| Compartir página en... |
|---|
Abr
5
El Barón Negro. Capítulo I: Puente de Mando - VS - Metallica: Enter Sandman - The Black Album - Letra Traducida5 de Abril de 2008 • 20:21 — Lester KnightCategorías: amistad, amor, ciencia ficción, el barón negro, enardel, lealtad, literatura, metallica, odio, relato, the black album, venganza El crucero estelar del nuevo imperio galáctico, completó el último salto del viaje. Oculto en la cara nocturna del planeta más cercano a un sol. Situado en la periferia más allá del Imperio. Un lugar en espacio de nadie, dónde la seguridad de las flotas del Imperio daban paso a una soledad, de la que pocas naves regresaban por la acción de los piratas espaciales cada vez más fuertes. La excesiva cercanía del pequeño planeta al sol, hacía de su superficie un océano infernal de lava en continua erupción, salpicado por tormentas de fuego huracanadas de una belleza sobrecogedora. A ambos lados de la cubierta del crucero estelar, decenas de cazas estelares despegaban en fila a través de las pistas de lanzamiento de aceleración magnética. Los cañones principales realizaban los movimientos de comprobación. Las baterías defensivas emergían del interior. Las esclusas de torpedos se abrían armadas, y el escudo de energía cobraba fuerza. El crucero estelar se preparaba para un combate inminente. Era tal la ferocidad de los piratas espaciales en la periferia, que las propias naves de guerra del Nuevo Imperio Galáctico al adentrarse se preparaban para combatir una posible emboscada. Más que segura en la mayoría de casos, especialmente tratándose de una sola nave. En el puente de mando del crucero estelar se respiraba auténtica tensión. La capitana Lilith permanecía de pie en aparente calma sobre la plataforma superior. Escuchaba los informes de los distintos oficiales, que trabajaban en una red de consolas bajo la plataforma en forma de U invertida, en cuya parte frontal permanecían los pilotos. Sus datos se representaban en paneles holográficos situados por encima de las consolas, visibles en toda la sala a la altura de la plataforma superior. Detrás de ellos, las paredes del puente de mando terminaban en un techo esférico, que representaba una visión tridimensional en tiempo real del entorno alrededor del crucero estelar, con todos los datos añadidos a cada detalle importante. Entre las líneas de información de la representación, se veían a las propias escuadras del crucero estelar volar alrededor de él en formaciones de combate, bajo el fondo del planeta de fuego frente a ellos. Los sensores de largo alcance, se aprovechaban de la protección planetaria del sol para explorar el sistema solar en busca de amenazas. Todavía no había llegado la primera lectura. Lilith no era una mujer convencional. La capitana más joven de la historia del Nuevo Imperio Galáctico, había conseguido el mando del crucero estelar con 27 años, hacía ya 5 años. De estatura medio alta, complexión delgada y fibrada. Morena de larga cabellera siempre recogida, ojos verdes con cierto toque ámbar. Piel blanca, labios azules y rasgos finos cincelados por la fuerza de su personalidad. Era una mujer de un indudable atractivo por el que ella misma no tenía el menor interés. Vestía el uniforme con una dignidad y respeto del que pocos militares podían alcanzar con naturalidad. Era una líder cercana y accesible que en los momentos difíciles sabía exactamente que hacer y como ganarse la confianza de sus hombres que la seguían incondicionalmente en la batalla. Sólo así había sido elegida junto a su tripulación como uno de los pocos cruceros de élite del nuevo imperio galáctico que operaba lejos de sus fronteras en misiones especiales. En los minutos de espera caminaba sobre la plataforma superior dando instrucciones a los oficiales uno a uno. Los mantenía a todos ocupados en tareas importantes de cara a la batalla, evitando que tuvieran tiempo de pensar y ponerse nerviosos. El detalle que más llamaba la atención de Lilith, es que comandaba el crucero estelar, vestida con un traje de piloto de caza raso sin la menor graduación. Una pieza negra de cuero sintético de líneas magnéticas azules, que lo adherían a la silla del caza sin necesidad de cinturón, con sistemas de soporte vital en su interior. Nunca nadie la había visto con su uniforme de capitán. El primer día al llegar les dijo a todos que pensaba ganarse su respeto y lealtad por sus acciones, no por los galones de un uniforme y lo había conseguido. Por fin, el oficial de sensores estratégicos confirmo que el sistema solar estaba libre de otras naves. Lilith ordeno a la mitad de las escuadras que regresarán al crucero. El resto permanecería a la espera hasta el relevo. Entonces se procedió al lanzamiento de sondas a la superficie del planeta para su estudio. Un fenómeno de cierto interés para algunos científicos del imperio, que tomaban los datos de telemetría desde el laboratorio lejos del puente. Ideal para enmascarar la verdadera misión del crucero. Con los oficiales ocupados en sondear continuamente el sistema solar, guiar las sondas, mantener el contacto con las escuadras y terminar de revisar los sistemas. Lilith se concedió un segundo para volverse y mirar la parte posterior izquierda del puente de mando. Una zona oscura sin luces con una sola consola encendida, dónde siempre permanecía en silencio, él. Entonces sus miradas se cruzaron. Sus ojos verdes ámbar se encontraron con su ojo derecho azul e insondable. Su mirada era la de aquellos que han visto demasiado y no obstante han sobrevivido más fuertes, a pesar de perder algo que jamás recuperan. La de un cazador indomable que desnuda tu alma antes de beberla, que muestra una realidad a lo pocos que se atreven a contemplar directamente. Nadie en el crucero era capaz de soportar su mirada salvo Lilith, quién había aprendido al observarla mejor, que también bajo ella había otro hombre. Una persona atormentada que había perdido todo cuanto amaba, que anhelaba el descanso de la muerte esquiva, y al mismo tiempo antes de emprender el último viaje, deseaba salvar a todos cuantos pudiera del destino que el mismo había sufrido. Un romántico con ideales y la voluntad de luchar por ellos hasta la muerte, en un universo egoísta, cruel y despiadado, carente de humanidad. La representación virtual del planeta en el puente de mando, producía un brillo rojo que llegaba a iluminar tenuemente incluso la zona oscura, permitiendo la visión de Enardel. Estaba sentado con los pies sobre la consola fumando un puro, sin que le escapara el menor detalle de lo que ocurría en el puente de mando. Dispuesto a tomar su caza de combate a la menor amenaza. Vestía el mismo traje negro y azul de Lilith, el de todos los pilotos del crucero. Era un hombre fuerte y ágil de aspecto consumido, apenas un poco más alto que Lilith. Tenía una cabellera pelirroja con brillo propio larga y descuidada. Una piel pálida enfermiza, rasgos poderosos dignos de un rey y las secuelas del pasado bien visibles. En el ojo izquierdo llevaba un parche negro. Desde la sien hasta la nariz y de la mandíbula al pómulo, dos cicatrices terribles marcaban su rostro. Y para terminar, en el cuello, la marca desgarradora de tres garras le iba desde detrás de la oreja izquierda hasta después de la nuez. Todo él emanaba una fuerte sensación de peligro. Su mirada. La voluntad y fuerza marcada en el rostro a fuego. El modo en él que efectuaba el menor de sus movimientos, indicaba una fuerza, coordinación y velocidad digna de un depredador. El proceso se había acentuado desde la muerte de su copiloto hacía unos años, hasta transformarlo en un ser solitario y anarquista que dictaba sus propias reglas al margen de todos, pero Lilith se lo permitía. Era uno de los mejores pilotos del Nuevo Imperio, el mejor que hubiera conocido jamás. Un símbolo para la tripulación del crucero estelar, que lo temía y veneraba al mismo tiempo. Capaz de cambiar el curso de una batalla por sí mismo.
Entre los innumerables misterios de
Enardel, uno de los más destacados era intuido por la tripulación. Aunque sólo
Lilith y su hermana de sangre lo sabían del cierto. Era telépata, hasta que
punto, ni él mismo lo sabía aún.
Continúa en...
Metallica: 01. Enter Sandman - The Black Album. Live In Moscow.
Para ver este video es necesario tener JavaScript activado y el plugin Flash instalado en el navegador.
Enter Sandman (S&M).
Para ver este video es necesario tener JavaScript activado y el plugin Flash instalado en el navegador.
Versión Estudio.
Enter Sandman:
Say your prayers little one
Tuck you in, warm within
Sleep with one eye open
Exit: light
Something's wrong, shut the light
Dreams of war, dreams of liars
Sleep with one eye open
Now I lay me down to sleep
Hush little baby, don't say a word
Exit: light
We're off to never never land Entra Hombre de Arena:
Dí tus plegarias pequeño
Te arropo, entras en calor
Duerme con un ojo abierto
Salida: la luz
Algo anda mal, apaga la luz
Sueños de guerra, sueños de mentirosos
Duerme con un ojo abierto
Ahora me acuesto a dormir
Callate nenito, no digas nada
Salida: la luz Toma mi mano 5 Valoración media: 5 (2 votos)
|
ayuda!!!!!!me he quedado atascado y quería saber que coche han usado o usarían para correr contra darius y sus sicarios!!!!!!
Candidatos:
-Dodge Challenger Concept 2006-----------------------------Muscle
-Dodge Viper SR/T 10 Coupe 2006---------------------------Muscle
-Mitsubishi Lancer Evolution IX (9) MR Edition 2007---------Tuner
-Mercedes-Benz SLR Mclaren 2005---------------------------Exotic
-Otro(especificar nombre COMPLETO y año)-----------------Especificar
¿Con qué coche has ganado/ganarías a Darius y a los suyos?
