El bosque dormido
Información sobre figuras, videojuegos y algunas paranoias es lo que podrás encontrar en mi pequeño rincón. Espero que disfrutes el tiempo que estés por aquí ;)
Aficiones: anime, debates, iniciativas, manga, paranoias, videojuegos
Los esclavos nos miramos los unos a los otros.
No decimos una palabra. Estamos esperando la señal. Ahí llega. Un
príncipe Vampiro Oscuro. Nos reunimos cientos de miles alrededor de él.
Ninguno de nosotros le mira a los ojos. Escuchamos como nos da permiso
para tener esperanza. Dice que faltan tres horas para el final de la
ceremonia. No menciona que ocurrirá después, todos lo sabemos. Nos
recuerda que sólo los más fuertes sobreviven en Mundo Destierro. El
Imperio quiere y recompensa a los hombres más fuertes. Nos invita a
demostrar nuestro valor. Tenemos que correr cincuenta kilómetros por
las tierras malditas de las afueras de la Capital Imperial. Si cruzamos
el anillo de las Torres Defensivas que protegen el Imperio del ataque
de los Dragones Antiguos. Entonces seremos considerados hombres dignos
de elegir nuestro propio destino. Podremos elegir regresar a casa por
nuestra cuenta y riesgo, bajo la promesa de que no seremos perseguidos,
o podremos regresar a la Capital Imperial, donde seremos nombrados
esclavos personales de un Clan de Vampiros Superiores, emprendiendo una
vida de servicio con la promesa de una muerte respetuosa. Nos sonríe
diciendo que en un pasado lejano los Vampiros Oscuros fueron hombres.
Afirma que en nuestro interior existe la fuerza para superar cualquier
obstáculo. Sólo tenemos que encontrarla y forjarla a la imagen y
semejanza de nuestros sueños. Entonces, todos le odiamos más que a la
vida misma. Odiamos recordar que los seres que tanto dolor nos
infringen antaño fueron humanos. Odiamos no haberlos exterminado cuando
tuvimos oportunidad. Odiamos no combatirlos juntos cuando atacaron
nuestros hogares, oprimidos por un miedo que llevamos en la sangre.
Odiamos aferrarnos a la vida cada día renunciando al valor que una vez
tuvimos. Pero, sobre todo, odiamos la ignorancia de nuestra raza. La
ignorancía que transformó un amigo leal en un enemigo mortal. La
ignorancía de los que actúan sin pensar en las consecuencias. La
ignorancía de los que no reconocen sus errores. Porque nosotros sabemos
la verdad.
He vivido quince años entre Vampiros Oscuros, y a veces, he
arriesgado mi vida mirando a los ojos de un Patriarca de la primera
generación, hablando de los tiempos que sólo el recuerda con sus
descendientes. Mi corazón quiere convencerme de que sus palabras
mienten, pero no puedo negar el brillo de sus ojos, su expresión, su
tono, cuando habla del principio. Cultiva el odio y el desprecio a los
humanos, jurando que nosotros les traicionamos y tratamos de aniquilar
sin la menor piedad. Lágrimas de sangre se derraman por sus mejillas,
nombrando esposas, hijos y amigos muertos. Entonces comprendo la raiz
de nuestro conflicto. Los hombres hirieron mortalmente los sentimientos
de seres inmortales. Nosotros lo hemos olvidado, pero ellos jamás lo
olvidarán. Y año tras año seguirán vengándose, porque la venganza es lo
único que da vida a los más ancianos, y los jóvenes crecen
influenciados por siglos y siglos de afrentas. Ahora comprendo porque
los dioses humanos son seres distantes. No existe nada más destructivo
que semidioses con sentimientos humanos, y esto, es lo que son los
Vampiros Oscuros.
Lo que siempre hemos odiado. Lo que siempre hemos querido ser.
Sé que soy un pesimo narrador. La melancolía azota mi alma cuando
el Príncipe Vampiro Oscuro se eleva hacia la Necrópolis, y veo a tantos
hombres y mujeres inocentes, a punto de pagar por el pecado de sus
padres con sus vidas y almas. Odio cargar con una culpa que no es la
mía, y con un destino que no he elegido; esto es vivir, esto es morir.
Me preguntó cuál es mi apellido, cómo era el rostro de mi madre, a
qué se dedicaba mi padre, cómo olía mi tierra, dónde estaba, qué futuro
me pertenecía… Entonces, me doy cuenta que todos nos preguntamos lo
mismo. Ahora que estamos a unas horas de la muerte. Nos gustaría saber
quienes somos en realidad. Ese anhelo es la esperanza que guiará
nuestra lucha por la supervivencia. Ya nadie nos vigila. Somos libres
de salir corriendo y gritando por los calles de la Capital Imperial.
Nos pesan los años de implacable control. Los más jóvenes nos miramos
los unos a los otros y empezamos a caminar. Entonces nos adelanta un
adulto y grita que corramos. Dice que no importa si vívimos y morimos.
Tenemos que luchar para demostrar que ni mil siglos de opresión nos
robarán la voluntad de ser libres. Todos corremos. Exceptuando los más
viejos, enfermos o débiles. Sus esperanzas son más humildes. Piensan
que si quedan aquí. Los Vampiros Oscuros acabarán rápidamente con sus
vidas, pensando en quienes están escapando. No les falta razón. Un
anciano se adentra en el taller donde ha pasado toda su vida. Le prende
fuego. Los condenados siguen su ejemplo. Los Incendios se propagan por
la planta baja de los edificios de la Capital Imperial. La muerte se
les antoja una liberación, después de romper todo lo que han construido
en contra de su voluntad durante toda la vida. No saben que mañana sus
cadaveres serán lo primero que verán los nuevos esclavos, y que
recordarán a cada segundo de la reconstrucción, que no hay escapatoría,
ni siquiera en la lucha.
Los púlmones nos arden. Hemos salido de la Capital Imperial.
Combatimos el frío y la oscuridad de las Tierras Malditas con antorchas
de fuego etereo azulado que hemos robado de la calles. Sentimos la
presencia de las bestias que cualquier otro día nos hubieran masacrado.
Están escapando al igual que nosotros del horror que pronto descenderá
de la Necrópolis. La fuerza de los cánticos de la ceremonía es tal que
seguimos escuchando sus voces a través de los kilómetros, como si
estuvieramos a su lado. Sangramos de la nariz, los ojos y los oídos.
Nos duele la cabeza. Hay quién cae muerto.
Ahora lo comprendo. Los Vampiros Superiores y las especies aliadas
de los Vampiros Oscuros no temían su ataque. Temían a la enorme fuerza
psíquica que hoy producen. Quiero llorar pensando en los pobres hombres
y mujeres que han muerto en la Capital Imperial, imaginando que
tendrían un final desafiante y heroico. Ya no son más que cadaveres
patéticos e indignos que han encontrado una muerte cruel y solitaria.
Nadie les recordará jamás. Miro atrás un segundo. Veo un mar de
antorchas caídas cogidas por cuerpos fulminados por las ondas
psíquicas. La mitad de mis hermanos han muerto antes de tener una
oportunidad. Me había preguntando durante todo el año que haría hoy sí
sobrevivía. Ahora lo sé. Jamás volveré. Prefiero luchar por ser libre y
morir, que regresar y morir sin esperanzas.
No hay dignidad ni respeto en la muerte de un esclavo.
El grupo sólido que salió de la Capital Imperial a la búsqueda de
una oportunidad, se ha fragmentando en los primeros veinte kilómetros.
Son diferentes grupos cuyas antorchas de fuego etereo azulado dibujan
serpientes de fuego en la oscuridad, siguen la marcha a ritmos y
estados de ánimo distintos. Los más aventurados y seguros de sí mismos,
corren separados de los demás, entre los espacios de tinieblas que
separan a los grupos. Cuando seamos atacados, esperan escabullirse en
solitario hacia las regiones libres de acoso. Algo me dice que es un
error. Permanezco en el segundo grupo de cabeza. Somos jóvenes y
adultos fuertes. Se habla poco y con sentido. El ritmo es el adecuado
para mantener las fuerzas y avanzar deprisa. Cogemos las manos de los
más cansados y les ayudamos a seguir adelante. Todas las miradas entre
compañeros son de ánimo. Mientras que las personales son de temor.
Tenemos los nervios rotos por los cánticos de los Vampiros Oscuros. Hay
quién no puede soportarlo más y se aleja a la oscuridad. Incapaz de
compartir tanto dolor. Hay quién se prende fuego con su antorcha para
soportar un dolor más conocido y una muerte más rápida. Nadie mira
atrás.
Una fuerza invisible empuja las nubes sobre nuestras cabezas a
girar a gran velocidad. Se abre el cielo. Vemos las estrellas de
medianoche. Para algunos es la primera vez. Lloramos de la emoción. Las
Torres Defensivas se activan. Son faros colosales de mármol blanco
rúnico ardiente. Disparan haces de rayos al cielo. La Torre Roja, La
Torre de Luc’Edryl, y las torres de la Capital Imperial se suman al
coro de poderes. La luz de nuestras antorchas palide. Ni el mediodía de
nuestro hogar tiene semejante brillo. Las estrellas desaparecen. El
cielo se desvanece. Lo suplanta una oscuridad evanescente que se
comunica con uno de los siete infiernos innombrables por un mortal.
Llueven almas de los Vampiros Oscuros Antepasados sobren la Necrópolis.
Las palabras dan paso a la carne. Se unen con sus descendientes. Todo
lo que anhelaban saber, recordar y glorificar es compartido.
El precio es una noche en el mundo de los vivos.
Continúa en...
La grandeza del blog no solo está en los relatos de su autor, sino en los relatos de colaboradores como Morgennes, ErikAdams, the_unforgiven_too o Lord Areg, entre otros. Lester ha conseguido que muchos amantes de la literatura tengan un hueco en Mundo destierro, y nos ha dado la oportunidad de formar parte de esas tierras con nuestras propias historias. De esta forma podemos disfrutar de muchas aventuras diferentes, conocer a personajes que nos harán sentir mil y una cosas y tramas que nos encogerán el pecho más de una y dos veces.
Si no conoceis Mundo Destierro no se que estais haciendo, os estais perdiendo docenas de vidas e historias que vivir.
Muchas gracias por esta colaboración Lester, ha sido muy grande
Si quieres leer más colaboraciones en el Bosque Dormido, el árbol de los colaboradores.
Frase del dia: Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora. Proverbio hindú.
Información sobre figuras, videojuegos y algunas paranoias es lo que podrás encontrar en mi pequeño rincón. Espero que disfrutes el tiempo que estés por aquí ;)
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9 Comentarios:
Genial
10 de Enero de 2009 • 18:28 — MorgennesUn genial relato, en tu línea,y Shaiyia, una gran verdad la de tu comentario, aunque te fató incluirte a ti misma en sa lista de creadores de historias, pues tus escritos (tales como Katana) sn historias únicas que hacen gozar al lector,igual que los nuestros.
Un fuerte saludo a ambos y 5 estrellasbpor el magnífico texto que hoy nos has brindado
Como siempre, GRANDE
10 de Enero de 2009 • 18:29 — RikkuInTheMiddleComo cualquier escrito de Lester. Aunque sea la primera vez que lees algo de Mundo Destierro, conseguirá que te llegue la desesperación de sus habitantes y esa sensación de que no hay futuro, y eso es porque sabe trasmitir muy bien en todos sus relatos.
Y si a eso se le añade que, como persona, tiene un corazón de oro...
Lester puro y duro
10 de Enero de 2009 • 19:18 — BaalardMe ha encantado, de principio a fin. Como dice Rikku, la desesperación que transmites casi se puede palpar con las manos mientras vas avanzando en el texto. Me ha gustado especialmente la parte de las estrellas.
5 estrellazas para no perder la costumbre.
Baalard, Relatos de Suburbia.
Yo, lo siento mucho, pero
10 de Enero de 2009 • 19:20 — HimesYo, lo siento mucho, pero no me gusta cómo escribe Lester. Es más, creo, sinceramente, que escribe mal. Tampoco puedo decir que haya leído muchos de sus relatos, pero sí unos cuantos y, realmente, me pone un pelín nervioso leerlos. Sé que la gente lo valora mucho, y reconozco su capacidad imaginativa y su labor de creación, pero a nivel técnico/formal, sobretodo si hablamos de sintaxis (y los errores de puntuación que acarrea), deja bastante que desear.
Aún así, es obvio que, con esfuerzo, puede llegar a superarse a si mismo, así que ¡ánimos!
Pd: espero no ganarme ningún enemigo en Gamefilia por esto XD
Pues...
10 de Enero de 2009 • 21:31 — ErikAdamsme esta encantando este relato (Que raro ¿No?), asi que no puedo hacer mas que alabar esta colaboracion!!!
5 estrellazas colega!
¡Nos vemos!
¡Muchas gracias, Shaiyia!
10 de Enero de 2009 • 22:48 — Lester KnightColaborar contigo en “El Bosque Dormido” es un sueño cumplido. No puedo evitar mirar la entrada, comprobar el blog y preguntarme si el relato lo he escrito yo, y si el blog es el tuyo, porque en los inicios de “Mundo Destierro” jamás me hubiera creído que tendría la suerte de conocer a una persona tan maravillosa como tú, y que uno de mis relatos tendría el placer de ser publicado en tu blog, el estandarte de Gamefilia. Es un honor y una gran alegría para mí, compartir mi literatura con tus lectores.
Todo esto se lo debo a la gente tan fantástica que me apoya, y a la comunidad literaria de “Mundo Destierro” que me ha enriquecido en amistades y conocimiento, donde se puede encontrar a gente especial como tú, Shaiyia, o Baalard, Desmodius, Ehldair y Markov. Un grupo de amigos que escribe con el corazón en la mano grandes historias.
Gracias por la excelente presentación y tus palabras. ¡Un abrazo!
Morgennes: gracias, querido amigo. Este relato es quizás el mayor exponente de las consecuencias de regresar a la creación del universo de Mundo Destierro. El 70 % de los conceptos y sucesos de la historia fueron concebidos durante su escritura o en las últimas semanas trabajando en los apéndices.
Personalmente, los Vampiros Oscuros son una de mis razas favoritas de Mundo Destierro (las dos que podrían rivalizar con ellos nunca las he mencionado). Me encanta esa actitud noble y arrogante que poseen por naturaleza, cuya moral carece de culpa y piedad, que contrasta por su apetito por las grandes empresas y el fuerte sentimiento de unidad que les hermana.
Rikku: has logrado sonrojarme con tus palabras. Gracias.
Baalard: la parte de las estrellas es muy humana. Cuando escribía el relato pensaba en qué debería ser vivir todo la vida confinado en una ciudad donde la vida humana vale tan poco. Eso me hizo caer en la cuenta que para ellos hasta una simple noche estrellada sería lo más maravilloso del mundo.
PD: el nivel de desesperación de los supervivientes aumentará exponencialmente en los próximos capítulos.
Himes: me ha gustado mucho tu comentario, Himes. Aunque no te conozco de nada, comprendo lo que dices y aprecio la crítica. La técnica siempre ha sido mi punto débil. Lo admito sin censuras. Tengo mucho que aprender en dicho campo. Entiendo que mi sintaxis pueda darte la impresión de ser caótica, ya que desde finales de verano he experimentado con estilos narrativos muy diferentes.
PD: Si quieres ayudarme, estaría encantado de leer tus impresiones de cualquiera de mis textos por email. De las buenas críticas uno mejora.
ErikAdams: dentro de poco llegará la parte que te gusta, Colega. La tercera opera… supera los sueños más siniestros de Cthulhu
¡Un saludo a todos!
Es muy triste, la
10 de Enero de 2009 • 23:14 — The_unforgiven_tooEs muy triste, la penitencia particular del personaje se ve muy bien reflejada. Hay momentos, eso si, que son confusos, pero eso añade otra capa al sufrimiento, puesto que como sabemos, cuando el dolor es tan grande y estamos tan perdidos realmente no sabemos lo que pasa a nuestro alrededor.
Genial, Lester.
¡Lester, maaaaas Lester que nunca!
11 de Enero de 2009 • 01:10 — LoganKellerxD
Un cacho precioso. Iba a comentar en general, pero me ha llamado la atención el comentario de Himes (Tranquilo, no te voy a tirar piedras xD)
Lo de los signos de puntuación y demas tonterías, lo dejamos para clases de lenguaje porque si no todos los blogs serían pésimos. Yo mismo cometo mas de un error en mis entradas (Lo sé y no edito por el maldito editor de texto y su manía de poner las imágenes donde le da la gana) y no importa. Respecto a lo de que no te gusta como escribe, es normal que no te guste. Lo digo porque todo se basa en eso, en gustos. A mí no em gusta ESDLA como todos los de Gamefilia y alguno mas saben y la califico de mierda. Pero puedo entender que le guste a otra gente, al igual que puedo entender que haya gente a la que le guste las pelis de Uwe Boll... bueno, no, eso no lo entiendo xD
¡Saludos!
wow
18 de Enero de 2009 • 12:21 — vbwebmasterMuy bueno,me gusto :)
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