellas Capítulo anterior...El Barón Negro VI: Rumbo al Destino Continúa en...5 Valoración media: 5 (1 voto)
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Despues de que Call of Duty 4 dejara el liston tan alto con su excelente modo online tenemos a la vuelta de la esquina su sucesor,Call of Duty World At War, estará a la altura de la obra de arte creada por IW?
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