A raíz de la noticia de meristation sobre las palabras del candidato a la presidencia por el partido demócrata Barack Obama, en las que pedía responsabilidad a los padres con los videojuegos, mi mente no ha parado de funcionar y he releído mas de una vez el articulo expuesto en la web.
En realidad en ningún momento pide responsabilidad. A mi modo de ver, es mas un atentado contra ellos, que un consejo o aviso a los padres.
No hay ningún indicio en la noticia que me haga pensar que se busca una solución. Ni siquiera una solución usando el sentido común del que se supone que debería hacer gala. "Apagar la televisión y apagar los videojuegos", a mi eso me suena a principio de persecución.
Nada es mas fácil en este mundo que echar la culpa a los demás. Y por culpa del estúpido sistema legal americano, que carece de total sentido común, es mas fácil echar la culpa a un videojuego que asumir una responsabilidad hacia tus hijos o hacia ti mismo.
Es mas sencillo tener miedo a los videojuegos a los que pueden jugar "nuestros" hijos, que dedicarle tan solo 1 minuto en saber si realmente es un juego apropiado o si simplemente tu hijo cumple con el requisito de la edad. ¡O incluso la preocupacion que como padre debes tener en saber como se distrae tu hijo!
O saber como demonios llego un juego para mayores de 18 años a un chaval de 16. Esas son las preguntas y advertencias que debería lanzar Obama como el resto de políticos y personajes de la prensa/television que hacen demagogia barata con este tema. ¿Cuantas veces hay que recordar que los videojuegos no son exclusivamente para niños? Hay que recordar que los videojuegos pertenecen al llamado ocio electrónico. Y este ocio es costeado principalmente por adultos.
¿Porque no enseñar a los adultos a ser responsables? Yo creo que eso seria mas fácil, pero desde según que punto de vista, también podría reflejar un fracaso del gobierno hacia su población en la continua formación a la que están sometidas las personas. Mejor prohibir y culpar a los creadores de dichos juegos de ser amantes del caos y fomentar la violencia.
Mejor seguir dando de lado nuestra responsabilidad y prohibir dichos videojuegos, porque así nos ahorramos un dolor de cabeza y tenemos al niño tranquilo. O mejor aun, prohibamos las películas en las que la sangre y la muerte pueden estar presentes. Prohibamos y denunciemos cualquier película que hable del supuesto sueño americano, y que nos indemnicen por su falsedad.
O tal vez, y mas fácil que todo eso, seria mejor que los supuestos lideres mediáticos fueran educados y aprendieran a enseñar ante todo sentido común. Que es lo que hace mas falta.