Pedazos
Un poco de cine, televisión, literatura y videojuegos, principalmente, y quizás algo más. Es lo que pretende ser Pedazos. Opiniones sueltas, troceadas, sobre temas que me interesan o lo hicieron en su momento.
Internet, internet. Posiblemente en ningún otro momento de la historia hemos tenido la opción de expresar nuestros pensamientos al resto de la humanidad, dar nuestra opinión a todo el universo conocido y compartir nuestro pequeño mundo interior con el resto de la Tierra. De acuerdo, es un instrumento y un medio de formación, una nueva forma de entretenimiento, el medio de comunicación que más ha roto esquemas y transformado nuestros hábitos y relaciones, pero incidir en todo eso es algo tan aséptico y aburrido…
Juanma Bajo Ulloa, ya hace unos añitos, cuando se interrogaba sobre el papel que iban a desempeñar las cámaras digitales en el cine, además de alabar el lógico abaratamiento de costes, incidía, con un ligero tono de apesadumbrado, que se iba en poner (todavía más) en manos de un montón de estúpidos herramientas para hacer un millón de imbecilidades. Salvando las distancias: que todos tengamos voz en un foro, en una página web, que podamos comentar las noticias de un periódico digital o sencillamente un video de YouTube es netamente positivo. Pero el reverso tenebroso de tener que aguantar la diarrea mental de tantas personas, como puede ser el pensamiento de un Rafapal cualquiera, puede ser terriblemente abrumador.
Cuidado, no estoy hablando de escuchar opiniones diferentes a las nuestras, respuestas que no nos gustan o un debate polémico, el cual, incluso si es amargo para ambas partes, siempre puede ser sano si se respetan unas mínimas reglas. Estoy hablando de la estupidez, la imbecibilidad o por usar una palabra que no tengo demasiadas oportunidades de emplear: estulticia. Por desgracia, y a la espera de un sistema que empiece a emitir descargas eléctricas cada vez que la gente escribe borracha, deprimida, cabreada o sencillamente va con un 88 detrás (mis más sinceras disculpas a los nacidos en 1988 y que se tienen que tragar este tipo de comentarios, incluido el mío) de su apodo tendremos que conformarnos con lisa y llanamente fastidiarnos ante el hecho de que cualquier patán, carente del más mínimo sentido común y creyéndose poseedor de la verdad más absoluta, nos dicte lecciones magistrales.
Así pues, para evitar que inteligencia y estupidez se den la mano, acaben acostándose juntos y su nefasto matrimonio acabe volviendo gilipollas a la primera, amén de acabar pariendo un lindo y hermoso engrendro, propongo una serie de sencillas reglas, que además de didácticas son útiles, divertidas y multipolivalentes en una serie de amplios registros contextuales, signifique lo que signifique eso. Porque para ejecutar un autentico mal análisis de un videojuego no solo vale ser sincero, exponer nuestra ignorancia y prejuicios y quedarnos tan panchos. No, también aquí podemos ser unos auténticos profesionales. ¿Cómo? Siguiendo estas sencillas y divertidas reglas.
Decálogo para alcanzar la excelencia haciendo pésimos análisis.
1) Has visto videos del juego, has leído multitud de críticas y comentarios en varias revistas online (2 para ser exactos, que eso ya hace plural). E incluso en el colmo de la profundidad a la hora de exponer tus opiniones destacas que… ¡lo has visto en la casa de un colega durante 5 minutos! Si te reprochan que no has jugado al juego, siempre puedes alegar que el juego era semejante mierda infecta que no aguantaste más tiempo. Si por el contrario no lo has llegado a catar pero eres primo del pitoniso Manolin y te tragas toda la publicidad que nos lanza el marketing o las propias revistas digitales y opinas que es la Obra Maestra Que Marcara El Futuro De Los Videojuegos Durante Los Próximos Años -OMQMEFDLVDLPA – es que eres un crack y tienes una capacidad de procesamiento de los datos que deja en pañales a todos los demás. Que la chusma siga tus criterios hombre.
2) El redactor del análisis en el medio online SIEMPRE está equivocado. Siempre, siempre, siempre. Bueno, no siempre: si su opinión coincide con la tuya es que al fin han hecho un análisis decente en esa basura infecta de foro en el que solo por casualidad hace años estas apuntado y solo te quedas por hay gente maja y tal y cual pascual. No nos desviemos, del objetivo principal: el analista siempre yerra. Si no puedes rebatirle porque realmente no ha hecho un mal análisis siempre puedes coger una frase desafortunada que haya por separado, descontextualizarla y omitiendo el resto, off course, divertirte arreándole palos hasta quedarte ahíto. Partiendo además de que el análisis SIEMPRE está mal debes destacar las razones fundamentales: que ha habido jugosos sobres por medio, dato del que te has percatado porque junto a tu sagaz ojo de lince tienes una agencia de detectives a tu servicio y que te estás tirando a su mujer, madre o hermana, porque es sencillamente pánfilo hasta extremos inaguantables y no sabe hacer un análisis decente. Si nos ponemos a calumniar tenemos que hacerlo hasta los últimos extremos, no valen aquí las medias tintas. Ostias. ¿Qué qué necesidad tenemos de referirnos a otro análisis en el nuestro? Más bien poca pero si tenemos que sacar pecho para felicitarnos que mejor que compararnos con un análisis de verdad.
3) Esta en ingles. A partir de ahí el juego en si es un detritus orgánico cuya única utilidad es la de ser enterrado para hacer crecer las jugosas hojas de lechuga que van dentro de las hamburguesas. Destaca que está en inglés, da igual el género que sea. Todos sabemos que tragarnos todos los topicazos del final de un juego de lucha es imprescindible para valorar la experiencia de juego que nos proporciona. Y si alguien te reprocha que él si sabe ingles acúsale de insolidario y como las compañías de videojuegos tienen la santa obligación de traerlo todo todito traducido. No plantees soluciones ni te limites a valorarlo en su justa medida, quéjate, llora y atízale un 0 al juego. También puedes destacar que no está en ingles. Lo importante es encontrar la excusa, sea lo peregrina que sea para cascarle una nota extrema.
4) Haz de la duración de un juego el eje central a la hora de medir su calidad. Siguiendo un sencillo esquema mediante el cual varias semanas es igual a obra maestra y varias horas le impiden ser un juego notable podrás mandar al carajo casi todos los juegos de las primeras generaciones. Da igual, la mayor parte de ellos son unas antiguallas.
5) Tú eres el mejor jugador que tu país ha parido jamás. Eres “hardcore”. Si no estás en una liga profesional es porque el mercado todavía no se ha desarrollado todavía pero cuando lo hagas…lo tendrás todo: dinero, mujeres, riquezas, coches, los últimos cachivaches tecnológicos y a Cristiano Ronaldo como tu amigo feo. Por lo consiguiente tu criterio a la hora de juzgar un juego es el mejor. Vale, escribes como si tuvieses tres dedos solo en cada mano y eres el líder de tu clan en Call of Duty MW3, Starcraft o el juego de Rol de turno, juego que te absorbe las 24 horas del día y te impide algo tan básico como ser capaz de comparar. Pero eres el mejor tío. Así que ya sabes: todos los juegos en los que no tengas que sacrificar tu vida social y solo sirven para pasar un rato agradable y divertido NO son videojuegos. Tu criterio es el único que sirve. Todas las sagas que no has jugado son peores que las sigues (eres el mejor y solo escoger lo mejor).
6) Sé un fanboy. Tienes que sentir los colores. Consecuentemente si hay una adaptación de compatibles que pasa a la consola y el juego sufre una merma de calidad técnica, da igual el grado o si afecta o no a la jugabilidad, ya tienes la nota escogida. Aunque no venga a cuento en el análisis del juego versión PS3 destaca que ves un pixel 1 milésima más borroso que en la versión de Xbox 360 y además el árbol que hay nada más comenzar de la fase 2, al lado del tanque destruido tiene menos hojas. Y si tienes una PS3 hazles saber que la calidad de un disco radica fundamentalmente en la cantidad de información que puede almacenar y que ir cambiando de disco nos retrotrae instantáneamente a la época prehistórica.
7) Opiniones contundentes. Tienes que pulir tu estilo de tal manera que digas lo que digas suene a verdad irrefutable, sagrada e inviolable. Espero que esta entrada de blog te este ayudando. Eso, además de ir contracorriente porque sí, dejando caer bombas para impactar, lo que te sirve para quedar como un tío guay y que no tiene miedo a decir la verdad. Lo importante es que detrás no haya nada que las apoye. No lo estropees en ese punto, va.
8) No hagas el reanálisis. ¿Entonces, te preguntaras, como puedo hacerlo realmente mal, para alcanzar el nivel de excelencia que pregonas, Roland? Es mucho más sencillo de lo que te piensas. Ríete de los otros análisis, ridiculízalos, comenta que la lluvia en Sevilla es una pura maravilla. Resumiendo: escribe solo una frase y ponle nota al juego. Si te sale algo parecido a ir al baño y ponerle una o dos velas de cumpleaños a los restos que quedan en la taza del retrete lo habrás logrado todo.
9) Resérvate el espacio para “más adelante”. Si, es una actitud infantil, egocéntrica e inmadura. Pero nadie quiere que su análisis quede sepultado por una avalancha de opiniones. Que quede claro. Tu opinión es la más valiosa de todas y por ello tiene que estar entre las primeras: que el único criterio sea una nota similar a “asiento reservado”, “vuelva usted mañana” o “llegue antes y cuando lo juegue a fondo podrás (o no) conocer mi opinión” demuestra que eres un tío legal. Respetuoso con la persona que desea conocer tu opinión y con el resto de usuarios que han expuesto sus conclusiones no.
10) Trolea. A todos los niveles. Recuerda lo que hace a un buen trol ser un buen trol: no es ser sincero y provocador. Es generar malestar y odio entre las personas provocándolas por el perverso y grueso placer de exacerbar los peores instintos entre las personas de una comunidad. Eso es trolear a un nivel optimo. Pero recuerda que trolear es un arte difícil y que requiere cierta inteligencia para que la gente no se aparte de ti ante la visión de tu repugnancia. Da igual, persevera y después, cuando hayas alcanzado el rango de gran levantador de polvaredas serás capaz de generar movimientos a favor o en contra de nimiedades con un solo mensaje.
Un poco de cine, televisión, literatura y videojuegos, principalmente, y quizás algo más. Es lo que pretende ser Pedazos. Opiniones sueltas, troceadas, sobre temas que me interesan o lo hicieron en su momento.

4 Comentarios:
5*, muy buena entrada,
31 de Diciembre de 2011 • 02:09 — Noctis94Especialmente sagrante es
31 de Diciembre de 2011 • 07:08 — gamer5Especialmente sagrante es lo del ingles, porque no hay juego en Ingles en el que alguien se le de por decir "Es que en pleno siglo XXI es una obligacion traer los juegos en español, doblados tambien! Sino, tienen un 0!". Realmente hay mucha gente a quien se les deberia mostrar esta lista para que vieran lo "magnificos" que son sus reanalisis ¬¬
Gran entrada!
Supongo que me queda mucho
31 de Diciembre de 2011 • 12:39 — IGRuizSupongo que me queda mucho para hacer análisis de gran nivel y este decálogo está muy bien.
Respecto a las opiniones me gusta que la gente me diga si he puesto algo mal o no están de acuerdo con la nota (soy humano cometo errores y aprender de ellos es lo que cuenta, al fin y al cabo nadie me paga y lo hago por amor al arte xD) , todas las opiniones son válidas aunque claro está sino has probado un juego es una pérdida de tiempo hacer un reanálisis (para eso hacer un artículo con tus impresiones), luego tenemos gente que opina de tu reanálisis y ni siquiera ha leido lo que has escrito xDDD (eso me molesta mucho pero es lo que hay) tampoco creo que la novena regla sea la correcta tu opinión es una opinión y debería ser igual a la de otro que haya jugado el juego y tenga experienciaen él.
Despues del tocho xD un saludo.
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31 de Diciembre de 2011 • 13:26 — MaxSlug