10 de Febrero de 2012
Nov
23

Antònia Font y yo, segunda parte.

Categorías: ,

Crónica de la actuación de Antònia Font en la sala Rock Star de Bilbao el 21-11-08

 

Allí estaba yo montando guardia fuera de la Rock Star a las siete de la tarde. Ya había dado un paseo hasta la FNAC (TWIN PEAKS GOLD BOX A 74'95 ARF ARF ARF ARF) y me quedaba hora y pico, al menos, de espera con frío y lluvia, pero entraría el primero a la sala. Y de repente, salió alguien atándose un abrigo y mirando al cielo, calibrando si taparse la calva con la gorra. Era El Creador. Me quedé mirándole fijamente para asegurarme, pero no podía ser otro que Joan Miquel Oliver, guitarrista, escritor, compositor y líder de Antónia Font, los mayores hamos de la música desde Gilmour&Waters. Y estaba solo, frente a mí.

Yo: O___________O
Él: ....Ei?
Yo: Eh, perdona...eres Joan Miquel Oliver?
Él: Sí, je. Je.
Yo: No puede ser, ja. Ja. Dios Mío.
Él: Qué? O_O
(Nos damos la mano. Evidentemente no me la lavaré nunca más).
Yo: Uf.. eres mi ídolo. Te mandé mail por el myspace hace un año, preguntando a ver si vendríais por aquí. Estuve en Liceu. Y me leí tu libro, tío. Eres mi ídolo.
Él: Ah, sí? Ja! Ja! Ostia! Ja! Ja! Je!
Yo: Entonces a qué hora empezáis?
Él: Sobre las 9 y algo, hemos estado ensayando ahora y tal...Bueno tío, ya nos vemos luego dentro!
Yo: Claro, hasta luego!

Y me tocó el hombro, pero no fue un simple toque. Fue una mezcla de palmeamiento y medio abrazo en un segundo que correspondí y me hizo sentir muy afortunado. Y se fue bajo la lluvia hacia la estatua gigantesca de Jesús que hay en la rotonda, muy adecuado para su condición de Dios terrenal. Y yo me quedé ahí temblando ante lo que acababa de pasar, intentando recapitular. Llamé a Blinkin para contárselo y me fuí a un estanco a comprar un boli para posibles autógrafos posteriores, que no pudieron ser, por cierto.

Y ya entrar a la sala, con el público esperado. Parejas y grupos de parejas, todos superando los 25, excepto yo. No creo que eso vaya a cambiar nunca, y me jode tener que irme a Barcelona si quiero ir a conciertos con amigos, la conjura de los necios, ya. Heineken, me apoyo en nosedonde y me pasa Pau Debon por delante. Va tan rápido que no le digo nada porque estaría ultimando los detalles, así que me dedico a esperar en primera fila, y al fin empezó la gloria:


1. Portaavions
2. Love song
3. Nata.
4. A Rússia (tecorres)
5. Alegría...
6: Extraterrestres (tecorres)
7. S'univers es una festa (tecorres)
8. Astronauta rimador
9. Final (tecorres)
10. Amazones a sa lluna
11. Tokyo m'es igual
12. Mecanismes
13. Jo, robot
14. Vos estim a tots igual (nótese que en la hoja pone ZOO xDD)
15. Robot
16. Armando Rampas
17. Darrera una revista
18. Tots es motors
19. Loco
20. Holidays.
21. Wa Yeah!

- Bises -

22. Bamboo
23. Batiscafo Katiuskas

(Tecorres: Inesperada y orgásmica)

Después de eso me llevé el setlist pegado al suelo que tenía Joan Miquel (después de que salieran del escenario, claro) y una tía muy maja se llevó el de Pau. Yo, además, me llevé un vodka negro naranja (CIETE HEUROS GEGEGEGE HALKOL) y de ahí salí de la sala porque ya estaban desmontando el escenario y todo el mundo estaba en pareja GEGEGEGE SOLEDAZ y cené muy malamente en un buffet en el que la comida llevaba hecha desde el día anterior como mínimo así que no repetí ninguna vez se pudiera infinitas veces GEGEGEGE TIRAR DINERO y luego se puso a llover pero bien así que me mojé mucho y opté que ya que tenía que hacer el gilipollas hasta las 5 de la mañana, mejor hacerlo en un sitio cubierto, y ya me quedé en la estación de buses con el mp4 y gastando las monedas en la máquina de cafés, así que se me ha pasado bastante rápido (he salido de la sala sobre las 11 o antes y he llegado a casa a las 6).

La música de Antònia Font debería, en un mundo razonable, ser adorada por gente de todas edades, clases y condiciones. Las letras de Antònia Font deberían ser estudiadas en clases de filosofía para desconcertar y enseñar que se puede decir mucho con estructuras aparentemente simples, se puede hacer pensar y sentir sólo con afirmar que Shangai no es Pekín o que sólo soy un robot, joder, no lo sé todo.

Antònia Font, como ente, deberían ser nombrados embajadores de la felicidad y subvencionar todos sus conciertos en todo el mundo para que su contagiosa ALEGRÍA no fuese sólo para los catalanoparlantes, sino para todo aquel con algo más que dos orejas y algo dentro que pueda dar sentido a lo que está escuchando, y así pueda hacer suya parte de esa felicidad que llevan 10 años regalando a voces de WA YEAH!!!

Antònia Font es una vía láctea que hace tiempo emprendió el camino hacia la excelencia, la cual han alcanzado de sobra, acercándonos el espacio exterior a la cotidianidad para que cantemos, dentro de este iglú, y sigamos soñando con astronautas rimadores y catedrátic Yuri Puskas a Institut Oceanográfic, y las sirenas cantan, y existen porque las oímos cantar, dentro del Batiscafo Katiuskas.

 

0