Aviso: No pienso ponerme a detallar las cosas malas porque no esta el horno
para bollos y los únicos bollos que metería a estas alturas en el horno
son lésbicos, así que...
De las cosas buenas no puedo quejarme.
He visto dos veces a Antònia Font (una de ellas en el teatro del Liceu,
un concierto histórico para Catalunya, y la otra en Bilbo, donde pude
hablar y tocar a Joan Miquel Oliver), dos veces a Doctor Deseo, a mi
dios Mark Knopfler, a Kiss, a Dio, a Tesla, a LOS LLUDAS TRONCO, a
Gotthard otra vez, a Europe, a los Guardian, a Michael Schenker, a
Quique González, a los miembros supervivientes de The Doors y The Blues
Brothers Band, A ZZ TOP, HOSTIAS, a Madness, a Travis, a Porcupine Tree
rodeado de hamijos y a muchos más artistas. He coreado innumerables
canciones que me encantan y es como más disfruto de mi vida, aunque
siga teniendo que ir solo a casi todos lados. Casi siempre encuentras a
alguien en esos conciertos con quien compartes pasión por el ruido y te
entiendes a la perfección. He descubierto muchos artistas gracias a
abrirme de orejas más que nunca, y ahora puedo reírme de los que me
consideran una cosa u otra y se encasillan ellos mismos con sus botijos
vacíos, por mucho que suenen.