20 de Mayo de 2013
Jul
29

Rememorando viejas sensaciones

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Rememorando viejas sensaciones


Resulta extraño intentar formarte una opinión (previa) navegando por foro sobre un determinado título que te interesa. En general las opiniones se mueven por tantos extremos que los comentarios sensatos, lógicos y sencillamente racionales suelen solaparse a favor de las declaraciones más contundentes y ruidosas. Algo que realmente no es novedoso, ni exclusivo de nuestro mundillo.
 
Pero,  eventualmente, dejando de lado las bromas, las opiniones inflexibles y tremendamente dogmaticas, los troleos, la pasión desenfrenada, las confusiones y todo lo que no nos interesa en este caso, es posible encontrar reflexiones que nos llevan a pequeñas joyas que todos los aficionados deberían probar. Ese es un momento dulce que todos debemos disfrutar y que me lleva a dar las gracias al mundo por la existencia de una comunidad de jugadores, que a pesar de sus defectos e interminables debates estériles nos asiste para bien en no pocas ocasiones.
 
S.T.A.L.K.E.R Shadow of Chernobyl fue tras la tercera entrega de The Elder Scrolls  el segundo título que adquirí mediante STEAM. No voy a hablar aquí sobre mi breve experiencia personal en torno a la plataforma de descargas digital, salvo admitir que la inmensa mayoría de los parabienes que recibe son efectivamente merecidos. Quiero centrarme sobre todo en reconocer el valor de un juego que ha sido capaz de trasladarme a una época, que ya empezaba a quedarme demasiado lejana, en la cual, lejos de la sobresaturación de shooters en la actualidad, cada nuevo juego de disparos resultaba para mí una experiencia diferente.
 
Wolfenstein, la primera entrega de Doom, los dos juegos de Medal of Honor para Psx, Duke Nukem 3D. Incluso rememorando sus limitaciones técnicas eran títulos que me resultaban diferentes y los rejugaba una y otra vez. De acuerdo, de acuerdo, observara alguien: quizá tendría más que ver mi bolsillo vacio y la ventaja de no estar sobresaturado de juegos y aún más de shooters junto a mi innata bisoñez que otra cualquier otra cosa. Desde luego soy más que consciente que de vez en cuando sufro el inevitable ataque de nostalgia y acabo por idealizar el pasado.
 
C´est la vie. Aún así no me quito de la cabeza que con S.T.A.L.K.E.R he encontrado algo que pensaba haber perdido. Una dificultad exigente ya en el nivel predeterminado, capaz de irritarte y sacarte de tus casillas, sí, pero que estimula para continuar jugando incluso cuando sientes la tentación de aporrear el ordenador porque uno de los enemigos del juego le ha endosado un tiro perfecto en la sesera a tu personaje. Una ambientación propia, capaz de suplir las carencias argumentales y la falta de atractivo de los personajes secundarios, tan brillante manejando solo los elementos en pantalla que su carencia en los títulos actuales es casi un motivo de pasmo. Un sistema de juego con personalidad propia sin prostituir irremediablemente su naturaleza shooter. Una duración impresionante.
 
Junto a otras características desgraciadamente escasas hoy en día en los shooter como puede ser la  agradecida variedad de enemigos y sus diferentes patrones de ataque y esos pequeños detalles que le otorgan un pequeño toque estratégico, personificados sobre todo en la correcta gestión del peso que podemos portar.

Obviamente también tiene defectos, alguno de los cuales ya he señalado. Pero que no pueda encontrar o recordar un equivalente desde su salida en el 2008 (ciñéndome a Xbox 360 y Pc) es la manera más elocuente de reconocerle su originalidad y meritos.  Y agradecerle al estudio ucraniano de GSC su creación. Solo me cabe esperar que finalmente lleven a buen puerto la segunda entrega y aseguraros que disfrutare de Clear Sky y Call of Prypart.

¡Gracias por tú lectura!
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1 Comentario:

Hablando de sensaciones en

Hablando de sensaciones en videojuegos las mejores que he tenido son con Deus Ex: Human Revolution, Stalker 1, saga Uncharted, y algunos Final Fantasy, mencion especial a la Saga Metal Gear Solid completa. Estos juegazos que he nombrado siempre los rejuego y los disfruto como el primer dia .