Curtirse en el mundo de los videojuegos tiene sus contras. La que más sufre uno que coge ese hobby de cuando tenía 12 años y lo convierte en su principal entretenimiento, con lo que esto conlleva (multiplataforma, juegazos para dar y vender, pequeñas dosis de coleccionismo), es el carácter que uno adopta ante los videojuegos. Acabamos sacándole punta a todo, discutiendo como locos por diferencias casi inapreciables (como ejemplo, un hilo en Meristation de más de 20 páginas viendo pequeños defectos en las versiones entre PS3/360) y conviertiendo la diversión de meter un disco en la consola en un tipo de autopsia.
Y es que cuando mi mejor amigo, ese que podríamos tildar de casual, me dijo que 'Spiderman 3 es lo mejor que tengo junto Uncharted'. Un buen solomillo con patatas bravas de primero, sería el símil en un restaurante. No intenté razonar con él, nunca lo hago ya que mi única misión es recomendar los buenos juegos (la otra parte del catálogo que se hacen en casa, que lo decidan ellos si quieren) pero me mostré convencido que S3 era un juego que podía ser entretenido y bastante divertido (sobre todo por el planteamiento). Pero sería incapaz de comprarlo al precio que lo compró junto a la película. De hecho, como compras de oferta sí lo he hecho con Crackdown, bastante más aceptado como buen juego, y todavía lo tengo precintado 8 meses después.
La pregunta es si somos capaces de poder bajar el listón y pasar una gran fiesta con juegos que no tienen el acabado que exige alguien que compra para tres consolas de sobremesa. Uncharted es muy superior a S3, pero el segundo llega a las masas y el primero, también. Pero en comparación directa, la cosa no es como debería.
Eso no quita que de vez en cuando, por temática (Simpson the Game), por estilo de juego ( un fps normailto pero con buen cooperativo) uno sea flexible y se divierta sin más (pero consciente que Uncharted, por seguir con el caso, es Uncharted).