¡Que pasa chavales! ¡He vuelto! Aquí estoy de nuevo ya bien descansado de esas pequeñas vacaciones en mi pueblecito, listo para volver a daros la brasa. No he terminado de hacer la maletas y ya vuelvo a estar enfrente de mi monitor preparado para seguir contándoos mis sobradas y gilipolleces várias. Bueno, pero seguro que me habréis echado un poco de menos, ¿A que si?... Bueno, ¿A quien intento engañar? Vamos al tajo y dejémonos de autoengaños... Hará una semana que me estaba aburriéndo de tanto ver a las vacas pastar y a los toros montándoselo con ellas que decidí ir a la capital (Ávila) a ver alguna película para pasar un buen rato. La única película que me llamaba la atención de la cartelera era la que tenéis en la foto de arriba, yo no iba a ser como el resto de la población que se incha a ver películas de críos de animación todos los jodidos días a la cual más insulsa e insipida todavía...
Ya iba con las espectativas bien bajas con este remake al tragarme uno tremendamente decepcionante hace poco Cof... "Desafío Total"...Cof...Tos más tonta... Pero mi opinión sobre los remakes de ahora ha dado un vuelco enorme tras tragarme los poquísimos 95 minutos de metraje que dura esta cinta. Pelis como esta me hacen pensar que se divisa una luz al final del tunel y me hacen recobrar la fé en esta tendencia de Hollywood con los remakes. ¿Queréis saber por que opino así? Si no os la suda, seguid leyendo: