- Porque la propiedad intelectual no es en modo alguno un derecho
fundamental, y en ningún caso puede ser puesta por encima de éstos.
Montar un enorme aparataje legislativo y judicial para intentar
combatir el declive de un modelo de negocio determinado es una
auténtica barbaridad.
- Porque poner los delitos contra la propiedad intelectual por encima
de muchos otros delitos infinitamente más graves es algo que no se
justifica de ninguna manera.
- Porque no se protege a los creadores, sino únicamente a la
industria intermediaria de la creación cultural. Los creadores, en una
economía basada en atención, pueden adoptar modelos de negocio que les
permitan seguir siendo remunerados por sus creaciones.
- Porque crear una “casta de protegidos” que pueden acudir a una “justicia express” para solucionar sus problemas supone un evidente desprecio al resto de la ciudadanía.
- Porque la cultura española no está sufriendo por culpa de las webs
de enlaces que este plan pretende supuestamente combatir. De hecho, la
cultura española no está sufriendo en absoluto.
- Porque tal y como está redactado, el articulado permite que se
persiga cualquier tipo de página web, sea cual sea su contenido y
función. De hecho, al retirar la responsabilidad de los
derechohabientes (quien denuncia es la Comisión, y quien asume
responsabilidades en caso de daños y perjuicios por tanto el Estado),
éstos pasarán a “tirar con pólvora del Rey”, y el volumen de denuncias
y las casuísticas recogidas en ellas se incrementarán notablemente.
- Porque la protección existente con el ámbito legislativo actual es
adecuada. Un derechohabiente que considere lesionados sus intereses
puede interponer medidas cautelares que se ejecutan en un plazo muy
breve, y derivar las oportunas responsabilidades en caso de que éstas
existan. Que los jueces hasta el momento hayan considerado que esos
casos deben ser sobreseídos o desestimados no es un “error del
sistema”, sino un criterio judicial plenamente fundamentado y
justificado. La medida, por tanto, supone un desprecio al criterio de
los jueces.
- Porque la Ley de Economía Sostenible no es lugar para este debate,
ni lo permite. El debate sobre la protección de los derechos de autor
debe vincularse con la redefinición legislativa de los derechos de
autor y la propiedad intelectual para adecuarla al nuevo escenario, y
debe tener su propia tramitación independiente.
- Porque permitir que un lobby industrial introduzca artículos a su
antojo en un anteproyecto de ley revela un importantísimo problema de
funcionamiento democrático, y debería conllevar la correspondiente
depuración de responsabilidades: ¿cómo consiguió la Coalición de
Creadores “colar” esa disposición final ahí? ¿Qué miembro del Gobierno
les permitió hacerlo? ¿Por qué se escuchó a ese lobby que se arroga la
representación de “los creadores”, cuando existen muchos más creadores
en Internet cuya voz no fue escuchada?
- Y sobre todo, porque no va a servir para nada. Las páginas que sean
cerradas reaparecerán con otros nombres, se clonarán cien mil veces, y
se reubicarán constantemente. Porque esas páginas ni siquiera son
necesarias para localizar contenidos para su descarga. Porque los
bloqueos pueden saltarse de infinitas maneras. Y porque se está creando
un incentivo para el desarrollo de una red mucho más incontrolable, que
acabará generando muchos más problemas que los que hoy se pretende
combatir.
Fuente: EnriqueDans
Y os dejo otra fuente bastante interesante con información al respecto
2 Comentarios:
Exacto Rox, totalmente de
11 de Enero de 2010 • 21:14 — XxXRakueXxXExacto Rox, totalmente de acuerdo en todos los puntos, este señor ha dado de lleno en la estupidez que es la ley que quieren sacar.
Gracias por compartirlo con nosotr@s.
Un saludo.
Totalmente de acuerdo. De
14 de Enero de 2010 • 12:01 — JMVBOKTotalmente de acuerdo. De todas formas, como creativo víctima del "P2P", te puntualizo sólo un par de cosas:
- El derecho a la propiedad intelectual es real y debe existir y protegerse.
- El autor tiene derecho a vivir de su trabajo (o a intentarlo) y no es justo que sea él quien tenga que adaptarse a modelos de negocio nuevos que sorteen "modelos de piratería nuevos". Ni el autor ni las editoras están para eso. Otra cosa es adaptarse a cambios reales del mercado, cosa que también está sucediendo sin duda.
Pero por lo demás, totalmente de acuerdo:y hay un trasfondo en esta ley totalmente despreciable.