| Compartir página en... |
|---|
DEVIL MAY CRY 4 PC - IMPRESIONES Y CAPTURAS
Capcom lo ha vuelto a hacer; después de unas conversiones de una calidad un tanto dudosa en la plataforma PC, y con un Lost Planet que empezó a marcar el camino a seguir, Devil May Cry 4 parece culminar, al fin, la filosofía que un videojuego debe acatar en su paso al mundo de los compatibles, a pesar de que hay cosas que no me terminan de convencer del todo. Muchas eran las miradas puestas en este juego, y al fin está aquí. En esta entrada descubriremos las claves de un juego que ha pasado un poco desapercibido al salir en plena fiebre E3. Llegó la hora de los demonios. Requisitos mínimos y recomendados Windows XP (Vista recomendado para modo DX 10), CPU: Pentium 4 (Core 2 Duo o superior recomendado), RAM: 512 megas para XP y un 1 GB para vista (1 GB recomendado para XP, 2 GB en el caso de Vista), Tarjeta gráfica de 256 megas: compatible con Directx 9/Shader 3.0 (Nvidia Geforce 6600 . La 7300 no es compatible, las tarjetas gráficas integradas en placa podrían no ser compatibles, las tarjetas que compartan su memoria con la memoria principal del PC podrían ser insuficientes), 8600 o superior recomendadas, compatibles con Directx 10. El juego nos explica que ha sido probado en las series 7, 8 y 9 de Nvidia.
Excelente optimización Lost Planet no fue precisamente el ejemplo de "optimización" en su visita a los PC´s: inestable y agudamente exigente, eso sin mencionar el bajón de rendimiento que daba en las tarjetas de ATI, algo que chocaba en exceso al ser un juego con bastante tiempo a sus espaldas. Esas críticas fueron asumidas por Capcom, que parche tras parche mejoraban una optimización a todas luces injusta con el usuario medio. Devil May Cry 4 triunfa donde fracasó éste, y nos muestra un juego tratado con mimo, preparado para exprimir al máximo cualquier tipo de configuraciónes, y con una prueba de rendimiento que será la delicía de los hardcore gamers amantes de los frames y demás gaitas. Es aquí, en la prueba de rendimiento, donde entendemos el especial interés de Capcom en hacer un Devil May Cry 4 accesible para todos. La prueba en cuestión analiza el rendimiento del juego a través de cuatro niveles distintos, al terminar nos mostrará una gráfica donde analiza las variaciones de framerate, teniendo como tope medio los 60 frames. En mi caso, jugando a 720p en DX 10 con todo al máximo y con cuatro muestras de filtro AA, el juego me da una media de 113 frames por segundo, con un mínimo de 77 y un máximo de 186. Cifras absolutamente espectaculares en un juego que maneja multitud de enemigos en escenarios con un nivel de detalle sorprendente, lo que hace de la experiencia Devil May Cry 4 una de las más ricas vistas en un juego de acción. Cierto es que mi PC es nuevo y está muy bien armado en cuestiones de hardware, pero no es menos cierto que viendo estos resultados, Devil May Cry 4 está preparado para funcionar en una gran gama de equipos. Es sin duda un ejemplo a seguir para cualquier juego de PC que pretenda tener una optimización satisfactoria. Dante y Nero La historia de Devil May Cry nos lleva a la ciudad de Fortuna, sede de la conocida Orden de la Espada, que rinde culto al legendario demonio Sparda, padre, por si algunos no lo saben, de Dante. La sede se encuentra en plena celebración del festival de la espada, en un día que prometía ser pleno y tranquilo para todos los miembros...hasta que nuestro adorado Dante irrumpe en el palacio y mata al líder de la Orden. Comienza entonces la aventura, donde controlamos a Nero para dar caza a Dante, y de paso, conocer el origen de los demonios que de buenas a primeras atacan la ciudad. Técnicamente Devil May Cry 4 es uno de esos juegos que basan su potencial en el dinamismo que es capaz de ofrecer en todos sus niveles. Ese dinamismo sólo se puede conseguir mediante un ritmo rápido y constante en el desarrollo de las partidas, con muchos enfrentamientos y pocas situaciones de relajación, salvo las excelentes secuencias cinemáticas que de vez en cuando nos maravillarán. Tanto escenarios como personajes sorprenden por su alto nivel técino y aún más alto nivel artístico, visitando esos escenarios góticos que tanto recuerdan a la primera y tercera entrega de la saga; del mismo modo, la paleta de colores utilizada es de lo más variada, con escenarios generosos en el uso de colores vivos, y otros que parecen ser el contrapunto usando colores más apagados en general, sobre todo en los últimos niveles en los que jugaremos. No hay que olvidar tampoco los efectos de luz y sombra en tiempo real, y el buen uso que se hace del HDR, a pesar de que, como ya comenté en mi entrada dedicada al Turok para PC, en ocasiones satura ver tanta luz sobre objetos y personajes. En definitiva, y hablando de cuestiones gráficas, Devil May Cry 4 es uno de los mejores exponentes en lo que a juegos de acción se refiere, ya que el equilibrio entre detalle gráfico y rapidez de juego es difícil de superar. Eso sí, os advierto que, en el caso de que tengáis un equipo que maneje este juego por encima de los 60 frames, o bien utilicéis el V sync, capéis la velocidad de refresco a 60 frames -opción disponible en el menú de configuración del juego- o aumentéis la velocidad de refresco de vuestro monitor/tele HD, en caso contrario, serios problemas de Tearing adornarán la pantalla. Jugabilidad: no tan conseguida en su paso a PC El único detalle que no me ha convencido en absoluto de este juego es su intrincado control si no dispones de algún tipo de pad, más concretamente, del mando de Xbox 360. Es algo que ya vi en su día con el absurdo control del Resident Evil 4 para PC -prescindiendo totalmente del ratón- y que se vuelve a repetir en esta entrega, aunque en este caso el hecho de prescindir del señor ratón no merma tanto la jugabilidad. No entiendo muy bien estas decisiones por parte de Capcom, supongo que será fruto de alguna extraña conspiración que nos obliga a hacernos con un pad, cosa que conmigo al menos no conseguirán, ya que soy de los que piensa que el teclado y el ratón son insustituibles cuando hablamos de la plataforma PC. El caso es que nos debemos enfrentar al juego con la extraña sensación de tener que dejar de lado al ratón, poniendo nuestras dos manos encima del teclado en todo momento, dando la impresión de estar escribiendo una novela en vez de jugar al Devil May Cry 4. El problema de usar el teclado como única herramienta de defensa frente a los enemigos es que resulta menos intuitivo que conducir por la izquierda en tierras británicas, ya que nuestra percepción del espacio se ve mermada por la cantidad ingente de teclas, y más aún cuando se trata de combinarlas. No llega a los extremos de aberración de controlar un Pro Evolution con teclado, pero en algunos momentos será desesperante. La distribución de las teclas se ha hecho de la siguiente manera: W,A,S,D para avanzar con Dante y Nero (como siempre), I para atacar con la espada, J para utilizar las armas de fuego, K para saltar, ESPACIO para fijar al oponente, O para cambiar de objetivo, P para situar la cámara y L para usar el brazo de Nero (Devil Bringer) en sus movimientos característicos. No hace falta ser ingeniero informático para darse cuenta de las ventajas que ofrecería la utilización del ratón; podríamos dirigir fácilmente la dirección de Dante y Nero moviéndolo, mientras que el botón izquiero y derecho podrían servir para atacar con las distintas armas (espadas o pistolas) y el central para, por ejemplo, fijar a los enemigos. La pesadilla llega cuando hay que combiar teclas para conseguir determinados efectos: fijar con espacio, saltar y usar el Devil Bringer mientras estamos en el aire...más de una vez quedaremos totalmente desorientados entre tanta tecla. Al igual que ocurre con otros juegos para PC, el mando de Xbox 360 ha ganado más protagonismo del deseado, y eso se nota en el menú de muchos juegos, "adornados" con los botones A y B para aceptar o salir de una determinada pantalla. Ha llegado a tanto la influencia de este mando, que incluso el propio Crysis le dedica una página de su manual de instrucciones. Desde luego, quien quiera usarlo está en su completo derecho, pero eso jamás debe implicar perjudicar a los usuarios de teclado y ratón en su propio terreno, y Devil May Cry 4 lo hace. Mejorable:
Desarrollo altamente adictivo Que Devil May Cry es un juego adictivo es algo que a estas alturas nadie puede negar, y en esta cuarta entrega los niveles de adicción se mantienen en su tónica de siempre. El desarrollo del juego nos presenta una serie de "misiones" que tendrán, en la gran mayoría de los casos, un enemigo final dispuesto a ponernos las cosas difíciles. Nuestro dos personajes protagonistas tienen a su disposición un número limitado de combos, que combinados -valga la redundancia- con las armas de fuego, dan como resultado luchas memorables y rápidas, muy rápidas. La novedad de esta versión la encontramos en el Devil Bringer de Nero, con el que podremos agarrar a nuestros enemigos para estamparlos brutalmente contra el suelo, o incluso realizar una serie de movimientos prefijados contra los final bosses, que destrozarán su barra de vida. También podremos convertirnos en poderosos demonios durante un pequeño periodo de tiempo, lo que nos hará casi invulnerables y muy efectivos. Tanto Nero como Dante se repartirán la aventura casi al 50 por ciento, siendo probablemente Nero al que más controlaremos. Cuando le llegue la hora a Dante el juego aumentará sensiblemente su dificultad, ya que no estará disponible el Devil Bringer para facilitarnos las cosas, aunque el poder ofensivo de Dante en lo que armas de fuego se refiere es mucho más superior al de Nero, al igual que la multitud de combos para sus cuatro estilos de lucha. El único gran defecto en este punto es que con Dante repetiremos los mismos niveles que con Nero, así como los final bosses, algo que gustará mucho a unos -por el reto de repetir los mismos niveles con Dante- y que odiarán otros, ya que resta variedad al juego. Desde luego que no es una decisión del todo acertada, pero el carisma de controlar a Dante dará más o menos crédito a esta conflictiva decisión por parte de Capcom. Como es común en la saga, podremos mejorar ciertos aspectos de nuestros personajes, que irán desde comprar objetos que aumenten nuestra barra de vida, o comprar nuevos movimientos o mejoras para las armas. Las mejoras en lo que a combos y armas se refiere las conseguiremos gracias a puntos de experiencia que se irán acumulando según el éxito que tengamos al completar cada misión:
Mientras que los objetos que nos darán ventajas -temporales o permanentes- se conseguirán gracias al número de gemas rojas que recolectemos durante todos los niveles:
Por tanto, el objetivo de mejorar cada vez más la capacidad ofensiva de Dante y Nero será uno de los retos que nos "picará" para completar las misiones lo mejor posible o incluso repetir algunas de ellas. Muy bien.
CAPTURAS
VALORACIÓN Salvo por el conflictivo control con teclado y ratón, Devil May Cry 4 es la confirmación de que, por mucho que les pese a algunos, el mundo del PC está a pleno rendimiento, ofreciendo la mejor versión posible de Devil May Cry 4; excelentemente optimizado, nivel gráfico y artístico sobresaliente y altamente adictivo se mire por donde se mire... es, simple y llanamente, un gran juego, y la mejor conversión que Capcom ha hecho hasta el momento de toda su ya dilatada lista de conversiones. Juegazo para todos los PCeros a un precio recomendado de 39,99 euros.
5 Valoración media: 5 (2 votos)
|
encuesta para saber los gustos de las personas en juegos de game boy advance![]()
¿que juego es mejor?
