Llevo ya mucho tiempo dando vueltas sin parar en este planeta desolado, además acompañada de toda esta gente tan extraña. ¿Cómo una soldado como yo ha acabado con un grupo tan extraño y además con una maldición encima? Espera... ¿soy una chica? Y encima rubia, no, espera, ¿pelo rosa? Me voy a apuntar la marca y el número del tinte... Me cago en todos ellos. Primero en la flowerpower de las narices, ¡ahhg!, qué asco da verla "caminar" y que sea tan "feliz" de la vida. Luego en el chulo mamonazo criajo muerto de hambre que se quería casar con mi hermanita. ¿Pero qué se ha creído?
Bueno, al menos son útiles, ella cura mucho mejor que yo, y el otro me hace función para que le ahostien a él, así puedo despachar a gusto a casi cualquier monstruo, a ver si conseguimos algo. Hay demasiado bicharraco enorme por aquí, y hay uno especialmente preocupante, que a pesar de ser tan algo que las montañas no le llegan a las rodillas, se queda allí detrás, y menos mal, porque si los "brontosaurios" nos destrozan sólamente por pisotear el suelo, no me quiero imaginar ése rascacielos móvil lo que puede hacer...