La
compra de un televisor HDTV requiere hacer ciertas verificaciones en
persona. Por ello, incluso si estás pensando hacer la compra en alguna
web, deberías probar las pantallas personalmente. A continuación te
mostramos cómo puedes aprovechar al máximo tu visita a la tienda.
¿Estás buscando una pantalla plana HDTV para las vacaciones o las olimpiadas de Pequin?
Incluso aunque estés planeando hacer la compra en línea, también
deberías fijarte en los equipos en alguna tienda. Solamente probándolos
con el tipo de contenido que tu suelas ver (películas, eventos
deportivos, juegos...) podrás valorar las sutiles diferencias que puede
haber en la calidad de la imagen.
A continuación te damos algunos consejos para preparar tus compras,
probar distintos ajustes en la tienda y, finalmente recibir el producto.
Antes de salir de casa: 
1º Comprueba tus fuentes de vídeo
Si aún no tienes fuentes de vídeo de alta definición (un receptor de
satélite o cable HD, un DVR o un reproductor Blu-ray o HD DVD) al menos
infórmate previamente para averiguar el número y tipo de conexiones y
cables que vas a necesitar. Si ya dispones de tus aparatos de alta
definición cualquier instalador será capaz de de hacer todas las
conexiones a tu nuevo televisor y solucionar los posibles problemas.
En caso de que el equipo que te guste no tenga suficientes conexiones,
no te preocupes. Siempre podrás añadir un conmutador HDMI 1.3 como el
de iogear, que cuestan unos 150 euros.
Sin embargo, no te recomendamos que compres un sistema de sonido
envolvente hasta que el televisor esté instalado. De ese modo podrás
valorar correctamente la calidad del sonido y cual es la mejor
ubicación para los altavoces.
2º Busca una sala de demostraciones

Ve a una tienda especializada en sistemas Home Teather que tenga en
exposición los modelos que te gusten. Estas tiendas suelen tener zonas
silenciosas y con iluminación tenue que simulan las verdaderas
condiciones de un salón doméstico. Sin embargo los lugares ruidosos y
muy iluminados hacen difícil el poder comparar.
3º Lleva películas contigo
Deben estar en dos formatos, DVD y Blu-ray o HD DVD. Si es necesario puedes alquilarlas. Por ejemplo, la reciente versión de Casino Royale
está llena de escenas de acción y escenas nocturnas que son excelentes
para comprobar la suavidad de movimientos y la calidad de los tonos
negros.
Una vez en la tienda:
4º Comprueba los equipos con dos fuentes
Pide que te dejen ver tanto fuentes de definición normal como de alta
definición en los televisores que te gusten. Si es posible mira la
misma entrada de forma simultánea sobre dos modelos entre los que estés
dudando. Asegúrate de que el vendedor use el mismo modelo de
reproductor de DVD para todas las pruebas, de este modo eliminarás las
diferencias de calidad de los reproductores en tus evaluaciones.
5º Retoca los ajustes
Pide al vendedor que ponga cada TV a niveles similares de temperatura
de color (el óptimo es 6.500 kelvin), luminosidad, y otras variables de
imagen, o juega con ellos tu mismo. En las tiendas de televisores, las
pantallas suelen tener el brillo y la nitidez muy altos. Utiliza los
preajustes de películas, deportes y juegos, si existen, como punto de
partida para cada tipo de contenido.
6º Comprueba la calidad de imagen
Mirando la pantalla desde diferentes distancias busca las diferencias en:
- La calidad de imagen en ángulos amplios (los LCD pueden parecer descoloridos).
- La
suavidad de movimiento en escenas de acción y videojuegos (los LCD con
tiempos de respuesta rápidos y tasas de refresco de 120 Hz pueden
rivalizar con el aspecto de los modelos de plasma).
- El brillo y el contraste (los LCD suelen ser mejores).
- La saturación y fidelidad de color.
- Los negros profundos en escenas nocturnas (generalmente mejor en los plasmas).
- La nitidez y el grado de detalle (mejor en los LCD).
- La
calidad de escalado de vídeo. ¿Qué tal se muestran las imágenes de
definición estándar?, ¿qué tal se ven las imágenes en formato 4:3
cuando se reajustan al formato 16:9 de la mayoría de televisores HD?
- La uniformidad de la imagen de extremo a extremo. ¿Hay diferencias de brillo, especialmente en los bordes?
- La
reflectividad de la pantalla. El cristal brillante de los plasmas y las
habitaciones muy iluminadas no son una buena combinación.
7º Observa otras características
Asegúrate de elegir el tamaño adecuado. Nuestra recomendación es que la
diagonal de la pantalla sea aproximadamente dos tercios de la distancia
a la que se va a ver normalmente. Al hacer el cálculo recuerda que una
pulgada son 2,54 cm.
¿Qué tal es el mando a distancia? ¿Hay conexiones frontales para
cámaras o videoconsolas? ¿Tiene un lector de tarjetas de memoria?
Comprueba también la calidad del sonido si no piensas instalar
altavoces independientes.
8º Regatea
Pide a los vendedores de la tienda que igualen los precios de la web.
Es mejor la compra en tienda, pues los grandes televisores se pueden
dañar fácilmente durante el transporte y siempre es más fácil el cambio
en una tienda. Preguntale al vendedor si te regala los cables
necesarios o te incluye la instalación por un profesional.
Comprueba la política de devolución, así como el coste. No añadas
extensiones de garantía (ten en cuenta que algunas tarjetas de crédito
ya duplican los períodos de garantía del fabricante).
9º Recepción del equipo
Considera el servicio de instalación
Vale la pena para pantallas grandes. El personal de la tienda no
sólo le llevará un pesado TV, también se desharán del empaquetado,
conectarán todo adecuadamente, calibrarán la imagen y resolverán los
posibles problemas. Si te gusta hacer tus propios ajustes prueba el
disco Digital Video Essentials de Joe Kane. Está disponible en DVD y HD
DVD en
www.videoessentials.com.
10º Abre la caja inmediatamente
Antes de comprar pregunta al vendedor por la entrega y la política de
devolución. ¿El personal de entrega se quedará el tiempo suficiente
para que inspecciones el TV y lo puedas rechazar si está visiblemente
defectuoso? Rechazar una entrega es más barato y más fácil que tener
que hacer una devolución.
Compra los cables que vayas a necesitar antes de que llegue el
televisor. No te interesa tener que salir precipitadamente a buscar un
cable, y probablemente tener que pagarlo más caro, sólo para empezar a
disfrutar de tu nuevo juguete.
Por Becky Waring