3 de Diciembre de 2008

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Mar
17

Metal Gear 3, elogio al arte, elogio a Kojima

 
 
Y esto es lo que pasa cuando se trabaja con esfuerzo y con ganas de superarse. Que Kojima, con 40 años, y su estudio nos regale uno de las mejores experiencias vividas en la historia de los videojuegos y la que es en mi opinion la mejor experiencia de la ya casi difunta playstation 2.
Una obra que no solo es catarsis para el jugador. Es una obra que engrandece los dos capitulos anteriores, aunque posteriores cronologicamente, llamados Metal Gear Solid y Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty.
 
Aviso de spoilers a continuacion.
 
La historia nos mete en la piel de Big Boss. Solo que en ese momento solo es Jack. Cuyo nombre en clave para la Mision Virtuosa que tenemos ante nosotros es Naked Snake.
Desde el primer momento en que iniciamos la partida vemos que todo y nada ha cambiado. El mismo control de siempre, pero mejorado. La misma ambientacion, pero mejorada hasta el maximo que nos permite nuestra consola. Y una gran historia que no necesita ninguna de las mejoras mencionadas para elevar este juego a categoria de obra maestra. Porque esta historia con el motor grafico del Metal Gear Solid 2, ya daria para que cualquier fan de la saga estuviera mas que satisfecho.
 
Pero Kojima no es de los conformistas. Y por eso lleva hasta el maximo de su capacidad a la Playstation 2. Evoluciona el combate cuerpo a cuerpo con el CQC. Nos obliga a camuflarnos si queremos sobrevivir en la jungla. Nos obliga a cazar. A comernos serpientes. A cualquier ser viviente que encontremos. Y hasta ha curarnos nosotros mismos. Y de propina nos regala una banda sonora que casi es medio juego.
 
Por eso cuando hablo del Metal Gear 3, hablo de experiencia. Porque Kojima y su equipo ha conseguido que nos sumerjamos en su historia. Porque cuando creemos que ya hemos cumplido con exito la primera mision, rescatar a un cientifico ruso llamado Sokolov y sobrevivir a un primer encuentro con Ocelot, tenemos un encontronazo con la mentora de Jack, The Boss. Nos sumerge porque en ese momento no nos creemos que nos traicione The Boss. Personaje que acabamos de conocer practicamente. Y cuya sensacion al verla en el puente cerrandonos el paso es la de RESPETO.
 
Los ojos de Jack son nuestros ojos, y su cuerpo es nuestro cuerpo. Por eso cuando The Boss, a base de galones le pega una soberana paliza, tambien nos duele. Despues de que nos tiren por un puente, que consigamos sobrevivir, y que nos curemos como se lame un perro magullado. Y como un perro con el rabo entre las piernas Jack va a que lo recojan al otro lado del rio, previa explosion de una mini cabeza nuclear por parte del Coronel Volgin con uno de los "juguetitos" que le regala The Boss. Y con esa sensacion de fracaso, con esa sensacion de derrota, como si nos quisiera augurar que esto no sera un camino de rosas, Kojima nos mete justamente en ese instante el titulo y los creditos iniciales del juego. Se acabo la introduccion, bienvenidos a Metal Gear Solid 3: Snake Eater.
 
 
Despues de que se nos erice todo el bello con la banda sonora. Siguiendo ordenes, y sin tiempo a una optima recuperacion, nos enfrascamos en la mision principal. La mision Snake Eater.
 
No es que todo pinte muy bien la verdad, hay que rescatar a Sokolov, hay que destruir la maquina en la que estaba trabajando, el Shagohod, una version previa al futuro Metal Gear Rex, hay que eliminar al Coronel Volgin y como cortesia, para demostrar la inocencia de los Estados Unidos frente a la URSS por la explosion nuclear que provoco Volgin, asesinar a The Boss.
 
 
 
 
A mi me parecio mucha tarea incluso para el legendario super soldado. Por suerte, no tadan en comunicarnos que deberemos contactar con dos ex agentes rusos con los nombres en clave de Adam y Eva. Por desgracia solo conseguimos reunirnos con Eva. Y despues de que el mismo Naked Snake nos muestre que disfruta mas con las armas que un niño con un caramelo, y su correspondiente descanso, empezamos la infiltracion en plena selva con el objetivo de cumplir todos los parametros de la mision.
 
Y en nuestro trayecto, que no es que sea un camino de rosas precisamente, nos enfrentamos uno a uno a todos los miembros de la Unidad Cobra. Nos obligan a coexistir con la selva. A formar parte de ella si no queremos que nos descubran. Nos encontramos con casi todos los escenarios posibles. Y no nos queda mas remedio que adaptarnos si no queremos ser descubiertos. Demostrando nuestra pericia y nuestras habilidades de combate sobrevivimos contra el mejor francotirador del mundo en un duelo en el que si nos descuidamos podemos darnos por muertos. Sobrevivimos tambien a "the Fear" y a todas las trampas que nos tienen preparadas. Todas estas experiencias se quedan grabadas a fuego en la retina del jugador. Incluso la subida de una interminable escalera no se nos olvida gracias a la cancion "snake eater". ¿Cuantos de vosotros no terminasteis de subir la escalera por querer seguir escuchando esa cancion? Gracias Cynthia Harrell.
 
Despues de todo el sufrimiento vivido por fin llegamos a la base donde estan todos los elementos de la ecuacion. Y cuando por fin nos infiltramos y encontramos a Sokolov, el coronel Volgin nos deja probar sus nudillos y caemos inconscientes... Para recuperarnos en el peor momento posible. En una sala de torturas donde estamos siendo usados como saco de boxeo. Donde The Boss nos observa impasible, y Ocelot disfruta de nuestra tortura. No es el mejor escenario posible para nosotros ni para Jack. Incluso perdemos (porque a estas alturas esto es un "nosotros") un ojo en un intento de salvar a Eva de los macabros juegos de Ocelot.
Por lo que se lleva una buena bofetada, y con cierta satisfaccion la observamos debo añadir.
 
 
 
 
Pero no todo son malas noticias. Nuestro carcelario favorito sigue haciendo acto de presencia. Un metal gear no seria lo mismo sin Johnny. Estas pequeñas cositas de Kojima con Johnny nos demuestra que no todos a los que llamamos "enemigos" son tan malos. Porque Johnny, siempre se ha dedicado a cumplir ordenes, y encima siempre nos ha acabado cayendo bien. Por esa razon nunca lo he matado. Me contento con dejarlo inconsciente y huir como si me siguiera el diablo. Y emulando a el Fugitivo conseguimos escapar de ese infierno para que nos esperen las calidas manos de Eva. La angustia y el agotamiento tambien se han adueñado de nosotros y en estos instantes estamos mas que agradecidos por esta pausa.
 
Despues del mas que merecido descanso toca hacer frente a la realidad. Sokolov a muerto y hay mucho trabajo que hacer. Ideamos un plan con Eva. Y uno a uno, y con la extraña "ayuda" de Ocelot, conseguimos finalmente vencer a Volgin. Y aunque ese no sea su final, poco despues le damos su merecido, destruyendo al Shagohod y a Volgin.
 
No todo se ha acabado, aun sabemos que queda lo mas duro. Pero lo bien que sienta deshacerse de este individuo...
 
Y asi llegamos al climax. El cara a cara. The Boss contra Snake. No encuentro muchos momentos tan dramaticos como este. La lucha contra The Boss en uno de los paisajes mas bellos del juego es una experiencia dolorosa y encima a contra reloj. Vencer a The Boss es duro, y encima no es satisfactorio. No hay gloria en esta victoria.
Aunque si satisfaccion por cumplir la mision. Pronto se desvanece.
 
Porque es al saber la verdad que todo se desmorona. Las felicitaciones y las fiestas quedan empañadas al saber que Eva trabajaba como espia y que nos roba la informacion por la que The Boss murio. Una muerte ordenada por el presidente de los estados unidos.
 
Porque la verdadera mision en realidad era la de The Boss, que tenia que infiltrarse a las ordenes de Volgin para robarle el legado de "los filosofos". Una mision que se vio alterada por el lanzamiento de la cabeza nuclear que lanzo Volgin y que supo desde ese instante que era su sentencia de muerte.
 
Una sentencia de muerte que ella cumplio a rajatabla. Que la espero y que debia llevarla a cabo Jack. Una leccion sobre el verdadero patriotismo. Algo por lo que Jack fue nombrado Big Boss. El nacimiento de la leyenda. El soldado perfecto. Manipulado desde arriba para obtener mas poder. Y todo eso a un precio que no hubieramos querido tener que pagar. Una dura leccion que lo haria mejor soldado. Pero es algo que no quiso. Y las consecuencias de esa mision se han pagado de forma cruel al cabo de los años.
 
Sabemos todo lo que paso despues. Kojima nos lo ha relatado. Nos ha hecho saborear esta "victoria" amarga. Y este es el prologo de la saga de Metal Gear. Su historia que con luz propia merece estar en la categoria de obra maestra absoluta. Que como ya he dicho, engrandece todo lo anteriormente narrado.
 
 

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