12 de Octubre de 2008

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Hoy os traigo una curiosa página web. Podéis pinchar en la captura de pantalla para acceder a ella, aunque antes tengo que haceros una pequeña advertencia: visitando esta página podéis estar causándole daño a gente inocente.

¿Seguís interesados en entrar?

kill with me
· ¿Matas conmigo? ·


No temáis. Aquellos que habéis entrado sois como el 90 % de los mortales (yo incluso me atrevería a aumentar ese porcentaje). La mayoría pinchamos “ENTER” movidos por la curiosidad, el morbo o Dios sabe qué.

Esta página Web no se trata más que de una curiosa manera de promocionar la película “Rastro oculto” (que ya de paso aprovecho para recomendárosla fervientemente), donde un “depredador cibernético” se dedica a colgar torturas y asesinatos en su página web, de igual diseño a la anterior, a la espera de obtener una enorme popularidad.

 

Rastro oculto
· Cartel de la película Rastro oculto ·

El destino de los inocentes secuestrados depende únicamente de la cantidad de público que reciba su página web: a mayor número de usuarios, mayor será la rapidez con que los torture al más puro estilo Saw.

Lo cierto es que además de entretener al espectador, si eres de los que se paran a pensar con nada, “Rastro oculto” puede despertar en ti una actitud tan reflexiva como crítica, que es exactamente lo que me ha sucedido a mí.

Os dejo el trailer:

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· Trailer de la película Rastro oculto ·


Imagino que no supondrá ningún tipo de spoiler si digo que en la película las visitas de dicha web aumentan con un ritmo vertiginoso a pesar de la petición expresa por parte del FBI (e incluso la amenaza de convertirse en cómplice de asesinato) de no entrar en ella. Ya se sabe que una de las mayores cualidades de este medio de comunicación es precisamente la rapidez con que se propaga la información.

Es precisamente lo mismo que sucedería (y sucede cada día) en la vida real.

Y es que ¿quién no se ha parado alguna vez a mirar un video tan explícito como espeluznante que andaba colgado por Internet? Otra cosa es que hayamos obtenido placer o nos hayamos recreado haciéndolo, pero eso lo dejamos para otra ocasión.

Como ejemplo, es bastante frecuente encontrarnos en nuestro propio foro con hilos de este tipo, donde se nos muestran unas imágenes “fuertísimas” de un accidente de tráfico (palabras textuales del autor), obteniendo 127 respuestas y casi 3100 lecturas.

Por otro lado, en Youtube podemos “disfrutar” de eventos que son meramente históricos, como la ejecución de Saddam Hussein, o el suicidio en directo de Budd Dwyer, y de otros que no lo son tanto, como este en el que se muestra un suicido real en Ecuador, grabado con un teléfono móvil y pudiéndolo visionar sin tener que pasar el filtro para menores de edad (como mero dato diré que ya suma algo más de 19000 reproducciones).

Eso sí, nada de sexo.

Creo que todos podemos afirmar que Internet (o más bien, la gente que anda detrás de él) puede convertirse en un arma de doble filo, donde cada vez es más frecuente ver escándalos protagonizados por jóvenes que se dedican a vejar a otros menores (e incluso a personas discapacitadas) y grabarlo con el móvil para después subirlos a la red.

También podemos leer noticias en las se afirma que la nueva moda española es filmar palizas entre hinchas e diferentes equipos y subirlas a la red o vemos casos en los que algun/a ex novi@s resentid@s se vengan subiendo videos y fotografías en actitudes algo más que cariñosas.

¿Quién no recuerda de la historia del pagafantas? ¿Y de “Aurora la feladora”? ¿Hay alguien que no sepa de escándalos sexuales protagonizados por algún famoso grabados en video?

Si con toda esta información delante nos preguntasen si Internet puede destrozarle la vida a una persona, apuesto a que la mayoría responderíamos con un escueto pero rotundo "SÍ". Es obvio. Y lo peor es que a veces esto pasa de la manera más tonta, como en el caso de aquella profesora que perdió su empleo por un anuncio que se grabó hace años y nunca salió a la luz (hasta que algún iluminado lo subió a Youtube).

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Pero aquí no estamos hablando de esto, sino de la moralidad de aquellos que nos dejamos llevar por nuestra curiosidad y nos dedicamos a ejercer el papel de meros espectadores. ¿Es justo entonces que se no cuelgue a todos los internautas el san benito de carecer de moralidad alguna? Francamente, no, no lo es.

¿Acaso esos mismos videos no salen en otro tipo de medios? ¿Acaso no promueven ellos el propio éxito de los mismo en la red? ¿Acaso otros medios de comunicación no se valen exactamente mismas herramientas para vender más?

¿Os acordáis de programas televisivos como Impacto TV? Que, curiosamente, se retransmitía en Antena 3, ese que tanta caña mete a ciertos colectivos...

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· Fragmento del programa impacto TV ·


En cada edición de programa se emitían fragmentos grabados por videoaficionados donde se observaban a muchas parejas dando rienda suelta al más carnal de sus instintos (el sexual) y por aquel entonces no ví a nadie poner en duda la moralidad de los espectadores (ni tampoco la de los concursantes que grababan y mandaban sus videos) ni tampoco se ponía en tela de juicio la violación del derecho a la intimidad de los protagonistas.

Por otro lado, sólo tenemos que recordar trágicos sucesos como el 11-S y el 11-M y pronto vendrán a nuestra mente las imágenes que salían en portada de todos los periódicos y se repetían hasta el extremo en todos los telediarios. La radio, como no puede valerse de lo visual, se trasladaba al lugar del suceso y nos ofrecía en directo los llantos y los gritos. Sin imágenes explícitas, sí, pero igualmente estremecedor. Y no contentos con eso, cada aniversario nos lo recuerdan.

No hace falta trasladarse en el tiempo si no queréis. Actualmente existen multitud de conflictos mundiales cuya más cruda realidad podemos observar simplemente revisando las galerías de los noticiarios digitales. Raro es el día que no aparece algo de este tipo:

atentado
· Martes 16 de abril de 2008: Un hombre recibe atención médica en un hospital de la localidad iraquí de Baquba de las heridas sufridas en un atentado con coche bomba, en el que murieron 40 personas (20 Minutos) ·

Y ya que se ponen pedantes y se ven con el derecho de utilizar recursos como la hipérbole o la demagogia, lo justo es que podamos hacerlo todos: ¿Nadie se ha preguntado nunca por qué en los concursos de fotografía suelen resultar galardonadas aquellas fotografías que representan alguna desgracia? ¿Qué hacía el fotógrafo en ese momento? ¿Qué hacía el jurado mirando las fotos? ¿Recrearse?

Y sin irnos tan lejos podemos fijarnos en nuestro día a día: ¿por qué todos corremos a mirar lo que ha sucedido cuando vemos al coche de la policía pararse cerca de casa? ¿Por qué todos nos arremolinamos al lado de dos personas que se están peleando y nadie se acerca a separarlos o simplemente llama a la policía? ¿Por qué siempre se forma atasco en ambos sentidos a causa de los accidentes de tráfico? ¿Seguro que la intención de todos esos mirones es, expresamente, la de ayudar? Por yo no lo tengo tan claro...

Llegados a este punto, no puedo termnar este artículo sin antes concluir que tengo la absoluta certeza de que la pregunta está realmente mal formulada, y que en lugar de cuestionarnos la moralidad de los internautas o videojugadores (como muchas veces se ha hecho), deberíamos hacerlo con la de toda la humanidad.

Hipocresías las justas, gracias.

 


 

Nota de Nena_Babs: No quisiera que después de leer esto nadie se creyera que la película es toda una declaración de guerra al mundo de Internet. Nada más lejos de la realidad.

Mi intención no es arremeter contra ella, sino contra todos los hipócritas que sólo ven la paja en el ojo ajeno y también contra aquellos que se lanzan a críticar a "la fauna que habitamos por estos lares" dejando de manifiesto su total desconocimiento de lo que hay por aquí.

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