5 de Diciembre de 2008

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Abr
8

Un sueño hecho realidad: Vuelve Ikaruga

 


 

Mañana al fin sale el clásico de Dreamcast, Ikaruga, para el Xbox Live Arcade. Mucho ha pasado ya desde que fue anunciado, y más aún desde que este juego absorbió horas de mi vida para la ya defenestrada Gamecube.

Ikaruga es un shoot'em'up de la vieja escuela, programado por Treasure, siendo una secuela no oficial del excelente Radiant Silvergun. En él tomamos el control de una nave mientras nos encargamos de limpiar la pantalla de oleadas sin parar de enemigos, llegando al final de fase a los ya conocidos 'Bosses'. Hasta aquí todo parece normal y ya visto hasta el momento. Pero Ikaruga incorpra una función novedosa que lo convierte en una experiencia tan adictiva como hardcore.

 


 

Los enemigos pueden dispararte dos tipos de munición, blanca y negra. Tu nave, además, puede adoptar dos estados, blanco y negro también. No hace falta pensar mucho para adivinar qué consecuencias tiene cada uno de estos dos estados. Si estás en estado blanco, y te impacta una bala blanca, no sólo no pierdes una vida, sino que además tu puntuación aumenta, y tu barra de especial también. Si el estado es negro, hará lo mismo con las balas negras. A simple vista parece algo poco atractivo, pero cuando la pantalla se llena de una amalgama blanquinegra, las cosas cambian y mucho. El juego pasa de ser un mata-mata a una especie de carrera por tu supervivencia que puede marear sin problemas a los menos duchos en este género.

El juego contaba, si no recuerdo mal, de tres niveles de dificultad: fácil, normal y difícil.El modo fácil no puedo comentarlo ya que nunca lo probé. En normal, la densidad de balas, y la velocidad de los enemigos, suponía un reto bastante aceptable. En cambio, en modo difícil, Ikaruga se convertía en el Vietnam digital.

 


 

La densidad de balas en pantalla era abrumadora, y los cambios de nave eran constantes. Tenías que tener una velocidad de reflejos muy aguda para poder cambiar tu nave de color varias veces en cuestión de segundos, y acorde de lo que sucede en pantalla. Y por si no fuera suficiente, en este modo de dificultad, los enemigos al morir explotan desprendiendo aún más bolazos, convirtiendo la pantalla en un infierno en vida el cual hay que superar. Y para acabar de redondear la jugada, algunos enemigos eran inmunes a algún color de munición, por lo que se convertía en una odisea el poder cambiar de color justo para dispararles, y volver a cambiar, para poder sobrevivir.

No contaba con un elevado número de fases, pero os aseguro que pocos son los que han conseguido pasárselo (me refiero a la gente normal, no a los ultrafreaks que son capaces de tocar en experto en los Guitar Hero sin mirar la pantalla...). Por suerte, los programadores se apiadaban de los pobres jugadores, dándote Continues extra al superar cierto número de horas de juego.

 


 

El nivel gráfico del que gozaba, aún no siendo el adalid de la tecnología, era realmente solvente. Los fondos definidos perfectamente en 3D y la gran cantidad de actividad en pantalla, sumándole la fluidez con la que funcionaba, hacía de este apartado algo digno de ver (y disfrutar).

Contaba además con un modo cooperativo para compartir el sufrimiento con otro amigo, y que en mi caso se convirtió en el modo principal de juego. Jugar a Ikaruga sólo, o acompañado, eran dos experiencias radicalmente distintas. Jugando sólo tenías que encargarte tú de todo, obviamente, mientras que con un amiguete podías dividir la cera a repartir. Sin embargo, los continues eran comunes, por lo que si tu compañero era un gañán que no hacía más que morir, podías encontrar que tu primera muerte fuera también la última. Y para acabar de poner las cosas más difíciles, ambas naves eran idénticas, por lo que habían veces que pensabas que controlabas la otra nave, cuando en realidad la tuya estaba a punto de sufrir la más humillante de las derrotas.

Ikaruga ha sido un gran juego en mi catálogo como videojugador, y afortunadamente, a partir de mañana, resucitará de entre las cenizas para decir a todo el mundo quién es el rey del arcade.

 


 

Ikaruga
Desarrolladora: Treasure
Adiciones para el arcade: Modo online, leaderboards, logros
Precio: 800MP
Lanzamiento: 9 de abril 2008
Lista de logros:

Target: Eboshidori (10 puntos)
Destroy Eboshidori!
Target: Buppousou (10 puntos)
Destroy Buppousou!
Target: Uzura (15 puntos)
Destroy Uzura!
Target: Misago (15 puntos)
Destroy Misago!
Target: Tageri (15 puntos)
Destroy Tageri!
Good grade (20 puntos)
Complete Chapter 1 in any mode with a grade of A or better
Fine grade (20 puntos)
Complete Chapter 2 in any mode with a grade of A or better
Excellent grade (20 puntos)
Complete Chapter 3 in any mode with a grade of A or better
Stellar grade (20 puntos)
Complete Chapter 4 in any mode with a grade of A or better
Star player (20 puntos)
Complete the Final Chapter in any mode with a grade of A or better
Unstoppable (25 puntos)
Clear the game in any mode without using Continue
Dot Eater (10 puntos)
Clear a certain chapter in any mode without shooting at all

 

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