20 de Junio de 2018

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Mayo
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Baldur's Gate II: Shadows of Amn

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Sombras de épica sobre Amn

Por zappadown

Corría el año 2000 cuando Bioware nos llevó de nuevo a los Reinos Olvidados (podríamos decir que es el universo más famoso en el que se ambienta el juego Dungeons & Dragons), concretamente a la Costa de la Espada. Rodeados de un ambiente medieval fantástico de gran calidad, las aventuras, tramas, victorias y recompensas estaban al alcance de nuestra mano en un mundo tan lleno de oportunidades como de grandes peligros. Fiel al universo creado en la literatura, nos encontrábamos con personajes de renombre de las novelas, así como viejos conocidos del primer Baldur’s Gate. Era todo un placer sumergirse de forma visual en el vasto y atractivo continente de Faerûn. Especialmente para aquellos aficionados que le dedicamos incontables y apasionantes horas de imaginación, hojas de personaje y tiradas de dados en el mundo del que participa este videojuego.

No podemos entender lo que es BG2 sin pensar que es D&D, el juego de rol por excelencia y estereotipo, así como el primero creado en su género. No es la más fiel conversión que existe en el mundo del videojuego (véase por ejemplo “El Templo del Mal Elemental”) pero sí de las mejores adaptaciones del más famoso y clásico de los juegos de rol. Además, hay que decir que todas las licencias que se toman son siempre buscando el dinamismo de los combates, que os aseguro son épicos. Un mundo abierto, grande y vivo, donde encontraremos todo tipo de situaciones, grupos, tramas y personajes con sus propias motivaciones.


Tal vez los que no conozcáis bien la saga Baldur’s Gate (espero que muy pocos) os preguntaréis por qué analizar la segunda parte.  La excelente entrega original nos situaba en Candelero, donde éramos criados por nuestro mentor Gorion. Pronto se complicaban las cosas, tanto en los alrededores de la Costa de la Espada como en la fortaleza de Candelero, y nos veíamos obligados a huir con nuestro maestro. Tras una peligrosa aventura, alguna que otra sorprendente revelación familiar e incluso la forja de una guerra, llegábamos al final del camino en una épica batalla que decidiría el destino del mundo.

No será ahí donde se reanude exactamente la aventura, pero sí cabe recalcar que la segunda entrega  de la popular franquicia de Bioware heredó (y lo más importante, superó) todas las virtudes de su antecesor: una buena historia, variedad en el desarrollo, el buen hacer y peso de los diálogos, aspecto visual cuidado, un sistema de combate completo, entretenido y desafiante, un mundo literario por descubrir y parte de la libertad que saboreamos en los mejores juegos de rol tradicional.


La dinámica del desarrollo de nuestro personaje cambia algo con respecto a su antecesor, ya que comenzamos en el nivel 6 de 20 posibles (intentando igualar la experiencia conseguida en su anterior aventura), lo que de inicio ya nos ofrece un poder mayor que blandir, propiciándonos una aventura de corte más épico si cabe, de una magnitud más relevante. Enemigos mucho más poderosos que nosotros se cruzan en nuestro camino, y si no lo hacen tendremos que ir a buscarlos nosotros mismos. Para los que conservaran un personaje de la primera entrega, también podíamos importarlo a este juego, manteniendo así intactos el poder y las riquezas obtenidas.

Para mí, este título es el videojuego de rol por antonomasia, algo más que un clásico en la estantería. Su principal virtud es el desarrollo de la historia. Descubramos pues que se esconde tras las sombras de la gloriosa Amn. Comenzaremos encerrados en una jaula, junto con alguno de nuestros antiguos compañeros de aventuras (que muchos recordaréis con cariño, como el gran Bubú, el hámster más carismático visto en un juego de rol). Nuestro héroe/villano lleva mucho tiempo siendo sometido a insufribles torturas por un loco mago conocido como Irenicus, que balbucea incoherencias sobre nuestro poder mientras hace alarde de un despliegue de poderes mágicos sobrecogedor. Entonces, nuestro “anfitrión” sufre un ataque en su guarida y en un momento de confusión nuestra vieja amiga Imoen conseguirá rescatarnos. El primer paso ahora será el de buscar la libertad y encontrarla mientras sigamos vivos.


De comienzo enigmático y tenebroso, los primeros compases nos engancharán rápidamente. La línea argumental principal resulta elaborada, atractiva y larga, manteniéndonos siempre en vilo ante los juegos de poder y las temibles amenazas de las que siempre estaremos rodeados. Aúna a la perfección la trama que se va desarrollando a lo largo de todo el juego con la libertad para disfrutar del mundo que nos rodea, algo que no consiguen otros títulos excesivamente centrados en la trama o en la sensación de libertad y las acciones secundarias. Resulta sorprendente como se entrecruzan y engarzan tramas secundarias con la principal, creando un continuo natural entre el desarrollo de la aventura y las necesidades de los personajes. En lo referente a misiones secundarias, es un apelativo que se queda corto ante algunas de las misiones que nos encontraremos, muy elaboradas para el común de estas tareas, envolviéndonos en una situación e historia concreta que se irá narrando de forma paralela a la aventura. Nos imbuiremos de una de las más épicas aventuras, y viviremos con nuestros compañeros la gloria y la fortuna del aventurero.

No sería un auténtico juego de rol ni un auténtico Baldur’s Gate si no recayera un importantísimo peso sobre el diálogo. Los personajes para interactuar se cuentan a cientos, por no decir miles, y cada uno tendrá una forma distinta de contarnos sus preocupaciones. A través de ellos iremos conociendo y viviendo Amn, así como navegando en la trama. En cuanto a la creación de nuestro personaje, siguiendo los cánones del universo D&D, será muy amplia en lo que se refiere a género, raza, atributos, clases de personajes (ampliando estas últimas el elenco de la segunda edición con creces), alineación moral, retrato (que podremos personalizar con la imagen que queramos) y el color de nuestros ropajes.


Como ya he dicho, comenzaremos nuestra aventura con un personaje de oscuro pasado. Pronto iremos formando un amplio grupo de aventureros. Siempre sobra quién esté dispuesto a la aventura, al riesgo y la búsqueda tanto de fama como de fortuna. El sistema de juego, que permite llevar hasta seis personajes, nos ofrece un amplio control táctico que necesitaremos dominar especialmente en los niveles de dificultad más elevados. Esto, como siempre, nos abre un elenco amplísimo de posibilidades jugables con la cantidad de personajes que encontraremos o que hayamos creado a medida (una pequeña trampa es crear personajes en una partida multijugador aunque después no juguemos online). Mención aparte merece el modo cooperativo, en el que podremos embarcarnos en esta increíble aventura con otros jugadores, repartiéndonos el control de los seis miembros del grupo. Un modo que mejora sustancialmente el juego individual (que jugablemente se mantiene intacto) y un multijugador como los que ya quedan pocos.

Durante el juego nos iremos haciendo con un montón de personajes, cada uno no solo con sus peculiares habilidades y destrezas, sino también con una personalidad determinada y un sistema de valores, que tal vez no coincida con el de nuestro héroe protagonista, así como una voz concreta y unas frases que ofrecerán un poco más de peculiaridad a los personajes más relevantes (pensemos en Minsc y su hámster Bubú, o en el, para mí, odioso Yoshimo). Grandes relaciones se irán forjando y languideciendo en el transcurso de nuestra aventura.


Así como encontraremos grandes aliados, también encontraremos grandes enemigos: carismáticos unos, bestiales otros, oscuros, demoníacos, fanáticos, colosales,  algún que otro dragón o el afamado semilich (tan poderoso que os lo pensaréis más de dos o tres veces el ir a buscarlo). Lo variado de los enemigos y las historias que los rodean no nos dejarán indiferentes, así como el hecho de que tendremos que sacar lo mejor de nuestros personajes, habilidades, poderes y equipamientos para ser capaces de hacerles frente.

Resulta vital, como ocurre en la mayoría de juegos de este género, el equilibrio entre los miembros de nuestro grupo. Cada uno tiene sus puntos fuertes y débiles, y nuestra será la labor de coordinarlos en busca de la victoria. Necesitaremos un grupo que salga airoso de cuanto peligro se nos ponga por delante, por lo tanto nuestra capacidad de gestión será vital. Especialmente si, como yo, no tenéis miedo de viajar a los más peligrosos recodos, tumbas, ciénagas y templos  de la Costa de la Espada.


La dificultad, que podremos cambiar en cualquier momento entre cinco modos disponibles, supone en su modo normal un gratificante reto, en el que necesitaremos un poco de cabeza ante un horrible mundo de espadas y brujería. Un punto medio delicioso, en el que estrategia y dinamismo se dan la mano para  crear una experiencia retante en todos los frentes.

Si observamos el apartado gráfico, lo primero que apreciaremos será la gran labor artística que se esconde en cada pequeño detalle, en cada gran paisaje. Belleza plástica, unos escenarios detallistas, completos, y realistas en cuanto a la complejidad que ofrece cualquier paisaje. Así como el mimo de cada personaje, retrato, enemigo, objeto o edificio. Realmente la inmersión y viveza que nos ofrecen la gran mayoría de las situaciones es digna de elogio. Unos efectos sonoros y lumínicos logrados redondean este apartado: la amplia gama de hechizos (de bellísima factura), el golpe crítico que hace retumbar nuestro mundo, así como la sangre y los desmembramientos que harán su cruda aparición junto a él. En un ejemplo de preciosismo, cuidado y mimo al detalle, tenemos la gran Athkatla, donde se recrea con una belleza pasmosa una ciudad en cuyas calles llenas de vida siempre tendremos algo por descubrir.


Por último, un buen ambiente épico no sería tal sin una gran banda sonora a su altura. Y cómo no, en esta ocasión las melodías creadas con Michael Hoening (compositor también en el primer Baldur's) cumplen con creces, comenzando por el tema principal, muy en la línea medieval épico orquestado, como por los cortes musicales clásicos del juego, que sabrán transportarnos a la perfección a este mundo desbordante de fantasía.

Una segunda parte que se eleva un poco más en el elenco de obras maestras, superando con creces a su ya gran antecesor. Muchas horas de diversión nos esperaban (o esperan, si aún le dais su merecida oportunidad) en Amn: historia, intriga, poder, magia y un pasado oscuro que nunca dejará de perseguirnos se unen al combate táctico, a la fuerza de los diálogos y al carisma de este universo. Y aunque pueda parecer que casi todo gira alrededor de Jon Irenicus y lo que busca en nosotros, mucho más se esconde en las luchas entre gremios, las oscuras intenciones, juegos de poder y todo lo que puede ofrecernos el encanto y la magia de los Reinos Olvidados. Siente la auténtica y épica aventura como solo se puede vivir en nuestra imaginación. Bueno, y en nuestros ordenadores, claro.


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