30 de Agosto de 2008

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Abr
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Por una vida mediocre

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   A regañadientes me presto a escribir sobre la eterna polémica de si los videojuegos son malos, dañinos, fuente de perversión, bla, bla, bla... A regañadientes porque a estas alturas sé que no podré aportar absolutamente nada a esta cuestión por mucho empeño que ponga en ello, y hasta es absurdo hablar sobre el tema pero aun así lo hago porque no he podido evitar dar mi opinión.

   Hace cosa de unos días he leído una ¿noticia? en la que un politicucho yanki (o periodista, o lo que sea, ya no me acuerdo ¿á quién le importa?) y de cuyo nombre paso de acordarme, (más que nada porque para almacenar información inútil en mi cerebro tengo tiempo de sobra) ponía a caldo esta bella forma de ocio, llegando a soltar perlas como "mientras yo viva, en mi casa nunca entrará un videojuego"... En fin... mejor me muerdo la lengua (y no sin gran esfuerzo), que ya se han hecho suficientes chistes fáciles sobre ello.

   Pues bien, esto no es nada nuevo, llevamos muchos años con la misma cantinela (aunque ya parecen siglos) y al principio, en mis tiempos mozos, yo hasta me lo tomaba en serio y me parecía un asunto realmente preocupante... pero claro, cuando uno solo cuenta con 14 o 15 añitos la mente aun es maleable y resulta fácil ser convencido de la mayor de las subnormalidades con solo una o dos excusas baratas. Por ello cada vez que en los medios volvía a aparecer una ¿nueva? noticia de tipo "joven mata a XXX por culpa de un videojuego (rellénense las X por lo que se considere conveniente...) " me sentía realmente preocupado, y me preguntaba si yo mismo acabaría haciendo algo así. Aquello era ridículo, era el colmo... ¡¡una crisis existencial a los 14!! (nótese que estoy siendo sarcástico) y todo por culpa de unos ignorantes que se hacían llamar expertos (vete tú a saber en qué) los cuales se aburrían y no se les ocurría nada más divertido que hacer que cargar todos los problemas del mundo sobre algo tan "simple" como un programa informático basado en imágenes en movimiento que interactúa con su usuario (que fino me ha quedado esto…).

   A mis 25 primaveras me avergüenzo enormemente de haberme parado siquiera a escuchar tales necedades, más propias de gente cuyas neuronas están en pausa de forma permanente que de personas con un mínimo de cultura y sobre todo inteligencia, de tal modo que por escucharles he perdido de cada vez valiosos minutos de mi vida, que en tiempo acumulado tal vez lleguen a ser incluso días que no recuperaré jamás (que melodramático me he puesto), en los que podría haber aprovechado para ir al campo a respirar aire puro y disfrutar de las florecillas silvestres (Nótese de nuevo mi vena sarcástica). La cuestión es que he llegado a un punto en que ya no sé que me parece más cómico, si el hecho de que estos personajillos se empeñen en continuar una cruzada sin sentido contra algo que a fin de cuentas no han visto ni mucho menos probado en su triste vida, o bien que exista gente que les haga caso (porque la hay).

   Por todos es sabido que en el primer caso, estamos hablando de gente que o bien su "sentido de la hipocresía" alcanza cotas abismalmente vergonzosas, o bien creen tan ciegamente lo que dicen hasta el punto de que llegan a parecer fanáticos religiosos. En el segundo caso, a menudo nos encontramos personas que, independientemente de lo inteligentes que puedan ser, llegan a hacer gala de una ignorancia suprema.

   Yo por mi parte he acabado por reírme de todo esto. Sí, sí, reírme, me parece un auténtico cachondeo digno de una comedia de los hermanos Farrelly, o incluso una parodia de los hermanos Wayans. Ahora que lo pienso deberían hacer una película sobre el tema... ganaría el Oscar seguro.

   Y es que cada vez que veo una noticia de este tipo me dispongo raudo y veloz a leerla para pasar un buen rato. A veces hasta la releo. ¿Que estoy agobiado por el trabajo? pues mejor aun porque me alegra el día; a veces hasta he llegado a llorar de risa como en cierta ocasión en que una señora dijo en los medios algo parecido a lo siguiente (conste que lo de señora lo digo meramente por cortesía, que es algo que me han inculcado desde niño, queda muy elegante y no cuesta nada, aunque irónicamente es algo que escasea mucho en ese tipo de personas) "Los videojuegos incitan al alcoholismo, la drogadicción, la prostitución y el terrorismo"  Sabed que he tardado cinco minutos en escribir la frase anterior porque no he podido evitar retorcerme de risa en el suelo mientras intentaba escribirla, es más, la he tenido que escribir en tres tandas (la parte buena es que el suelo ha quedado muy bien barrido). En cualquier caso solo puedo decir una cosa: Malditos terroristas islámicos, serán viciaos los muy jodios...*

   Así que seguiré pasándomelo en grande con los juegos, solo o con amigos. Y aun así me sobrará tiempo para ir al cine y disfrutar de una buena película (es un decir, porque el cine últimamente...) ir al trabajo cada mañana como buen currante que paga sus impuestos, ir de copas con los amigos, salir con mujeres, visitar sitios culturales (increíble ¿verdad? es algo totalmente inverosímil*) estar con la familia, no meterme con nadie (por alguna razón esto no cuela*) hacer deporte, ir a conciertos, etc, etc, etc...

  A fin de cuentas lo único en lo que se basa esta gente para decir que los videojuegos lo convierten  a uno en un antisocial, que "son el demonio" y que nos llevarán al apocalipsis tan largamente anunciado por la biblia (La mayor obra de ciencia ficción de todos los tiempos, os recomiendo que la leáis, es muy divertida*) es solo el realismo de los gráficos. Ni más ni menos. Porque violencia en los videojuegos la hubo siempre, al igual que en películas o libros, solo que antes "no se notaba". Al igual que antiguamente veíamos en cine tiroteos en los que literalmente acribillaban a un personaje y no salía ni gota de sangre (mientras que ahora se ve salsa de tomate hasta en la salsa de tomate), con los videojuegos pasa lo mismo. El colmo de la frivolidad y la hipocresía llega cuando se pretende censurar obras como GTA alegando que el argumento del juego va de "matar prostitutas", lo cual aparte de desconocimiento, demuestra también la más fría falta de respeto y el desprecio más absoluto por el trabajo de más de dos años de unos cien profesionales, entre otros detalles.

   Es cierto que también hay juegos como Manhunt, que ya son otro cantar. Conste que no me gusta en absoluto este tipo de juegos con violencia tan explícita y gratuita, es más, los detesto, pero no por ello voy a despreciar a aquellos a quienes si les gustan. En cambio los supuestamente "expertos" (ya me cansa escribir esta palabra) pretenden censurarlo, y sin embargo hacen la vista gorda ante cualquier novela de Stephen King o películas como Saw, Hostel o muchas otras de ese tipo que sí que son realmente salvajes.

    ¿Qué se pretende entonces con intentar erradicar los videojuegos? ¿Que tengamos una vida aburrida y anodina como la de cualquiera? Hay millones de personas en el mundo que por mucho que se mientan a sí mismos continuarán con vidas insulsas, vacías y carentes de sentido, materialistas cuya máxima aspiración es irse de vacaciones en yate o tomarse unos daikiris bajo una sombrilla en la playa sin pensar en las cosas que realmente importan, amargándose por no tener todo eso sin conocer el motivo real de su amargura, sin saber exactamente lo que les aflige e intentando inútilmente amargar a los demás con palabras llenas de sabiduría* para llenar su vacío y sentirse mejor consigo mismos. Tan solo se sienten huecos, no por el hecho de no jugar si no porque no son felices con lo que ya tienen y necesitan culpar a alguien o a algo por ello, y eligieron los videojuegos. Sucede lo mismo que cuando surgieron la televisión y el cine y unos pocos se empeñaban en adoctrinar a los demás sobre las bondades de la radio y la literatura, porque el cine corroe el cerebro y te convierte en un zombi y bla, bla, bla... (claro que bien mirado, con lo que se ve en la tele hoy en día, no les faltaba razón...*)

   Llegados a este punto podemos hacer un símil; todo esto no deja de ser lo mismo que cuando se enfrentan un creyente y un ateo: por muchos argumentos válidos que el ateo dé al creyente, este siempre creerá lo que quiera creerse, pues al fin y al cabo, el poder de la fé es incontestable. ¿Que un piloto de F1 se salva de un aparatoso accidente? Ha sido san Pedro que velaba por él y ha bajado a salvarle y bla, bla, bla... ¿Que un joven ha tenido un accidente de coche y en el asiento de atrás llevaba un juego de carreras? pues la respuesta también es evidente, claro...*

   Conclusión: Yo paso de todo y sugiero que hagáis lo mismo. Así de simple. Me remito a una frase lapidaria de un gran juego incomprendido por muchos, "Los Señores Sith", la cual viene de perlas (aunque el contexto no sea exactamente el mismo): "La apatía es la muerte". Es decir, en cuanto la gente deje de hacer caso a tales tonterías, ya dejarán los políticos de dar la vara. Yo por mi parte intentaré no volver a escribir un post sobre este tema (por desternillante que me parezca el asunto).

    Y si por todo lo anterior, estos señores creen que los que compartimos esta afición tenemos una vida mediocre, bueno... nosotros creemos lo mismo de ellos porque no son capaces de usar la cabeza para pensar, así pues todos somos iguales. Brindemos por una vida mediocre.

*   Ver: Sarcasmo

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