5 de Diciembre de 2008

Compartir

Desde esta página puedes compartir ¿Prestarás tus apuntes a ese compañer@ que prácticamente no ha venido a clase? con otros usuarios en internet a través de los siguientes servicios.
Compartir página en...

Se acerca el mes de junio y, con él, la llamada al deber para los alumnos-infiltrados, esos que no vienen nunca a clase pero están matriculados. Puede que en los últimos días de mayo, poco antes del final del curso, aparezca ante ti una persona a quien no has visto prácticamente por clase, para pedirte que le dejes todos tus apuntes de tal o cual materia.

"Antiguamente" (no hace tanto de esto) se prestaban los apuntes para fotocopiar, pero ahora la gente se ha vuelto más exigente, y circulan los apuntes en formato electrónico, ya sea Word o PDF. Ya hasta te miran mal si no los pasas a ordenador Very Happy

Todos hemos necesitado ayuda alguna vez por perdernos una clase, o varias, por el motivo que sea, pero la cuestión que me planteo es ésta: ¿Es ético ayudar a una persona que no ha pisado la clase en todo el cuatrimestre?

Porque después de haberte sacrificado para asistir a clase, cuando muchas veces te habrías quedado en casa tan a gusto. Después de haber tecleado kilómetros de palabras, cuando podrías haber dejado los apuntes sin pasar. Después de haber cogido libros en la biblioteca para consultar tal o cual tema o hacer ese trabajo que te pedían. Después de haberte arriesgado a caerle mal al Profesor de turno participando en clase, todo tu trabajo, todo tu esfuerzo, condensado en un pequeño (o gran) tocho de folios, o en un documento electrónico, puede terminar siendo copiado a cualquier pendrive o fotocopiado en cualquier copistería, sin ningún tipo de compensación personal más allá de la sensación de haber ayudado a alguien. Pero ese alguien ¿merecía ser ayudado?

Un futuro "No presentado" 

Al empezar este cuatrimestre me fijé en un compañero que mientras todos tomábamos nota laboriosamente, él no hacía nada. Al terminar la clase me mataba la curiosidad, no pude evitar hacerle un comentario. Le pregunté cómo estudiaría la asignatura, si es que ya tenía apuntes de otro año, o si seguía un manual, ya que no tomaba notas. Y me contestó: "no, no tengo apuntes ni sigo libros, al final del curso fotocopiaré los apuntes" Shocked

Sí señor, hay que descubrirse, qué talento, qué inteligencia superior. Ése es el gran método del compañero. Y supongo que debe darle buen resultado, al menos para aprobar. Naturalmente y como era previsible, tardó poco en aburrirse de venir a clase y luego empezó a asistir con menos regularidad, dejándose caer de vez en cuando, pero nunca se le ve tomando nota alguna. Ni siquiera trae una carpeta o folios donde apuntar algo.

Estaba pensando en alguna buena excusa para no prestarle mis apuntes cuando me los venga a pedir Very Happy. No me gusta negarle mi ayuda a nadie, es algo contrario a mi forma de ser, siempre he defendido que debe haber compañerismo. Pero ayudar a alguien que ya desde el principio se plantea el aprovechamiento de apuntes ajenos como forma de vida, no me parece ético. Seguramente lo que haré cuando me venga a pedir los apuntes será recomendarle que se baje los de cierta web, donde tienen los de otro año de la misma materia. Son unos buenos apuntes, los he mirado y valen, de sobra, para aprobar. Evidentemente no son los mismos que se dieron en clase este año, pero son mejor que no tener nada.

Reflexionando sobre este tipo de cosas empieza a cobrar sentido aquella frase del escritor americano Irving Stone, quien afirmó que "No hay amistades más prontas y más firmes que las que se traban entre personas que aman los mismos libros".

Admito opiniones y si queréis podéis contar vuestras anécdotas Smile

 

 

 

 

4.8
Valoración media: 4.8 (5 votos)