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El Barón Negro. Capítulo VI: Rumbo al Destino - VS - Metallica: Don't Tread On Me - The Black Album13 de Abril de 2008 • 21:22 — Lester KnightCategorías: amistad, amor, ciencia ficción, el barón negro, enardel, lealtad, literatura, metallica, odio, relato, the black album, venganza En el espacio, el escudo del traje se activó a escasos centímetros de su piel. El frío era mortal y apenas había una bocanada de oxígeno en la burbuja del escudo. Apuntó hacia el planeta con el revolver, efectuó un primer disparo que redujo su impulso hacía él, un segundo que le detuvo y finalmente un tercero que le volvió a acercar a la cubierta del crucero estelar. Sintió las drogas del traje correr por sus venas, tratando de darle una vida que se le escapaba. Temblando efectuó el cuarto disparo, para impulsarle hacía la salida de un hangar secundario a un lado del crucero, el suyo. Durante el trayecto su cuerpo se convulsiono en una agonía de dolor previó a la congelación y al ahogamiento. Disparó por quinta y última vez sin saber realmente hacía dónde iba, hasta que se estrelló contra el suelo del hangar, una vez la gravedad del crucero le atrapó. Permaneció unos segundos en el suelo, el traje estabilizo sus constantes vitales y pudo volver a ponerse en pie. Corrió sigiloso hacía el interior. Pronto vio su caza. Una nave negra alargada de grandes alas, con la cabina un poco por delante del centro, con decenas de dibujos rojos a la izquierda de la entrada, indicando los derribos realizados. Vio las piernas de su viejo amigo, el mecánico, operando en la parte baja de la maquina. Continuó sin que reparara en él, y alcanzó la entrada del hangar individual. Activó el cierre de invasión y rompió la consola de mando con la culata del revolver. - Fin de trayecto cachorro – El viejo le sorprendió detras él con una pistola láser apuntándole. A pesar del mono de trabajo, la suciedad, la edad, el pelo canoso desaliñado y la barba descuidada. Era el hombre con mayor respeto del crucero, y ahora no jugaba con él-. Dame la pistola ahora mismo. No voy a dejar que te jodas la vida. Tienes amigos que te quieren y una mujer que te ama, estás a punto de perderlo todo. - Cuida de ella, por favor. Te prometo que volveré. – En apenas unas décimas, Enardel empuñó el revolver contra el viejo, y le disparó a su pistola láser. Perplejo, sin tiempo de reacción, le noqueó de un gancho de izquierda. Lo cogió evitando su caída al suelo, y lo llevo en brazos hasta el panel de rearme del hangar. Acercó su cabeza con un ojo abierto al lector, que confirmo su identidad y abrió el programa. Una serie de brazos mecánicos recogieron el caza, y lo situaron en la pista de lanzamiento flotando. Los compartimentos de la parte baja se abrieron y empezó la recarga. La pila de energía fue sustituida por una nueva, se instalo una dotación completa de misiles caza – caza, caza – nave capital, y finalmente dos torpedos nucleares. Las compuertas inferiores se cerraron. Entonces se acoplaron tres tanques de combustible sólido adicional, mientras la manguera con el tanque interior lleno se retiraba. Los soldados llevaban unos minutos perforando la puerta con sopletes láser. No llegarían a tiempo. Lilith trató de volver a comunicarse con él, pero bloqueó su pensamiento revistiendo su mente de un escudo mental impenetrable. Se encaramó a la cubierta del caza con un poderoso salto. Entró en la cabina, el traje activó las líneas magnéticas y quedo sellado al asiento. El líquido respirable que amortiguaba los G de gravedad empezaba a llenar la cabina. El blindaje empezó a cerrarse por encima de la cabina, que se hundía en el interior del caza. Encendió los controles. La reproducción virtual del exterior, se visualizó en toda la superficie lisa de la cabina. Mientras con una mano iba operando los sistemas, con la otra se hizó con los mandos de vuelo, y fue dando impulso al motor principal que se iba calentando. La puerta del hangar cedió ante el soplete láser. Los soldados entraron en tromba disparando contra el caza. El escudo de energía del caza los desviaba sin el menor esfuerzo. La orden de retirar los brazos de amarre fue cancelada desde el exterior, era Lilith. Encendió dos de los motores de combustible solido y dio el primer impulso de gas de advertencia. El caza entero tembló por el choque de fuerzas entre los motores y los brazos. Los soldados retrocedieron para evitar ser calcinados por el fuego que inundaba el hangar. Bajó los motores al mínimo para dar un violento impulso de golpe, y repitió la operación varias veces. Los brazos chirriaron, pero no cedieron. Encendió el tercer motor de combustible sólido, y dio máximo impulso con todos los motores. La propia estructura del crucero se estremeció. Bajo el impulso y le dio un nuevo golpe de potencia. Los brazos cedieron y los arrastro unos metros, produciendo una cascada de chispas hasta que terminaron por soltarlo antes de salir del hangar. Voló directo al planeta de fuego, adoptando un rumbo en orbita a él de constante aceleración. Una escuadra inició la persecución. Gracias a la potencia de los motores adicionales se fue distanciando lentamente de ella, pero sin lograr salir del rango de alcance. La presión G comenzaba a ser muy fuerte, aún con el líquido amortiguador que respiraba. El planeta resplandecía precioso bajo sus pies, sacudido por las erupciones del océano de lava y las tormentas de fuego. - Piloto Enardel – La voz militar de Lilith irrumpió en la radio -. Acaba de realizar un despegue ilegal de acuerdo con la reglamentación de la marina imperial. Se le acusa de insubordinación, e incitación a la rebeldía. Le ordeno que regrese ahora mismo para ser sometido a un consejo de guerra. De lo contrario me veré obligada a usar la fuerza.
- Adiós, Lilith – Pasó la mano por encima
de la cámara de la cabina, en un gesto cariñoso antes de apagar la radio. Dio
más impulso a los motores y se alejó de la órbita del planeta, catapultado a
una terrible velocidad directo al sol.
Continúa en...El Barón Negro VII: Tormenta Infernal
Capítulo anterior...El Barón Negro V: Morir Luchando Continúa en...Metallica: 06. Don't Tread On Me - The Black Album. Versión Estudio.
Don't Tread On Me: Don't tread on me
Liberty or death, what we so proudly hail Say... don't tread on me
So be it Don't tread on me
Love it or live it, she with the deadly bite
So be it No Pases Sobre Mí: No me pises
Libertad o muerte, lo que tan orgullosamente gritamos Digo... no pases sobre mí
Que así sea No pases sobre mí
Amala o dejala, ella con la mordida mortal
Que así sea 5 Valoración media: 5 (3 votos)
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