Blog de Ring Team
Este es mi blog. Aquí hablaré de juegos, películas, música... ¡Incluso hablaré de mis próximos proyectos! Espero que os guste y os entretenga, porque haré lo mismo añadiendo nuevos capítulos de mi blog.
AVISO: El blog al que vas a ver contiene información que desvela la trama del juego, por lo que sólo lo pueden ver los más atrevidos que no tienen o no han pasado el juego y los que sí lo pasaron.
No me quedé indiferente cuando el 31 de Marzo (11 días después de mi cumpleaños) se repostaron las unidades del inmejorable Super Mario Galaxy, el mejor juego de Wii. A través de opiniones sensatas dignas de cualquier fan y estúpidas dignas de cualquier fanboy y la prensa especializada, me convenció que debería comprar ese juego, ya que todo poseedor "veterano" de una Wii debería tener ese juego, calificado como el segundo mejor juego de la Historia según GameRankings (chinchaos, sonyers).
Cuando entré en el primer planeta (el tutorial), toda mi experiencia de videojuegos acumulada como unos 12 años se vió renovada después de Super Mario 64 y Zelda Ocarina of Time, dos gigantes del Olimpo de los videojuegos. El control se vió implantado de una forma magistral.
Pero sólo fue el principio.
Cuando puse en funcionamiento el Planetarium del Cometa por completo (después de explorar un enorme pastel, un cubo con aspecto de jardín, un mundo nostálgico con casillas azules, una galaxia de juguete y muchas cosas de las que me siento sorprendido, puse rumbo al centro del universo, donde me espera Bowser (¿Cuántas veces secuestró a la princesa Peach? ¿Infinitas?).
Y la fase final es la más sorprendente y entretenida a la vez que vi en un videojuego.
Después de haber acabado con Bowser después de tres pequeños planetoides (me gustó la última, evidentemente), vi el mejor desenlace que vi en un videojuego. ¿Y sabéis qué hice sin querer cuando me abandonó el simpatiquísimo destello y me despidió con una mano?
LLoré.
Sí, jugones, desde la muerte de Aeris en Final Fantasy VII no lloré nunca más con ningún otro videojuego hasta que jugué a Super Mario Galaxy. Ese sentimiento lo acompañó una melodía osquestal cautivadora y que me arrebató el corazón. Fue algo único. Incluso lloré más que en la famosa muerte de los videojuegos que todos conocemos. Creo recordar que lloré hasta pasados los créditos.
No pude evitar un sonoro aplauso con mis lágrimas derramadas, así que dije lo siguiente:
"Es el mejor juego de la Historia."
Impacta, ¿verdad? Pues no es normal. Para mí, los mejores videojuegos de la Historia eran Super Mario 64 y Zelda Ocarina of Time. Lo que acabé de pasar fue algo único y sorprendente al mismo tiempo.
Cuando abrí otra vez mi fichero del juego para poder comprobar el desenlace del cuento (el mejor que he oido desde las obras de los hermanos Grimm), Estela me comenta que si consigo las 120 estrellas, ocurrirá algo que superará cualquier imaginación humana.
Acabo el blog diciendo que puede que no estéis a favor de mi opinión, puede que no os llame la atención o puede que sea pasable. Pero os digo una cosa: Se merece ser el mejor juego de todos los tiempos, os cautivará y no es un juego pasable.
Gracias, Nintendo, por traernos LA maravilla. Gracias.
Este es mi blog. Aquí hablaré de juegos, películas, música... ¡Incluso hablaré de mis próximos proyectos! Espero que os guste y os entretenga, porque haré lo mismo añadiendo nuevos capítulos de mi blog.

1 Comentario:
Enhorabuena
4 de Abril de 2008 • 22:42 — dalo