25 de Mayo de 2013

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Reflexión: La familia

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La familia. Aquello por lo que todos daríamos la vida. Aquello que a pesar de todas las dificultades, disfrutamos con su compañía y calor. Aquello que desgraciadamente, no todo el mundo puede tener, por unas razones u otras. Aquello que nos hace cometer las mayores locuras de nuestra vida.

Ahora me pregunto yo: ¿de verdad vale la pena?

Si tienes unos padres que de verdad se sacrifiquen por ti, que te quieran conocer, que te apoyan en lo que te gusta y en los malos momentos, que de verdad confíen en ti, si vale la pena.

Si tienes unos hermanos mayores que te enseñan de sus errores y te defienden de los matones, vale la pena.

Si tienes unos hermanos pequeños que disfrutan con tus juegos e historias de adolescente rebelde, o al menos lo intenten, de verdad vale la pena.

Si tienes unos abuelos que te cuidan cuando tus padres no pueden, te llenan de sabiduría con todos sus años de experiencia en la vida y te enseñen a respetar tanto a los mayores como al resto de personas por igual, de verdad vale la pena.

Si tienes unos tíos que disfruten haciéndote sentir parte de su familia, que te cuenten historias graciosas de tus padres cuando eran pequeños, y te enseñen el valor de los distintos puntos de vista, vale la pena.

Si tienes unos primos que jueguen contigo, sean mayores o pequeños, que no dejen que “las peleas de los mayores” se interponga en vuestra amistad, vale la pena.

¿Qué pasa cuando una de estas partes falla? Que a no ser que haya pasado algo realmente grave, el malo es quien no quiere seguirle la corriente al “que tiene más poder”. En la familia hay jerarquías, y por lo general el orden es este: padres-abuelos-tíos-hermanos-primos-tú.

Si te peleas con un primo, no pasa nada, con la intervención de alguien más al poco no ha pasado nada. Si tu hermano mayor no te deja ver la tele, da igual, ya llegara tu madre/padre para que los dos veáis algo que os gusta a los dos. Si tu tío te hace trabajar de sol a sol, no pasa nada, al menos tus padres se encargaran de que te pague bien. Si tu abuela tiene unas ideas antiguas y no entiende que la Wii queda mejor que esa figurita de la virgen, ya le convencerán el resto de tus primos para ponerla al menos un rato. ¿Pero qué pasa si tus padres se aprovechan de su poder, haciendo que tu valioso tiempo se vaya en el negocio suyo? Agachar las orejas y obedecer.

Ojo, no me quejo de esto, nuestros padres han trabajado de sol a sol para que tengamos comida caliente y un techo donde dormir. El problema es cuando un padre te obliga, haciendo que ya no puedas ver a tus amigos los fines de semana. Eso es aceptable. Haciendo que pierdas algunos días de clase. Eso se puede aceptar si no abusa de ello. Pero hay algunos que llegan al extremo, impidiéndote ir a conciertos, fiestas, de viaje, y todas esas cosas que tanto gusto dan de vez en cuando. Eso ya es bastante criticable, pero aún tiene un pase si te deja ir a algo al menos un par de veces al año.

¿Pero qué pasa con los padres que no dejan que su hijo evolucione, quitándole de la cabeza cualquier atisbo de esperanzo de vivir algún día de algo que le gusta a su hijo? No sé, digamos futbolista, uno de los clásicos. Si tienes un trabajo familiar, puedes ir de vez en cuando con tus amigos para jugar un rato al polideportivo, pero nunca podrás fichar por un equipo de pacotilla de 3ª e ir por otras ciudades los fines de semana para jugar. Si lo intentas, tus padres dirán que eres un desagradecido, que no aprecias sus años de trabajo para criaros y daros un puesto de trabajo para toda la vida. Dirán que perseguir un sueño como ese es inútil, ya que la posibilidad de tener éxito es pequeña y la responsabilidad que dejas detrás es grande.

¿Y qué pasa si quieres estudiar? Tus padres estarán orgullosos de ti, mientras las clases no interfieran con tu tiempo de trabajo. Y si llegas a la universidad, no la podrán pagar(los gastos del trabajo), y pasara lo mismo que el ejemplo anterior si resulta que la universidad está en otra ciudad.

¿De verdad esos padres se merecen algún tipo de respeto? Definitivamente no. Te querrán, pero como un trabajador muy valioso. No dejaran que sigas con tu vida, solo quieren que seas una copia suya.

Por no hablar de los padres que maltratan a sus hijos, sea cual sea la circunstancia no se puede perdonar a alguien que aprovecha el amor que tiene un niño por sus padres para descargar toda su furia en ellos. Usando la violencia (tanto física como verbal) en un niño solo se consiguen dos cosas: un futuro adulto problemático o un futuro adulto desconfiado con problemas para socializarse, especialmente en relaciones que requieran algo de entrega (novi@s, buenos amig@s, trabajos con alta responsabilidad). Alguien que trata así a sus hijos, no los quiere de verdad. Se merece ser encarcelado.

Lo peor es que hay gente que aún sufriendo este tipo de situaciones, sigue haciendo cualquier cosa por agradar a sus padres, buscando cariño de cualquier manera.


Para quien se lo pregunte, si, hoy he tenido un mal día en lo que se refiere a lo familiar. Pero con este texto quiero dejar claro que es mi opinión, no es ninguna verdad absoluta.

Los padres que de verdad se preocupan por sus hijos, esos padres se merecen una medalla, un monumento, una estrella con su nombre. Ellos se lo merecen todo.

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