7 de Septiembre de 2008

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Abr
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Piedra de Luna (Capítulo VIII)

Podeis encontrar el capítulo anterior en el blog de Arckanoid.


Tras la conversación Tanthor me dejó a solas con mis pensamientos, yo estaba agotada e intentaba asimilar la nueva situación, había conseguido la primera piedra de luna a cambio de la vida de un amigo, siempre sentiría la muerte de Panchito como una punzada de culpabilidad en mi corazón.

Al salir de la torre el sol nos cegó, y yo caí en un profundo sueño, escuché gritar a Tanthor mi nombre repetidas veces a lo lejos, pero no podía responderle, pues un sentimiento de paz y amor recorría cada centímetro de mi cuerpo, era tan intenso que no podía articular palabra, solo podía llorar.

De repente una hermosa figura de mujer apareció ante mis ojos, tenía largos cabellos, negros como el azabache y ojos del color del mar más profundo. Me sonrió placidamente, y en ese mismo instante supe que me encontraba ante la mismísima Lira.

- Si, Esperanza, soy Lira, y vengo a ayudarte. Te voy a dar un regalo que te proporcionará la fuerza necesaria para llevar a cabo tu destino…

Acarició mi rostro enjugando las lágrimas que por el corrían, y me besó la frente con ternura, de repente mi cuerpo empezó a temblar y experimenté un hormigueo indescriptible. Sentía crecer algo en mi interior, empezó en el corazón y se extendió al resto del cuerpo con la velocidad de un rayo y la intensidad de una ola que golpea contra una montaña.

- ¿Qué me has entregado?, ¿cómo puedo usarlo? – pregunté con timidez.

- En el momento justo sabrás como hacerlo – dijo firmemente.

Lira me miró frente a frente, era increíblemente hermosa.

- Escúchame, Esperanza, las torres que te aguardan a partir de este momento tendrán mayores horrores de los que has vivido hasta ahora, pero en tu interior tienes el poder necesario para conseguir lo que te ha sido encomendado. En tu camino encontrarás nuevos compañeros, y de todos los que te acompañen, uno de ellos te traicionará, pero a pesar de ello la desconfianza, la venganza o el odio no pueden aparecer en tu corazón, pues la pureza de éste te llevará hasta la victoria.

 

De repente el rostro de Lira se contrajo de dolor, se llevó las manos a la cabeza y emitió un grito ensordecedor…

- Debes darte prisa, Esperanza – gritaba - Vilk sabe lo que buscas y está desesperado, sus argucias sólo buscan tu muerte ¡no pierdas de vista tu destino y ayúdanos!

La figura de Lira se difuminó y yo caí en un sueño profundo.

Un tiempo después que yo no pude controlar, abrí los ojos, Tanthor rápidamente se puso a mi lado y me dijo sonriendo:

- Vaya siesta ¿eh?

Yo solo pude devolverle la sonrisa, y recordé a Lira y sus palabras. Ella me había regalado algo que todavía desconocía, pero podía sentir su latido en mi interior, era calido y frío a la vez, suave y fuerte…

Ante la mirada expectante de Tanthor le conté mi vivencia con la Diosa, dejando de lado la traición que se iba a cometer, pues pensé que eso era algo que yo sólo debía saber.

- Creía que Lira había desaparecido - dije recordando lo que había leído en el libro de Lagar.

Tanthor fijó su mirada en la hoguera que había a nuestros pies, era de noche ¿cuántas horas había dormido?

- Creo que Vilk anhela algo más que no sabemos – dijo sin dejar de mirar el fuego humeante.

- ¿Qué quieres decir? – pregunté con los ojos abiertos como platos.

- Si una Diosa como Lira te ha otorgado un don para ayudarnos, es que Vilk es mucho más fuerte de lo que imaginamos.

Ante mi mirada llena de dudas, Tanthor emitió un profundo suspiro y continuó:

- Ella dio la vida al planeta, muchos creen que Lira dio ese paso y a partir de ahí desapareció, dejando evolucionar al mundo a su antojo, es lo que puso Lagar en el libro que leiste, pero eso es solo una parte de la historia. - Tanthor me miró durante un instante, y luego perdió su mirada en la oscuridad de la noche - Lira está presente en cada brote de hierba, en cada pequeña flor que crece en lo más alto de las montañas, en cada gota de lluvia que hace crecer los campos y alimenta los ríos… nos rodea a cada instante, y nos observa, su halo no es perceptible a simple vista, pero cuando cierras los ojos y escuchas a tu alrededor, puedes sentirla dando vida a todo lo que te rodea… ella desapareció en forma física, pero su esencia sigue con nosotros. Si Lira ocultó su nueva existencia, es porque presentía algo. Cuando Vilk comenzó a hacerse con el mundo, ella se comunicó con uno de sus hermanos, pero no pudo ayudarle,... su poder no ha mermado en estos siglos, pero al perder su forma física, no pudo intervenir.

- ¿Cómo sabes eso de Lira?, ¿Acaso existen escritos que desconozco? - pregunté mirandole con asombro.

- Uno de los elegidos de mi pueblo se lo escuchó decir a Jin hace varios siglos,fueron las últimas palabras que se escucharon de nuestro Dios, a partir de ahí los siguientes elegidos solo pudieron sentirle, pero sus últimas palabras han sido transmitidas entre generaciones para que no se perdieran en el tiempo. - suspiró mientras echaba un tronco a la hoguera - Si Lira ha intervenido, si Lira quiere ayudarnos, es que Vilk se ha hecho más poderoso aún, y ambiciona algo que nosotros todavía desconocemos…

No pude responder ante sus últimas palabras, pues yo también entendí que lo que decía era cierto. Le miré y pensé cómo un joven que debía tener mi edad podía demostrar tanta inteligencia, además se suponía que los de su especie eran personas más toscas, pero él me estaba demostrando que no era así.

Tras unos segundos en los que nuestra única compañía fueron los chasquidos de la madera, miré a Tanthor.

- Continuemos el viaje.

Tanthor me devolvió la mirada con asombro, pero sin dar más explicaciones se levantó, se puso su fardo a las espaldas, y me ofreció el mío. Mientras me lo colocaba dijo las últimas palabras que escucharía en horas.

- Surglar está hacia el Sur, pero ante de llegar debemos cruzar el bosque turquesa, es un lugar que nos pondrá a prueba a ambos, pues su belleza es similar a la crueldad con la que trata a sus visitantes. Las ramas de los árboles, que brillan como diamantes y despiden destellos verdes y azules, son venenosas, los frutos que dan, apetecibles y de colores llamativos, te llevarán a la muerte con sólo tocarlos…pero eso es lo que menos debe preocuparte, pues el mismo bosque te pondrá a prueba, en el encontrarás algunos de tus mayores temores y, si no eres capaz de superarlos, pasarás a formar parte de él por toda la eternidad..

Le miré enojada.

- ¿Acaso no confías en mi?

Tanthor sonrió y se dio media vuelta.

- En quien no confío en esta ocasión, es en mí. – susurró.


El siguiente capítulo lo encontrareis en el blog de insani.

Podeis ver el índice de la historia para leerla entera en el blog de MaQy.

Espero que os haya gustado la forma de seguir, se que no he avanzado mucho, pero quería meter algo más de "chicha" :D

Frase del día: Los libros son, entre mis consejeros, los que más me agradan, porque ni el temor ni la esperanza les impiden decirme lo que debo hacer. Alfonso V El Magnánimo, Rey de Aragón.

Hasta otraaaaa.

Shitsurei shimasu, Sayônara

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